IV Encuentro de Espiritualidad

 

 

Recordamos que hay un grupo de Hermanas de distintas Provincias que se están reuniendo para tratar sobre el tema de la Espiritualidad. La Hna. Prefecta General de Formación suele asistir a estas reuniones.

 

 

DESCRIBIR, EN CLAVE DE PROCESO, EL RITMO PERSONAL Y COMUNITARIO en el que creemos y con el que vivimos. Este fue el objetivo que se propusieron para este encuentro.

 

A grandes rasgos nos cuentan los pasos que fueron dando y nos comparten algunas de sus conclusiones.

 

* PRIMER PASO: Compartimos el significado de la palabra MISTAGOGÍA  Y  MISTAGOGAS

 

La persona mistagoga es aquella que sabe reconocer en su/la vida el MISTERIO, la  que ayuda a reconocer la presencia de ese Misterio, la que despierta, introduce y provoca la experiencia de Dios.

La que se sabe discípula y maestra, porque sólo desde la propia experiencia se contagia la propia vida y se puede acompañar y favorecer en otros la suya.

 

Mistagogas teresianas en nuestra sociedad actual, ¿cómo?:

 

Por ser teresianas estamos llamadas a ser mistagogas. Pero se ha de hacer camino, estar delante del otro con el doble movimiento aprender-enseñar. Conducir al Misterio: unas veces reconociendo, otras acompañando, otras favoreciendo.

 

No podemos “enseñar” a orar, el que enseña es el Espíritu, y la llamada es a  creer realmente que Él lo hace, pero sí podemos acompañar la experiencia. Que nuestra forma de vida provoque un cuestionamiento sobre Quién está detrás y en el fondo de nuestra vida. 

 

Teresa de Jesús: no da métodos, comparte experiencia. Por eso resulta  más difícil traducirlo a método orante. Recordamos las tres gracias teresianas: hacer la experiencia, reconocerla y poderla compartir. Todas estamos llamadas a hacerla, y algunas llamadas a vivir una dedicación directa a esta misión, la de provocar, acompañar y mostrar el camino a otros.

        

En relación con la sociedad actual nos urge aprender a escuchar la realidad, reconocer a Dios en todo, estar despiertas y sensibles. Nos lleva a tener que deshacer caminos para iniciar otros. Y como conclusión de este primer paso todas reconocimos como sello teresiano vivir un modo relacional orante.

 

 

*PASO SEGUNDO: Compartimos lo reflexionado acerca del RITMO PROPIO.

 

Nos preguntamos qué entendemos cada una, desde la propia experiencia por ritmo propio, cómo lo vamos viviendo, cómo lo intentamos transmitir, cómo “hacemos escuela”.

 

A la luz del documento “Savia que circula”, se parte de la afirmación de que existe una vocación personal entendida como aquello que da sentido a todo lo que la persona hace y vive. También las familias religiosas tienen su propia vocación familiar. Al mirarnos vemos que a Enrique todo le llevaba al “conocer y amar”. Es como el ritmo musical binario, como el latido del corazón de la familia teresiana.

 

Este ritmo propio sugiere un proceso dialéctico: conocer y amar a las personas, la realidad y a Dios, hacer conocer y amar, y conocerme a mí, es camino de transformación: YO-MUNDO-DIOS…DIOS-MUNDO-YO… Sugiere también diversidad: de crecimiento, de intercambio… juntar todas las voces. El núcleo: conocer y amar… pero puede haber diferentes ritmos / crecimientos /voces.

 

Es un ritmo integrador que requiere lucidez por el contexto en el que vivimos de desintegración. Profundizar en este ritmo propio puede ayudarnos: cómo vivir la espiritualidad desde la solidaridad y la compasión, cómo encontrar el camino en mi propia vida para vivirlo integradamente. Integrar mística y política, no son polos excluyentes.

     

Hay un modo de vida que descentra, que desintegra.  Esto nos lleva a plantearnos lugares, ritmos, presencias… Hay un ritmo propio comunitario. Ahí es importante hablar de corresponsabilidad. Aunque constatamos un límite real en las personas concretas que formamos las comunidades para vivirlo.

 

A veces identificamos el hacer como el sello teresiano, ¿nos hemos liberado de esto? Nos cuestionamos, ¿es lo de fuera lo que nos bloquea? O ¿no vivimos lo de fuera porque estamos bloqueadas por dentro? No empleamos tiempo y energías necesarias para el discernimiento. Estamos viviendo en proceso y haciendo un camino que nos está llevando a reconocer e identificar los ritmos impropios como familia  religiosa.

*PASO TERCERO: Comentamos las claves que aporta el documento “Un estilo

      de vida que crea escuela”

 

Intentamos ver cómo vamos viviendo cada uno de los siguientes aspectos, qué ayudas tenemos y qué obstáculos. Qué podemos aportar y cómo lo intentamos transmitir:

           Jesús, Maestro de Vida Interior

           Educar el yo relacional

           Vivir en discernimiento

 

*PASO CUARTO: Mirando el momento cultural

      que vivimos...

 

¿Cómo ser mistagogas en una sociedad cada vez más plural, laica y secular?, ¿qué implicaciones puede tener con respecto a nuestros lugares, presencias y modos de estar?

 

Compartimos nuestras ideas y experiencias en un amplio diálogo sobre el tema. No podemos transmitirlas todas, pero sí algunas tan valiosas como éstas: releer nuestra espiritualidad en claves de hoy,  diferenciar espiritualidad de religión, que las grandes afirmaciones de nuestra espiritualidad puedan vivirse en lo cotidiano, aportar a nuestro mundo una visión optimista de la existencia, vivir desde la sabiduría del Espíritu en las distintas facetas, tareas y presencias, llamada a la conversión desde la transformación interior, de dentro a fuera.

 

*PASO QUINTO: resonancias personales del encuentro.

 

Nos dimos un tiempo personal para dejar resonar todo lo escuchado y compartimos finalmente lo que a cada una le había resonado de forma especial. No pretendíamos llegar a ningún consenso, simplemente compartir y acoger. 

 

Finalmente acordamos el trabajo y la finalidad del próximo encuentro. Se entregará un documento que contenga todos los resúmenes de cada uno de los encuentros y un guión para el trabajo. El objetivo del siguiente encuentro será fundamentalmente elaborar, desde lo que ha sido la experiencia y la reflexión de este grupo interprovincial, propuestas o información para el Capítulo General.

 

 

 

Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ