·         FALTA DE ESQUEMA INICIAL:  General-mente se pone a escribir sin una génesis interior, sólo a partir de una intuición o de una idea que ha visto clara en un momento determinado de su experiencia de Dios: “Estando hoy suplicando a Nuestro Señor hablase por mí –porque yo no atinaba a cosa que decir ni cómo comenzar a cumplir esta obediencia- se me ofreció lo que ahora diré para comenzar con algún fundamento, que es considerar nuestra alma como un castillo...” 1 M.1,1

·         Esto hace que a veces olvide lo escrito anteriormente: “¡Válgame Dios en lo que me he metido!  Ya tenía olvidado lo que trataba porque los negocios y salud me hacen dejarlo al mejor tiempo...” 4 M.2,1

·         Lo que resulta sorprendente es que, sin previo esquema, el libro, una vez leído tiene una unidad esquemática maravillosa. Como ocurre en las Moradas  

Tres características teresianas:

·         Falta de esquema 

·         Gozo de su relectura

Complejo de inferioridad de mujer

 

·         COMPLEJO DE INFERIORIDAD COMO MUJER

·         En ocasiones este complejo parece fingido y con un punto de ironía, para criticar el puesto de la mujer en su época.

·         Al negarse a que se publique su vida con el nombre, en el capítulo 10, 9 de Vida da una serie de argumentos y acaba diciendo: “por lo demás, basta ser mujer para caérseme las alas, cuanto más mujer y ruin”.

Es muy curioso el comentario que tiene en una Cuenta de conciencia de la visión misógina de San Pablo, comentando la carta a Tito, 2,5:”... que no se guíen por una sola parte de las Escrituras; sino que miren otras...” CC. Ávila, julio 1571

·         GOZO EN SU LECTURA

·         Este gozo que ella misma experimenta, se manifiesta de un modo especial en los títulos, que ella siempre escribe al acabar el capítulo, no antes. En ellos muestra una ingenua satisfacción por lo escrito: “...es muy pro-vechoso capítulo y mucho de notar” Capítulo 28 de Vida y en muchas otras ocasiones.

·         También  muestra satisfacción en otros escritos, por ejemplo cuando de las Moradas: “Sábese cierto que está en poder del mismo aquella joya... que a lo que parece le hace mucha ventaja, porque no se trata de cosa, de lo que es Él y con más delicados esmaltes y labores; porque dice que no sabía tanto el platero que la hizo entonces.... Carta al P.Gaspar Daza, Avila, 7-XII-1577

·         VITALIDAD Y PODER DE CONTAGIO, gracias a su simpatía, a su espontaneidad, a su autenticidad.

·         SENCILLEZ, sea cual sea el tema. Lo que Fray Luis de León llamará “elegancia desafeitada”.

·         RIQUEZA IMAGINATIVA, que, aunque ella se la niega, la emplea con gracia y continuamente, para crear imágenes, comparaciones, símbolos.

·         JUEGOS DE VOCABULARIO, que dan a su estilo un aire popular y a veces arcaico, muy familiar. Utiliza refranes, diminutivo deliciosos, popularismos.

Baste como muestra de todo esto, estos deliciosos textos:

“Ahora tornemos a nuestra huerta u vergel, y veamos cómo comienzan estos árboles a empreñarse para florecer y dar después fruto, y las flores y los claveles lo mismo para dar olor....; porque muchas veces, en mis principios me era gran deleite considerar mi alma un huerto, y al Señor que se paseaba en él; suplicábale aumentase el olor de las florecillas de virtudes que comenzaban, a lo que parece, a querer salir... “ Vida, 14,10 “Ya habréis oídos las maravillas en cómo se cría la seda, que sólo Él pudo hacer semejante invención y de cómo de una simiente que es a manera de granos de pimienta pequeño, con el calor, en comenzando a haber hojas en los morales, comienza esta simiente a vivir....y con las hojas de moral se crían, hasta que después de grandes, les ponen unas ramillas, y allí, con las boquillas, van de sí mismos hilando la seda, y hacen unos capuchillos muy apretados adonde se encierra...” 5 M. 2, 2  

Y tiene una EXPRESIÓN PROPIA, es decir una gran personalidad a la hora de buscar recursos expre-sivos para comunicarse. Lo que da lugar a :

·         Línea expresiva por medio de IMÁGENES, mediante comparaciones en las que no busca la belleza literaria, sino la necesidad de darse a entender: “...las almas que no tienen oración son como un cuerpo con perlesía o tullido”. 1 M. 1,6. O mediante alegorías en las que rara vez se eleva a metáfora –que siempre busca la belleza-  y menos al símbolo que estaría lejos de su sencillez. Su recurso es la “compara-ción” que esculpe una idea, y la “alegoría” que estructura una serie de ellas. Son tantas que daría lugar a un tratado. Sólo enumerará alguna:

Comparaciones: El sordomudo de las primeras Moradas que ni oye ni habla, las crías de ave que imitan a sus padres, las dos fuentes que manan una desde dentro del manantial y otra recibiendo de fuera por arcaduces...

Alegorías: La del gusano de seda, la del huerto que se riega de distintas maneras, la del silbo amoroso, del castillo interior...

 

Tiene un IDEARIO PROPIO,

Que queda muy claro a través de toda su obra, aún sin necesidad de argumen-tar. Se trata de una serie de ideas concretas en el plano existencial más que en esencial. Es decir, cuando habla de la oración, habla de su experiencia de oración.

Y así en otras cuestiones.

·         Línea de comunicación en la que demuestra siempre una gran efusividad, contagiando lo que comunica. Tal vez ésa sea la principal característica: el contagiar. Y lo hace mediante dos elementos:

Uno lírico, catalizador, portador de la emoción interna que se manifiesta en expresiones o descripciones: “Pues estando sola, sin tener una persona con quien descansar ni podía rezar ni leer, sino como persona espantada de tanta tribulación...” Vida, 25,17

Otro místico, como gracia profética que contagia desde dentro, comunicando gracia al que lo lee. Se manifiesta mediante exclamaciones, monólogos, diálogos con Dios, revivencia mística de sus experiencias: “¡Oh Señor y verdadero Dios mío! Quien no os conoce, no os ama... Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama y Vos, Bien mío, queréis mirar con amor. Paréceme que sola una vez de este mirar tan suave a las almas que tenéis por vuestras, basta por premio de muchos años de servicio.” Exclamación 14

 

Este contagio de su experiencia manifestado en estas dos líneas de su estilo hicieron decir a Fray Luís de León:

“El ardor grande que en su pecho santo vivía, salió como pegado en sus palabras, de manera quem levantan llamas por donde quiera que pasen.”


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