RELECTURA DE LA
ESPIRITUALIDAD TERESIANA

La Familia Teresiana se parece a un grano de
mostaza que un hombre de Fe sembró en medio del mundo. El grano brotó y
creció de noche y de día, sin que él supiera cómo. Y se hizo árbol. El
árbol camina por sus semillas, creció en otras tierras, atravesó el mar...
Llegó muy lejos, pudo ofrecer sus frutos a otras gentes que no conocía.
Pasó por inviernos y por muchos otoños de despojo, pero también le
llegaron primaveras de esperanza... Y de estación en estación se fue
fortaleciendo...
A todas nos ha llegado este documento elaborado por las siete
hermanas que participaron en el CIT enero-febrero 2003, con la
colaboración de otras hermanas que enviaron su parecer a distancia y con
el aporte de las hermanas del último CIT de formadoras.
Contar con él es una gracia, trabajarlo a través de los talleres que se
nos ofrecen será ahondar en el don. Presentamos a continuación algunas de
las resonancias que ha despertado en diferentes miembros de nuestra amplia
FAMILIA TERESIANA, sobre todo en los laicos, puesto que representan una
visión nueva del carisma.
...”Este documento está escrito desde
nuestra vocación de familia que engloba a todos aquellos que sintonizan
con ella y se van comprometiendo a vivir la vida cristiana desde la visión
teresiana del evangelio y de la realidad. Esta intuición nos abre sin duda
a un futuro de nuevas posibilidades para ofrecer y compartir lo más
genuino nuestro en las realidades y contextos con los que convivimos ...
Pedimos el don de saberla comunicar y multiplicar la red de los que
queremos hacer presente en nuestro mundo al Dios que se goza más en dar
que en recibir.”
Carmen Bartolomé, Superiora
General STJ
He leído y
releído el documento y, sinceramente, me llega mucho. Me parece que
refleja lo que es la Familia Teresiana hoy y la misión que el Señor le
confía. Denota un pensamiento abierto e incluyente de la Compañía para
quienes, sin optar por la vida religiosa, nos sentimos
teresian@s
y queremos colaborar en la extensión del Reinado de Jesucristo en el mundo
según propone el P. Enrique y desde una espiritualidad muy definida.
Gladis Machuca, Paraguay
Cada vez son más los laicos que se van
identificando con el carisma de Enrique de Ossó. Son “tocados” por él. Me
atrevo a decir que el carisma está desbordando los límites que desde
dentro de la Compañía se pensaba que estaban definidos. Y esto... es lo
mejor que le podía ocurrir a la Compañía hoy en día. La familia teresiana
está CRECIENDO. Y percibo que es una familia “fuerte y decidida” en la que
Hermanas y laicos analizan la realidad y buscan respuesta a los desafíos
del presente.
Ángel Collado, Toledo
“Quizás el mayor gozo que como grupo
hemos vivido en este tiempo, ha sido la claridad con la que hemos llegado
a ver que el tesoro de la rica herencia recibida de Enrique y Teresa,
sigue siendo respuesta a algunas de las más hondas necesidades de nuestra
humanidad. Esa humanidad tan rota y tan necesitada de trato de amistad,
de relación cordial, de encontrar el sentido a tantos
sinsentidos... Ese reclamo de estar al lado de la gente, de conocer
y amar como Jesús... y aprender y ofrecer, descubrir y creer que es
hermoso educar y ayudar a que brote la vida...”
Grupo de Hermanas que elaboró el Documento
Los
teresianos somos hombres y mujeres que definitivamente nos hemos dispuesto
a iniciar el proceso de vivir nuestra fe, con nuestras luces y sombras,
desde un compromiso cada vez más serio, iluminados por la espiritualidad
de Enrique de Ossó y Teresa de Jesús. Hombres y mujeres que queremos decir
sí a la misión de construir el Reino desde la tarea que nos ha sido
encomendada, la educación.... Hombres y mujeres religiosas, laicos y
laicas sensibles, solidarios, que buscamos respuestas, que discernimos los
signos de los tiempos con el corazón, pero también con la razón, con
nuestras manos, con nuestra pasión, haciendo con todo ello la voluntad del
Padre y así restaurar todas las cosas en Cristo Jesús.
Wilfredo Castro, Nicaragua

Somos una familia que desea darle sentido nuevo a su vida, desde una
espiritualidad concreta teresiana y ossoniana con grandes horizontes,
llena de vida, eje generador de ilusiones, en búsqueda permanente de
contribuir a la formación de personas auténticas, centradas en la realidad
que vive el mundo de HOY ,para que desde allí se valore y humanice a toda
persona, con enfoque preferencial a los más empobrecidos.
Mª Elena
Gutiérrez, Colombia
En el Camino de la
Visión de Futuro que estamos recorriendo en la Provincia, hemos to-mado
contacto con el documento “la Savia”. Después de un rato de oración,
sabiendo que el Carisma es un tesoro, nos lanzamos a su bús-queda,
aplicando todos nuestros sentidos. Unas pistas distribuidas por la casa
nos llevaron al hallazgo del símbolo, y del viaje a lo más interior de
cada una brotó una primera intuición de lo que para nosotras es el Carisma
y lo compartimos. Relación de Amistad con Jesús, Amor de Dios que se nos
da en Jesús, Ser otras Teresas de Jesús... Agradecimos a Dios la riqueza
inmensa de nuestro Carisma, apostamos por hacernos cada día más
conscientes y más comprometidas con la riqueza de este tesoro... Nos
sentimos contentas porque constatamos que en nuestra Provincia este árbol
de la Familia Teresiana tiene ya muchos frutos...
De la Asamblea de las Hermanas de Venezuela
En
mi opinión, los miembros de nuestra “familia teresiana”, familia que posee
el don del Espíritu -el carisma-, tenemos la veteranía y la sabiduría de
los abuelos, la energía de los padres que llevan el timón del día a día y
las inquietudes de los hijos que muestran curiosidad por el futuro. Los
miembros de nuestra familia poseen la ternura, el espíritu joven y jovial,
el dinamismo y la alegría suficientes para mirar la vida con optimismo.
Nuestra familia está abierta al cambio... Nuestra familia engancha al que
llega porque es acogedora y tolerante... Funcionamos de esta manera porque
llevamos dentro la espiritualidad de Teresa, que el P. Enrique nos quiso
transmitir y creo que lo consiguió... Somos como somos porque oramos...
Lourdes Gavira, Sevilla