Diálogo
cristiano-musulmán hasta el martirio
Sor Leonella Sgorbati, religiosa
italiana, Misionera de la Consolata, fue asesinada en Mogadiscio
(Somalia) el 17 de septiembre del 2006, a la salida del centro
de salud creado por ella. Sus últimas palabras fueron: “perdono,
perdono, perdono”.
En la carta que escribe la
General a todas las hermanas de su Congregación leemos:
Junto a Sor Leonella, un somalí,
un hombre musulmán, ha derramado su sangre en el intento de
salvarla, después de que el primer disparo la había alcanzado.
Se llama Mohamed Mahamud, esposo y padre de cuatro hijos. Nos
sentimos unidas a él, a su familia que llora y sufre a causa de
su muerte.

Ambos han dado su vida… Ella,
mujer cristiana, fiel a su Señor y a la Misión, ofreciéndola
por sus hijos e hijas somalíes; él, musulmán, fiel a Alá y al
Profeta. Unidos en el servicio a su pueblo, soñando la paz, la
fraternidad…
Es un diálogo de vida
estupendamente llevado a cabo en este gesto, es la superación de
todas las barreras, es la entrega de sí para siem-pre…Misterio
de Amor, Misterio de Pascua, de Resurrección, de esperanza y
consolación…
El don de la vida de Sor Leonella
y también el de Mohamed Mahamud nos estimulan a vivir la Misión
buscando caminos de comprensión, reconciliación y diálogo, en la
certeza de que sólo cuando sepamos unir corazón y fuerzas, vida
y sangre, podremos construir el Reino al que todos, musulmanes y
cristianos, hombres y mujeres de cualquier religión, que creen
en la Vida, son llamadas a dar su propia contribución.
Tú Leonella, “fiel discípula del
Evangelio”, tú que con alegría te has entregado hasta el fin,
ayúdanos a saber leer en profundidad cuanto ha ocurrido, en
escucha atenta del Espíritu, cada una de las piezas de este
mosaico de Vida y de Amor, sin perder ninguna… porque todo nos
habla, nos estimula al don, a la fraternidad, a la
reconciliación, a la esperanza, a la paz…