
NUESTRO EJE NUCLEAR:
Desde el momento existencial de la Compañía,
Partimos de la realidad de la Compañía porque nos parece importante acoger y asumir el momento que vivimos, los signos de vida y de muerte... Nos preocupa la problemática de desintegración que experimentamos en personas, comunidades y en la tarea apostólica. Creemos que, en parte, se debe a un debilitamiento de la mística y profecía. Es fundamental animar y revitalizar procesos.El eje que puede unificarnos es la pasión por Dios y por la humanidad.
desde la realidad mundial yde nuestros contextos,
Partimos tambiénde la realidad mundial y de nuestros contextos porque queremos mirarla, no darle la espalda, dejar que nos afecte y dar una respuesta.
compartimos como familia
Esta pasión no estamos llamadas a vivirla solas sino a vivirla y recrearla en familia. “COMPARTIMOS” tiene la fuerza de la convocación. Hemos sido convocadas a vivir y a compartir la experiencia de fe, las búsquedas, las pasiones, los sufrimientos, el misterio pascual, y desde esta experiencia se fortalece y revitaliza el sentido de familia.
la PASIÓN POR DIOS Y POR LA HUMANIDAD
¿Qué le apasiona a Jesús? ¿Cuáles están siendo nuestras pasiones?
La pasión no se impone, pero se alimenta...

que genera nuevas relaciones.
La pasión por Dios y por la humanidad genera un nuevo modo de situarnos desde abajo, desde dentro... y unas relaciones marcadas por la humildad, la sencillez, la cercanía, la apertura...
y un compromiso histórico desde nuestra identidad teresiana.
El compromiso histórico lo vivimos de distintas maneras en las diversas realidades, desde nuestra identidad de educadoras teresianas. Las nuevas relaciones y el compromiso histórico son criterio de discernimiento.
ANUNCIO DEL XV CAPÍTULO GENERAL
El día 15 de agosto, la Hna. General anunció a toda la Compañía la celebración del XV Capítulo General, que se celebrará en Roma a partir del 25 de agosto de 2005. Recogemos algunos párrafos de su carta:
...” Este anuncio da continuidad a lo que hemos ido viviendo estos años y nos adentra en un tiempo de gracia y bendición para todas. Es tiempo de agradecimiento por la vida nueva que se nos ha dado, y de reconocimiento de lo que no ha sido posible por nuestra limitación o por falta de amor y riesgo.
Os invito a vivir este tiempo nuevo en clima de fe, de comunión fraterna y discernimiento, en cada Provincia y en cada comunidad. Somos corresponsables todas, y juntas seguimosbuscando los caminos concretos del Espíritu para hoy.
Ya en Santo Espíritu experimentamos la necesidad de vivir apasionadas por la Humanidad de nuestro Dios que nos condujo a elegir el Eje nuclear que ya conocéis. Sabéis que está centrado en la Pasión por Dios y por la Humanidad y se inspira y fundamenta en el modo de vivir de Jesús. Nos queremos contagiar de sus actitudes y gestos, y hacerlos concretos en los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Este Eje centrará el trabajo de los Capítulos e irá marcando nuestro camino durante el año. Juntas llegaremos, en el Capítulo general, a un desafío congregacional fruto de la reflexióny discernimiento sobre los desafíos enviados por cada Provincia.
Es esencial que contemplemos la realidad desde el Evangelio en toda su radicalidad y verdad, que nos dejemos afectar y mover por las situaciones que vivimos cada día. La significatividad del Capítulo estará en cómo leemos esta realidad, y en cómo nos dejamos apasionar por Dios y la humanidad.
El discernimiento y la participación son clave dentro del proceso que vamos a seguir. Todas discernimos el compromiso de la Compañía en este momento de la historia, y esperamos que todo nos lleve a responder a la pregunta esencial que nos hacemos: ¿Hacia dónde nos conduce Dios? En la reu-nión Precapitular elabora-mos una propuesta de trabajo que las Provinciales os darán a conocer y que será referencia para la organización del capítulo en sus distintos niveles.
Es específico de este Capítulo la presentación y aprobación de las Constituciones, como nos pidió el Capítulo anterior. Esperamos haber dado respuesta a esta encomienda elaborada entre todas. Ahora podremos ir verificando ya su validez y vitalidad con nuestra acogida y vivencia. El espacio y tratamiento que les demos será el adecuado a los distintos niveles capitulares. Recibiréis más información en octubre con las indicaciones para llevar a cabo este trabajo.
Pedimos cada día al Espíritu el don de saber distinguir, elegir y vivir, aquello quenos haga testigos evidentes del Amor apasionado de Jesús porcada persona.
Que el Amor apresure nuestros pasos y nos determinemos a vivir lo que más nos despierte hacia el encuentro con la humanidad que sufre.
Un fuerte abrazo.

(Dibujos: Borboa, Ed