VIDA RELIGIOSA en EUROPA

 

 

 

La Unión de Conferencias Europeas de Superiores/as Mayores (UCESM), ha tenido en Ljubliana (Eslovenia) su XI Asamblea, para reflexionar juntos sobre el tema: “El papel de la vida religiosa en la formación de una conciencia ética en una Europa multicultural”. En ella participó nuestra Hna. Asunción Codes como Vice-presidenta de la CONFER de España.

 

Del Documento final entresacamos:

 

Constatamos que Europa está cambiando, que "algo nuevo está naciendo..." Surgen nuevas relaciones. Hay una gran diversidad cultural; las relaciones entre Europa del Este, Europa Central y Europa del Oeste se están modificando; la secularización avanza... Todo esto crea un sentimiento de inseguridad y suscita múltiples preguntas. Religiosas y religiosos, hombres y mujeres de este tiempo, compartimos la misma experiencia.

Todo esto, ¿qué revela de nuestra identidad y de nuestro papel en la formación de una conciencia ética en la Europa de hoy? Estamos llamados a ser peregrinos, y a vivir, por tanto, los valores y cualidades del peregrino: pobreza evangélica, libertad, esperanza y valor.

            Ser religiosas y religiosos en camino, en peregrinaje continuo, nos compromete, día a día, a:

v      Descubrir los signos del Reino, permanecer muy atentos a la presencia y a la acción del Espíritu en todas las situaciones humanas

 

v      Dialogar: relacionamos más unos con otros en nuestras comunidades. Intensificar el diálogo con los Obispos, con las Iglesias Ortodoxas de Europa y con nuestros hermanos y hermanas de otras religiones, especialmente con los musulmanes. No dejar que el silencio y el miedo interrumpan nuestros diálogo y encuentros.

 

v      Arriesgarnos a aceptar las diferencias, llevando los unos las cargas de los otros y mantener en Europa, la preocupación por el "bien común" de toda la humanidad.

 

v      Intentar continuamente plantear las verdaderas cuestiones y buscar respuestas que nos permitan dar un paso más en nuestro camino.

 

v      Pero, sobre todo, queremos compartir nuestras esperanzas, nuestros miedos, y nuestra visión de futuro con nuestras hermanas y hermanos de las comunidades locales, que viven los problemas de Europa. .No se trata de ofrecer soluciones hechas. Se trata, más bien, de compartir nuestra creatividad para abrir puertas y ventanas nuevas en la Iglesia y en la sociedad.

 

"Que el Dios de Nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a la que habéis sido llamados" ( Ef 1, 18).

 

Eslovenia, 21 de febrero de 2004

 

 

Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ