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“LOS RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS PUEDEN ESTAR ALLÍ DONDE
NACEN LAS INICIATIVAS DE NUEVOS CAMINOS PARA EUROPA”
“Los religiosos y religiosas, confiados en la vida del Espíritu y en Iglesia, pueden estar allí donde nacen las iniciativas de nuevos caminos para Europa. Es una llamada apremiante a construir una Europa según el corazón de Dios”. Con estas palabras concluye el mensaje dirigido “a las religiosas y religiosos de Europa” por la XII Asamblea General de la Unión de Conferencias Europeas de Superiores Mayores (UCESM), que ha tenido lugar en Fátima (Portugal) del 6 al 12 de febrero.
La plenaria de la UCESM se ha celebrado bajo el lema “La vida religiosa hoy: nuestra vida espiritual ante los desafíos europeos” y ha contado con la participación de 42 Conferencias o Uniones de Religiosos y Religiosas de 26 países europeos -que engloban a 400.000 consagrados y consagradas.
Mensaje a las religiosas y religiosos de Europa
Europa se encuentra confrontada a múltiples desafíos que suscitan esperanza y creatividad, al mismo tiempo que miedo, repliegue y desconfianza. Estos desafíos nos conciernen a todos. Son también los nuestros, los de los religiosos y religiosas, en aquello que toca lo más esencial y lo más precioso: la vida y su sentido, la dignidad de toda persona, la justicia y la paz. Compartimos con nuestros contemporáneos las mismas heridas, las mismas vulnerabilidades e inseguridades. Trabajamos por construir cada vez la unidad, en el verdadero respeto del otro.
Es muy importante tomar conciencia de toda la riqueza de la vida religiosa. El seguimiento de Cristo lleva en su entraña los recursos sobre los que hoy podemos apoyarnos. La primacía de Dios en nuestras vidas hace de este tiempo un tiempo de gracia. Vivir con la confianza puesta en Jesucristo nos afianza profundamente en Dios y hace posible la confianza en nosotros mismos y en los otros. La experiencia de la oración y de la contemplación nos hace testigos capaces de proponer la fe en un mundo en búsqueda de sentido, con frecuencia sin esperanza e incertidumbre ante el futuro.
La vida
comunitaria (fraterna en comunidad)
La reconciliación es para cada uno de nosotros el fruto de una experiencia de diálogo, de verdad y de humildad que nos hace descubrir la fuerza del perdón. Llegamos a ser portadores de ese perdón capaz de curar los desgarrones que hay en nosotros y entre nosotros, entre los pueblos que sufren el peso de la historia y en nuestras sociedades marcadas por la violencia.
Los votos de castidad, pobreza y obediencia, escogidos libremente, orientan el deseo profundo de la persona y la hacen capaz de amar y servir. Nos ayudan a liberarnos de la tentación de ejercer nuestro poder sobre los demás y a trabajar por la dignidad de todo ser humano, en particular de los más desfavorecidos, frente a las esclavitudes de hoy.
La acogida de Dios que no cesa de sorprendernos, aún en las difíciles situaciones por las que atraviesa la vida religiosa, nos invita a percibir las esperanzas y las esperas de una Europa que se construye y “busca su alma”. Necesitamos inventar nuevas formas de vivir los carismas de nuestros fundadores para responder a las llamadas más urgentes de nuestro tiempo, sobre todo las de los jóvenes que son el futuro de Europa.
Con otros, los religiosos y religiosas, confiados en la vida del Espíritu y en Iglesia, pueden estar allí donde nacen las iniciativas de nuevos caminos para Europa. Es una llamada apremiante a construir una Europa según el corazón de Dios.
“VAYAN Y DEN FRUTO, Y QUE SU FRUTO PERMANEZCA Jn 15,16”
La Confederación de Religiosas y Religiosos de América Latina y el Caribe conmemora este día especial a cada uno y a cada una de los religiosos y las religiosas de todo el mundo por su consagración a Dios y a su pueblo. A la vez les invita a continuar este proceso de refundación en América Latina y el Caribe, en la búsqueda de volver a las fuentes y abrirnos a los nuevos desafíos y horizontes teniendo en cuenta:
La CLAR, como mujeres y hombres seguidores de Jesucristo comprometidos/as con la Vida y conscientes de que nuestra consagración se vive y se desarrolla en una realidad concreta, no puede dejar de manifestar su preocupación ante:
· La violencia, la aflicción y la exclusión, que siguen siendo la condición en que transcurre la existencia de la mayor parte de los habitantes de los países Latinoamericanos y Caribeños. · La globalización del mal y de aquellos que se unen para planificar como ganar, como mejorar su economía y sus niveles de existencia, con efectos de guerras injustas y empobrecimiento de los pueblos. · La apropiación de los recursos naturales en el caso de los hidrocarburos, el despojo de la tierra y del agua que sufren campesinos e integrantes de los pueblos originarios · El poder ejercido de los diversos Sistemas que gobiernan en modo maligno para causar daño a otros. · La crisis de fe, ya que el centro de la vida no es Dios, ni la humanidad, sino el Mercado-dinero. · El cómo estas realidades(arriba descritas), han llegado a calar nuestro ser de hombres y mujeres consagrados (Individualismo y activismo, Superficialidad y acomodamiento, Falta de sentido de la vida, Falta de una relación profunda con el Señor – Crisis de Fe, Falta de honradez, Falta de Madurez Humana Integral: Espiritual y Psicológica, Poca consistencia vocacional)
Como mujeres y hombres religiosos/as consagrados/as y comprometidas/os con Dios para una nueva humanidad humanizada y humanizadora.
Paz, bondad, sabiduría y Amor a cada uno y a cada una.
Hna. Vilma Esperanza Quintanilla Morán Presidenta de la CLAR
[1] “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida” Sn. Jn 14, 6 [2] Justicia, Paz, Amor, Perdón, Reconciliación, Solidaridad, Misericordia, Compasión, Compromiso (Mt. 25, 31-46) [3] Carta Encíclica “Dios es amor” de su Santidad Benedicto XVI [4] la Gloria de Dios: es que el hombre y la mujer tengan vida y vida en abundancia. Jn. 10,10 [5] religiosos y religiosas
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