La Plenaria de la UISG ha reunido en Roma, del 6 al 10 de mayo, a unas 800 Superioras Generales de todo el mundo. En ella ha participado la Hna. Carmen Bartolomé, y la Hna. Giselle Gómez ha sido una de sus dos moderadoras.

 

"Tejer una nueva espiritualidad significa consolidar un camino de solidaridad universal que ayude a transformar a cada persona y al mundo entero”, con estas palabras de la hermana Therezinha Rasera, SDS, presidenta de la UISG, se ha abierto la Plenaria. Y es que, al contemplar nuestro mundo, oir sus gritos, sus necesidades, su sed, sus deseos, se han discernido, teniendo en cuenta la contribución de las hermanas, los cinco hilos que se sienten llamadas a tejer entrelazados, como desafíos capaces de generar esperanza y vida: la Mujer, los Desplazados/as, la Tierra y su sacralidad, los laicos/as, la Interreligiosidad. Sobre estos cinco hilos ha versado su reflexión y el contenido de las distintas comunicaciones y propuestas.

Han tenido una audiencia con el Papa, que se ha hecho eco de sus inquietudes y les ha invitado a promover una Vida Consagrada "mística y profética", fuertemente comprometida en la realización del Reino de Dios, a "tejer", en nuestra época una renovada espiritualidad y  tener un enfoque apostólico que responda más a las esperanzas de la gente".

Ha subrayado que  "en la compleja trama del vivir cotidiano, en las relaciones interpersonales y en el apostolado es necesario esforzarse por comunicar con las palabras y los gestos concretos el amor de Dios, por medio de la donación total de si mismo, siempre manteniendo la mirada y el corazón fijos en Él… Son estos los "hilos" con los que el Señor os empuja a "tejer" hoy el tejido vivo de un fructífero servicio a la Iglesia y un elocuente testimonio evangélico "siempre antiguo y siempre nuevo", en cuanto fiel a la radicalidad del Evangelio y valientemente encarnado en la realidad contemporánea, especialmente donde hay más pobreza humana y espiritual".

 

Benedicto XVI ha animado la misión de las distintas congregaciones femeninas comprometidas en 85 países de todo el mundo – representando a más de 600.000 religiosas esparcidas por los cinco continentes -. Ha dicho que  su esfuerzo es sobre todo testimoniar el amor de Dios, "buscando vivirlo entre la realidad del mundo, incluso si su presencia resulta "incómoda, porque ofrece y encarna otros valores". Finalmente les ha pedido que cuiden particularmente la formación: "No os canséis de dedicar todos vuestros esmeros en la formación humana, cultural y espiritual de las personas que os han sido confiadas, para que estén a la altura de responder a los desafíos culturales y sociales de hoy. Sed las primeras en dar ejemplo en el huir de las comodidades, de los beneficios, de las conveniencias, para llevar a cabo vuestra misión. Compartid las riquezas de vuestros carismas con cuantos están comprometidos en la única misión de la Iglesia, que es la construcción del Reino de Dios".

 

A la plenaria le ha seguido una Asamblea de Delegadas que ha elegido el nuevo Comité Directivo que estará al frente de la UISG durante los próximos tres años.

 

El comunicado final recoge el fruto de la reflexión sobre lo oído y dialogado estos días acerca de los cinco hilos que se han sentido llamadas a tejer juntas:

 

 

 

Declaración de las Religiosas

miembros de la Unión Internacional de Superioras Generales

participantes en la Plenaria de la UISG

que se llevó a cabo en Roma del 6 al 10 de mayo,

y ratificada por la Asamblea de Delegadas el 12 de mayo de 2007

 

Nosotras, las 850 superioras generales representando a cerca de 800,000 miembros de Inst. Religiosos Católicos extendidos en el mundo, reflexionamos juntas sobre el tema:

 

LLAMADAS A TEJER UNA NUEVA ESPIRlTUALIDAD QUE GENERE

ESPERANZA y VIDA PARA TODA LA HUMANIDAD

 

Nuestra pasión por Jesucristo, por la humanidad y la creación, nos impulsa a convertimos en tejedoras de esperanza y de vida.

 

« Yo he venido para que tengan vida, y la vida en abundancia » (Jn lO)

 

A lo largo de esta Asamblea escuchamos la invitación a vivir la Alianza con Dios como co-creadoras que engendran vida y esperanza, tejiendo relaciones de respeto, de diálogo, de inclusión, de confianza, de corresponsabilidad y de interdependencia. Una toma de conciencia efectiva de la relación entre todas las dimensiones y formas de vida, nos llama a una nueva visión y comprensión de la vida consagrada hoy.

 

 

En la contemplación de la Palabra fuimos llamadas a leer la realidad con los ojos de Dios y con nuestro corazón de mujeres.

 

 

Vi la miseria de mi pueblo. ..escuché su grito delante de sus opresores, conocí sus angustias. Descendí para liberarlos... (Éxodo 3,7)

 

Esta Palabra nos interpela a buscar una respuesta profética dada a los grandes retos que vimos y a los clamores que escuchamos.

 

-          La aspiración de la mujer a volver a encontrar su dignidad y su verdadero lugar en el mundo y en la Iglesia.

-          Los gemidos de la tierra herida, para que se le reconozca su carácter sagrado, y que llegue a ser la casa de todos y todas.

-          La sed de una comunión más profunda entre creyentes de diferentes religiones.

-          La angustia de millones de migrantes y desplazados/as, de niños y de mujeres víctimas del tráfico humano, en búsqueda de condiciones de vida más humanas.

-          El llamado del Espíritu a establecer en cada una de nuestras congregaciones, lazos de reciprocidad con los laicos, para vivir el mismo carisma, más allá de las estructuras.

 

« Y ahora, yo te envío. ..ve y haz salir a mi pueblo. ..yo estaré contigo » Ex 3, 10-12

 

Juntas agradecemos la misión recibida que nos compromete a:

 

-          Permanecer en diálogo constante entre la Palabra de Dios y la vida, centro de nuestro compro-miso como mujeres consagradas en seguimiento de Cristo.

-          Trabajar en redes utilizando el poder de la voz colectiva para denunciar todas las leyes y estructuras injustas que excluyen a las personas por su género, religión, cultura, etc.

-          Promover toda forma de diálogo y en particular el diálogo interreligioso, reconociendo nuestra responsabilidad mutua hacia la humanidad.

-          Favorecer el despertar de una conciencia ecológica que se exprese mediante opciones concretas y coherentes.

-          Fomentar una visión de Iglesia-comunión donde se viva una colaboración real con los laicos.

-          Formar mujeres consagradas capaces de responder con fe y audacia a estos desafios.

 

Como María, seamos tejedoras del Reino de Dios.

Dejémonos desinstalar, convirtiendo nuestros corazones y nuestras mentes.

Ampliemos el espacio de nuestra tienda.

Tejamos incansablemente una espiritualidad de comunión que genere

esperanza y vida para la humanidad y para toda la creación.

 

 

 

MENSAJE DE LA XXXVIII JUNTA DIRECTIVA DE LA CLAR

Santo Domingo

 

Reunidos en la XXXVIII Junta Directiva, integrada por la Presidencia y por los Presidentes y Presidentas de las Conferencias Nacionales de la CLAR, enviamos un saludo a toda la Vida Religiosa Latinoamericana y Caribeña, desde Santo Domingo, República Dominicana, tierra tan sugestiva para la historia del continente, la tierra por donde llegó  el mensaje del Evangelio, del cual hoy queremos ser discípulos/as y misioneros/as.

 

Durante todo el encuentro estuvo presente el delegado de la Congregación para los Institutos de Vida Religiosa y Sociedades de Vida Apostólica. Contamos con la presencia y acompañamiento del equipo de Teólogos y Teólogas asesores de la Presidencia. También se hicieron presentes  y presidieron Eucaristías el Señor Nuncio Apostólico de S.S. en República Dominicana y el Presidente de la Conferencia Episcopal Dominicana.

 

Esta Junta la hemos celebrado a las puertas de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y Caribeño que coincide simbólicamente con nuestra búsqueda de caminos para vivir con mayor fidelidad al servicio de la vida. Nos unimos como Vida Religiosa a este acontecimiento eclesial por medio de la oración, pidiendo la fuerza del Espíritu que “hace nuevas todas las cosas” (Ap. 21,5).

 

Nos hemos encontrado con el fin de reflexionar y profundizar sobre el sentido del mandato de la Asamblea de Ypacaraí (Paraguay, Junio 2006): “Una Vida Religiosa místico-profética al servicio de la vida” proporcionando una experiencia de comunión y participación que nos impulse a ser animadores/as entusiastas en nuestras Conferencias.

 

Ha sido motivo de nuestro estudio el Plan Global  trienal (2006 – 2009) presentado por la Presidencia de la CLAR. Un Plan que nos quiere hacer sentir la urgencia de una nueva  revitalización de la Vida Religiosa, desde la triple  experiencia joánica que iluminará nuestro caminar en los próximos años:

 

Ø       “He venido para que tengan vida y vida en abundancia” Jn 10,10.

Ø        “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” Jn 14,6.

Ø        “Vayan y den fruto y su fruto permanezca” Jn 15,16.

 

Queremos traducir esta llamada a dar  vida  en actitudes concretas en nuestras vidas y en nuestras Comunidades. Nuestros pueblos necesitan ver en nosotros y nosotras personas que testimonian con su vida lo que anuncian con sus palabras y con sus obras apostólicas. Personas adultas, libres para generar el encuentro fecundo con lo diferente, con lo que no cuenta. Capaces de estar presentes allí donde la  Vida está siendo cada día más amenazada, caminando al lado de los empobrecidos y excluidos animados por la fuerza que les da el único encuentro que engendra Místico-Profetas, “el encuentro personal y comunitario con Cristo Vivo” (EA 1) que nos llama y envía a liberar a su pueblo de tantas antiguas y nuevas esclavitudes.

 

 

Creemos que “otra Vida Religiosa es posible”, una Vida Religiosa que muestre a nuestro pueblo el rostro cercano y misericordioso de Dios Padre – Madre. Una Vida Religiosa desinstalada  e inculturada que corre el riesgo de apostar por la vida de su pueblo porque ella misma ha experimentado la Vida de quien se deja llevar por el Espíritu del Resucitado.

 

Invitamos a toda la Vida Religiosa de América Latina y El Caribe a acoger e integrar en sus proyectos personales y comunitarios la propuesta de la CLAR que nos impulsa a “ser discípulos y discípulas apasionados y apasionadas por Jesús de Nazareth en medio del pueblo de Dios y desde una Vida Religiosa místico profética, al servicio de la vida en la opción preferencial por los pobres y excluidos”.

 

Agradecemos a la Vida Religiosa Dominicana, de manera especial a la Conferencia Nacional – CONDOR, por su cálida acogida llena de detalles fraternos y por todo el interés que manifestaron en la preparación y realización de este encuentro.

 

Ponemos toda la vida y el trabajo compartido, los sueños y las esperanzas de la Vida Religiosa en el corazón de María, Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano. Con ella decimos al Señor de la Vida: Que se cumpla en nosotros y nosotras lo que Tú nos has dicho  (Cfr. Lc 1,38.)

 

 

Santo Domingo - República Dominicana, abril  2007

 

Al imprimirse este Boletín se está celebrando en Aparecida, Brasil, un gran acontecimiento para la Iglesia Latinoamericana: la Conferencia del CELAM, de ella informaremos en el próximo número.