El día 1° de Mayo de 1916 llegaron a Chile las Hermanas Susana del Corazón de María Llambías y María de Santa Teresa Ibáñez. La Señora Adela Edwars de Salas, había hecho averiguaciones para que vinieran a hacerse cargo de un Pensionado de Señoritas “que cursando estudios superiores en la Universidad o Liceos lejos de sus familias, encontrasen entre nosotras un Hogar y una enseñanza Religiosa de la que están desprovistos estos centros...” También deseaba la sociedad chilena la instalación de otra sección en el mismo Pensionado: “La enseñanza para el hogar, donde se adiestrasen en el manejo de su casa y aprendiesen todo lo relativo a la dirección de un hogar”

 

Había autorizado la fundación la M. Saturnina Jassá. Y la M. Provincial de la Provincia de San José había venido a Chile para ultimar los detalles de la Fundación. Posteriormente, el 1° de junio llegaron las Hermanas Asunción Sellini, Guadalupe Llamas, Clementina García, Josefa Giralt, y Josefina Aguiló, con el fin de fundar un Colegio junto al Pensionado Universitario. El día 4 de junio se hizo la inauguración y se abrieron las clases. 

 

A comienzo del año 2006, la Compañía contaba en Chile con 8 casas: Además de la Residencia en Santiago, hay 4 colegios propios Illapel, Los Ángeles, Nacimiento, Santiago, uno en el que se lleva la Pastoral (Sta. Rosa de Lo Barnechea), una Comunidad de inserción en un medio rural (Canela) y otra en un medio Poblacional de Santiago (Lo Hermida).

 

Desde enero nos dispusimos como Provincia para celebrar los 90 años de la llegada de la Compañía a Chile. Creímos que era una fecha significativa para renovar nuestro sentido de Provincia y nuestra inculturación en un país que nos había acogido como Compañía y al que nos habíamos entregado durante este tiempo. También las dos Obras más antiguas llevaban 90 años haciendo presencia en Chile: La Residencia Universitaria y el Colegio Teresiano Enrique de Ossó. Por eso la celebración ha tenido tres vertientes: Provincia, Residencia y Colegio.

 

La celebración Provincial coincidió con la fecha de la llegada de las primeras Hermanas a Chile: el día 1° de Mayo. Fue una celebración totalmente familiar. El día anterior, el 30 de abril, nos encontramos todas las Hermanas de la Provincia en Santiago, en la Casa Provincial, para un almuerzo fraterno. Después, en ambiente de familia, cada comunidad compartió, por medios ingeniosos y creativos, el origen de su Obra y/o Comunidad. Por la noche, tuvimos una hermosa Vigilia preparada por la Comunidad de Nacimiento, a la que se sumaron algunos Asociados Teresianos.

 

Al día siguiente compartimos la fiesta celebrativa con los fami-iares de las Hermanas, Aso-ciados Teresianos, Consejo Na-cional del MTA y los Amigos más cercanos de la Compañía. A las 11.00 hrs. tuvimos la Eucaristía, presidida por el P. Cristián Ca-talán,  Director  de  la  Residencia

 

Universitaria Maximiano Errázuriz.   Le acompa-ñó  el   P. Elías Hidalgo, Vicario de la Parroquia de Lo Hermida. Cada una de las casas presentó en el ofertorio un signo representativo junto con tierra del lugar.

 

Cuadro de texto: Hna. Provincial, Rosaura Jorge
Concluida la Eucaristía, pasamos al casino del Colegio, donde se ofreció a los presentes un cóctel abundante en platillos chilenos. Al inicio, la Srta. Lía Florín, Asociada Teresiana y Profesora de Teatro del Colegio de Santiago, asumió el papel de la Sra. Adela Edwars de Salas, narrando los inicios de la Compañía en Chile. Alumnos del Colegio Santa Rosa de lo Barnechea, ofrecieron un “Esquinazo” con bailes folklóricos invitando a participar a los presentes. También algunas personas – ex-alumnas, ex-residentes, familiares de Hermanas – expresaron en forma espontánea su gratitud a la Compañía y a la acción de las Hermanas en Chile. Finalmente se ofreció a los presentes un obsequio simbólico para conmemorar la celebración. 

 

El Colegio Teresiano Enrique de Ossó, había nacido como Colegio Santa Teresa. En el transcurso de su historia había cambiado su nombre, pero eso no disminuía el sentimiento de continuidad y celebración. El día 4 de junio amaneció con lluvia y mucho frío, sin que eso ensombreciera la fiesta. Unas grandes carpas blancas estaban instaladas en el Patio del Colegio y en ellas, se celebró en primer lugar la Eucaristía con la presencia de alumnos, exalumnos, profesores, padres, delegaciones de otros Colegios de la Compañía y Hermanas que habían pertenecido al Colegio en otros momentos. Al inicio de la Eucaristía se encontraron dos Hermanas que portaban la bandera de la Compañía con una familia que llevaba la de Chile. Al término se le rindió un homenaje a las Hermanas Teresianas exalumnas del Colegio y se dio espacio para un acto celebrativo muy animado.

 

La Residencia Universitaria también tuvo su espacio celebrativo en una fecha más apropiada a la realidad de las jóvenes, que en junio estaban en plenos exámenes semestrales.  El día 9 de agosto se celebró una Eucaristía con la participación de las universitarias y las Hermanas de la Comunidad. Al día siguiente, viernes, todas ellas participaron en una cena a la que también estaban invitadas otras personas significativas para la Obra de la Residencia.  

 

Por todo lo vivido y por lo que significan estos 90 años de permanencia

de la Compañía en Chile, ¡GRACIAS, SEÑOR!

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace un año comenzamos la publicación de la revista “FRAGMENTOS” con la esperanza de ir haciendo posible su difusión y con el fin de seguir ofreciendo una nueva aportación evangelizadora a la cultura de nuestro tiempo. Era una respuesta carismática a la tradición que comenzó nuestro Padre de estar presentes en el mundo de la comunicación escrita.

 

Como sabéis, fue una iniciativa que se aprobó en el XV Capítulo General. La previsión entonces era ofrecer la experiencia por tres años, después de los cuales se evaluaría y vería su futuro. Después de un año de esfuerzo y empeño, considerando todas las dificultades que han ido surgiendo desde su inicio, y que se han ido acelerando, no vemos necesario prolongar la experiencia. No podemos, en este tiempo de nuestra historia, asumir lo que supone la organización, coordinación y mantenimiento, por tanto la revista Fragmentos deja de editarse en enero del 2007. Agradecemos este sueño que se fue gestando gracias a la creatividad y pensamiento de nuestra Hna. Gemma Bel, directora, con la colaboración del Consejo de Redacción y de la Editorial STJ.