
“Consolad,
consolad a mi pueblo, dice el Señor. ¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva!
Romped a
cantar a coro, ruinas de Jerusalén que el Señor consuela a su pueblo,
rescata a Jerusalén.”
í
í
í
í
í
La Virgen
sueña caminos, está a la espera; la Virgen sabe que el Niño está muy
cerca.
De Nazaret
a Belén hay una senda; por ella van los que creen en las promesas.
Los que
soñáis y esperáis la Buena Nueva, abrid las puertas al Niño que está muy
cerca. Él viene con la paz, Él trae la verdad.
í
í
í
í
í
Padre: Tú has querido acercarte a nosotros en
Jesús, tu Hijo, nuestro hermano, nuestra vida. Tanto has amado al mundo
que lo has convertido por tu Hijo en tu lugar de cita con nosotros.
Gracias por la Navidad, gracias por esa Noche de Evangelio.
Danos la audacia de llevar esta Buena Noticia, este
Evangelio del Señor Jesús –del Dios con nosotros- adonde quiera que haya
criaturas tuyas, para que puedan conocer la alegría que nace de verle
hecho uno de nosotros, en el medio de nuestra tierra...
í
í
í
í
í