Teresa de Jesús 
y la teresiana

María Jesús Sanz s.t.j.        

EN VEZ DE CARROMATOS habría elegido la red para dar a conocer al que era LA VIDA  ¡¡por experiencia, SIEMPRE DESDE SU EXPERIENCIA!! ¡Qué mujer! Tal vez entonces en vez de ANDARIEGA habría sido CIBERNAUTA.

¿La conoces? Ella es el REFERENTE fundamental de las hermanas de la Compañía de Santa Teresa de Jesús: Madre, Maestra, Fuente de un estilo de vida, Loca enamorada que nos contagia pasión por el “verdadero Amigo” y por todo lo suyo, MUJER RELACIONAL que nos trasmite una espiritualidad desde EL ENCUENTRO con  LA PERSONA, desde dentro, Y CON TODO LO HUMANO...

Enrique de Ossó conoció a través de ella QUIÉN ERA JESÚS y QUÉ ERA SER APÓSTOL... Es difícil de explicar pero Teresa fue para Enrique la mediación que Dios le regaló para revelarle su Misión, y así sigue siendo para nosotras. Seguimos experimentando la fuerza que tiene esta mujer y entendemos que desde este TALANTE DE PERSONA Y DE CREYENTE la realidad puede transformarse en REINO DE DIOS.

¡Cómo será que nuestra misión fundamental consiste en “SER OTRAS TERESAS DE JESÚS”! ¡Y creemos que eso es, lo que se dice, “ir al grano” del Evangelio! “Ser otra Teresa de Jesús”: No consiste en repetir, ni en imitar. Algo carismático es algo que le pertenece al Espíritu, que no se deja meter en moldes. Su color es la novedad  y  UN PROTAGONISMO QUE COGE LA VIDA ENTERA MÁS ALLÁ DE TODA POSIBILIDAD DE CONTROL.

 “Ser otra Teresa de Jesús” se nos dice a cada TERESIANA HOY, pero el Espíritu lo realiza, si le dejamos, de forma totalmente original. Nuestra identidad personal más profunda conduce a Teresa sin repetir a Teresa. 

¿No te ha entrado curiosidad por saber algo más de esta mujer, por qué significa tanto para nosotras, DON recibido, DON QUE OFRECEMOS a la Iglesia a través de nuestra vida, en todo lo que somos y hacemos, como el humus que cimienta nuestro edificio y como los planos que lo proyectan?

¿Te la puedo resumir como si pintásemos un cuadro? la viveza, la pasión, la humanidad, la hondura, el realismo, la autenticidad, la osadía, la grandeza de corazón... DEL ROJO. La contradicción, la enfermedad, las luchas, el dolor del amor, el drama oculto y personal, las crisis y la soledad, la oscuridad del camino no hecho de LOS TONOS PARDOS. La búsqueda, el riesgo, la confianza, el abandono de LOS BLANQUECINOS. La cordialidad, la relación expansiva, la ternura y las entrañas tejidas CON TIERRA Y AGUA. La decisión y la tenacidad del que se juega LA FIRMA en el lienzo.

Teresa para nosotras es MUJER, ES MUJER ENCONTRADA Y ES MUJER DESPLEGADA. ÉSA ES NUESTRA MISIÓN: SER mujeres, ENCONTRADAS por JESÚS, el amigo verdadero, y DESPLEGADAS, desde la FUENTE, EN EL CORAZÓN DE LA REALIDAD, de cada persona, apostando por una forma de vivir  DESDE LA RELACIÓN.   

TERESA ES MUJER, CON CONCIENCIA DE MUJER, que se juega el tipo por vivir su vida de mujer. Teresa de Jesús vivió en un siglo, en un lugar, con unas circunstancias, en una Iglesia, desde una problemática religiosa, en un país, con una misión, con una trayectoria personal... que le hizo vivir su condición de mujer de forma contradictoria y paradójica y si no... ¡Dime qué es esto!

  •     Teresa es la mujer que sufre cómo la Inquisición requisa su libro de Vida, tacha y censura párrafos enteros de sus escritos “por atrevimiento de mujer”; ve cómo encarcelan a su entrañable medio fraile Fray Juan de la Cruz; se siente vituperada por parecer varón más que mujer ¡¡andariega!!... y a pesar de todo muere diciendo “¡Al fin soy Hija de la Iglesia!”

  •     Es la mujer que admiraba y buscaba a los “muy letrados” porque “aquí no tenemos letras” (V 23,13) pero que no deja por ello de ser ella misma una gran escritora que se vuelca sin complejos, mostrándonos su mundo interior lleno de imágenes frescas y vivas, escribiendo directamente, sin borradores y dudando ante nosotros de lo que está bien o mal dicho sin parar la pluma por ello.

  •    Es la que sufre porque “por ser mujer” no puede ponerse en medio del mundo para levantar a su Iglesia que estaba en el suelo, pero que se lanza a los caminos creando vida y “haciendo lo poquito que está en mí”, y no desde ella, sino “viviendo el Evangelio”.

  •    Es la mujer que se ve acusada de loca y visionaria en un siglo en el que las brujas  y las iluminadas eran llevadas a la hoguera y nos ofrece una relación de amistad con el mismo Dios en toda su ternura y pasión de mujer enamorada.

  •    Es la mujer que  siente deseos de seguir a Jesús y se  ve en una comunidad llena de criadas y señoras, celdas de primera y segunda categoría, sedas y medallones por hábitos, locutorios y corrillos curiosos por entretenimiento, regalos y halagos de caballeros por virtud. Una vida religiosa relajada que vive la vocación como costumbre o porque la viudez prematura condujo al monasterio... y, sin embargo, en medio de la vida relajada hace su camino y nos regala una búsqueda osada y difícil por crear desde dentro un estilo alternativo de vida religiosa y de ser persona desde la fraternidad... ¡no sin conflictos!

  •    Es la mujer que lucha consigo misma toda su vida: corazón y necesidades, imagen externa y llamada de Dios, distracciones y deseo, vitalismo y enfermedades graves... y conquista libertad pero apoyando del todo su vida en la misericordia y gratuidad de Dios, ausente del todo el voluntarismo y la confianza en sí misma. “Dejad hacer al Señor de la casa, sabio es, poderoso es, sabe lo que nos conviene y lo que le conviene a él también”.

  •    Vive una Iglesia que se refuerza en lo objetivo: roles, normas, dogmas, poder piramidal... (Concilio de Trento) y nos regala la intuición de la Iglesia “Pueblo de Dios” en sus relaciones de honda amistad con hombres y mujeres, en su idea de fraternidad donde “todas se han de querer y ayudar...”, en su búsqueda constante de la voluntad de Dios a través de las mediaciones (confesores, superiores, circunstancias...), en la ausencia de prescripciones fijas sobre costumbres y prácticas en cada una de sus fundaciones porque  la ley es el amor, el desprendimiento y la verdad...

  •    La mujer que tenía la vida hecha en la Encarnación, era valorada y tenía el locutorio siempre ocupado, se le regala el exterior: divertida, atrayente, comunicativa... le sobraban dotes naturales para “vivir a su placer” pero estuvo siempre en camino y en búsqueda, descubriendo lo inimaginable tras la cerca: el castillo interior, dejándose llevar más allá, escuchando el tirón de su corazón grande que no se conformaba con cualquier amor ni con cualquier verdad de vida.

  •    La mujer que vive un mundo propio rico y complejo, con mucha historia de persecución y soledad, que ama el silencio como espacio de encuentro y anhela siempre algo más de quietud... sin  embargo,  es desde ahí desde donde crea vínculos intensos y esponjados de comunicación honda donde ella se implica con todo lo que es, se pone en juego desde su propia verdad personal, que no deja de confiar y que da confianza.

... ES MUJER ENCONTRADA... ESTO LE CAMBIA LA VIDA y convierte a TERESA EN  MUJER DESPLEGADA.

VIVE LA PERTENENCIA DEL CORAZÓN A UN AMOR, ¡la gran aventura de su vida! LAS RELACIONES que generan vida: FRATERNIDAD, AMIGOS FUERTES DE DIOS, CREADORA DE LAZOS...

...La fecundidad que nace de la obediencia a la fuente y a la realidad

¡¡APÓSTOLES!!

LA PERTENENCIA O EL AMIGO DEL CASTILLO

         ¡Tantos años llorando porque no era capaz de centrar su corazón! Cuando se le regala el Don  de ser atraída hasta su mismo centro y nos lo cuenta al final del camino, no da la sensación de que se sienta con una experiencia superior a la de nadie. Pero ella sabe lo que es la división, el corazón desgajado...  Lo único que hace es abrir una puerta... Ella nos cuenta su historia de pertenencia a un único amor provocando y solicitando de nosotros una escucha profunda, animándonos a dejarnos habitar.

         “Ser habitable” es ser mujer. Saber que la pertenencia a alguien se construye de dentro a fuera y no al revés Y QUE SUPONE ESTAR EN MARCHA SIEMPRE HACIA EL CENTRO DE LA VIDA.  

LAS RELACIONES...

LA FRATERNIDAD O LA HERMANA QUE ACOMPAÑA Y ANIMA

Teresa se sitúa frente a sus hermanas como un libro abierto. No ordena excesivamente sus ideas, habla de lo fundamental. Y lo fundamental no está en reglas ni normas, en el exterior, lo fundamental estará siempre en el espíritu que anime la vida: verdad, desprendimiento y amor. Y baja a lo concreto porque es donde se juega la vida. No se sitúa “frente a” ni “sobre”, se sitúa “con” y “hacia”: ése es su sentido de la fraternidad. Atrae por la vida, persuade...  Y NOS LLAMA A VIVIR LA COMUNIDAD DE IGUALES.

CREADORA DE LAZOS

Es impresionante leer sus cartas a la vez que escribe Moradas para descubrir que cuánto más cerca se está del centro más cerca se está de la vida y más capacidad hay de vivir relaciones de calidad. En sus cartas es afectividad esponjada, comunicación abierta, humanidad riquísima. Todos los matices, los negocios, los sentimientos, las preocupaciones, las quejas... es amiga de sus amigos a los que echa de menos, por los que se desvela, a los que corrige, a los que hace caer en la cuenta de cosas, con los que comparte... 
expansividad desde un centro.

LA OBEDIENCIA o ser GENERADORAS DE VIDA

         Teresa recibe la vida, se capacita para dar vida y se le pide que dé la vida. Cada nueva fundación era para ella un parto doloroso con el que luego sabía que nacía vida al mundo. Ahí se muestra como una mujer cercana a la realidad, que hace lectura creyente de lo que vive y que respira de la Providencia. No hay dicotomías, su espiritualidad está pegada al hermano y a la realidad, y ahí busca en todo la voluntad de Dios. Esta maternidad le hace experimentar sus miedos, recelos, dudas ajenas... en medio, la confianza. Para dar vida hay que estar dispuesto a perder mucho sueño y mucha vida propia, ella no regatea vida cuando Dios está por medio. Es el martirio de lo concreto: la radicalidad está en la donación de sí misma, en la bondad, ternura y acogida que derrama. 

Ella siempre tuvo como consigna vivir dando vida: “Amor saca amor”. Apostó por ello con la lentitud que supone ver crecer algo. Dio a luz en ella multitud de espacios, de hijos donde la vida fue vigorizada. Vivió la capacidad de multiplicarse en otros seres, de ser guía. Su amor desbordante hizo que su vida permaneciese siendo fecunda incluso después de su muerte ¡¡cuántos miles y miles de personas nos hemos encontrado con Jesús a través de Teresa !! Ella sabe hablarnos de cómo construirnos para ser de verdad fecundas en la vida.

Ser TERESIANA es mirar EL camino DE TERESA, no sólo su final, Y RECORRER EL NUESTRO DEJÁNDONOS GUIAR por el mismo Espíritu y sus mismas claves de vida. POR ESO ELLA ES REFERENTE PARA VIVIR NUESTRA MISIÓN EN LA IGLESIA.

Santa Teresa de Jesús  /  Carisma   /  Portal STJ