|
Desde la Probación 2004
Ya terminando este periodo de renovación, en medio de evalua-ciones y despedidas, queremos compartir con todas vosotras lo que ha supuesto este tiempo para nosotras.
Muchas estaréis al día de nuestro recorrido a través del portal teresiano, por el correo electró-nico y alguna llamada. Seguro. Pero queremos aprovechar el boletín para escribir esta carta de familia.
Estos cuatro meses y medio han sido un tiempo de encuentro con nosotras mismas, sin los ritmos acelerados de la vida cotidiana; tiempo de encuentro entre nosotras, desde las distintas culturas, desde los distintos modos de acercarnos a la vida, a la realidad; y sobre todo, ha sido un tiempo de encuentro con Dios, hondo, que nos resitúa y fundamenta.
Nos convocaba y nos ha acompañado durante toda la renovación otro encuentro, el de Jesús con la Samaritana; y una súplica: “dame de beber”. Esta petición ha sido urgencia en cada momento, en cada tiempo concreto. Éramos conscientes de que estábamos viviendo algo importante en nuestras vidas, acompañadas por todas vosotras; un tiempo privilegiado de Encuentro.
Y así, comenzamos nuestro camino en Tortosa, Barcelona, Vinebre, Montserrat, el Desierto de las Palmas y Santi Spíritu. Acompañadas por Laura Rius y Carmen Cañada nos acercamos a los lugares importantes para Enrique de Ossó y la Compañía. Para algunas era la primera vez, para otras eran ya conocidos pero ahora, para todas, significaban tierra sagrada, tierra de fidelidad y creatividad, tierra de encuentro y pasión por los intereses de Jesús.
El mes de agosto lo pasamos en Avila con Teresa de Jesús; allí nos acompañaron Asun Álvarez y Salvador Ros y profundizamos en el libro de la Vida y las Moradas. En ese mes también tratamos el tema de afectividad y sexualidad con Marisa Moresco.
Y enseguida llegó septiembre y con él, ya en Roma, el mes de Ejercicios dirigidos por Toni Catalá, sj. Seguramente para todas el momento más importante. Con cierto temor y temblor ante todo un mes y con muchas ganas de realizar esta experiencia, comenzamos. ¡Cómo compartir con todas vosotras la experiencia de sentirnos desbordadas ante un Amor Misericordia que nos quiere con tanta ternura y nos invita a vivir generando vida entre nuestras hermanas y hermanos! Es difícil, sí, poner palabras porque se vuelven torpes y no expresan todo. Pero queremos deciros que agrademos vuestra presencia y oración en estos días, sentimos mucho vuestra cercanía. Dios ha salido a nuestro encuentro desde la situación de cada una. Hemos sido confirmadas, reconducidas y urgidas a la implicación compasiva desde nuestra identidad teresiana. Y esto es un motivo de alegría.
Octubre y noviembre han sido dos meses en los que hemos seguido profundizando en la espiritualidad teresiana, en la vida religiosa, en la interculturalidad... En esta etapa nos acompañaron Calmen Melchor, Antonieta Potente, Gloria Rodríguez, Concha Salvador, Encarna Autor y Carmen Franch.
Hemos recibido mucho, más de lo que esperábamos. Damos las gracias a todas las hermanas que han hecho posible este tiempo y especialmente a Rina Molina y Assunta Romio que han ido acompañando la experiencia. Volvemos a nuestros lugares con ganas de vivir con nuestras comunidades la llamada a una vida más auténtica, más sencilla y evangélica; y eso solo puede realizarse en lo cotidiano, en lo concreto y con vosotras, caminando humildemente en medio de la gente, acercándonos a sus gozos, esperanzas, sufrimiento y dolor. Ojalá sepamos ir haciendo vida la llamada recibida. Seguimos contando con vuestra oración y vida.
|
|
Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ