MISIONEROS TERESIANOS EN ANGOLA

 

 

            La fuerza del Espíritu se ha manifestado en Angola, donde hace ya un tiempo surgió la inquietud de conocer de cerca la obra de los Misioneros Teresianos. A través del contacto con la Compañía y el MTA, algunos jóvenes, aspirantes al sacerdocio, se preguntaban si era ese el camino que Dios marcaba en sus vidas.

            Desde México se trasladó a Angola uno de los Misioneros ya ordenados, el P. Edmundo Trampe que, después de convivir durante tres meses con los jóvenes interesados, vio hacerse realidad en África una pequeña semilla del inmenso sueño de San Enrique de Ossó.

 

            El pasado 13 de noviembre, en nuestra casa de Huambo (Cacilhas), hicieron su juramento los dos primeros Misioneros Teresianos de Angola, y una semana después, el 22 del mismo mes, fueron ordenados por el Obispo de Benguela y Administrador Apostólico de Huambo, D. Óscar Lopes Braga: el P. Amadeu Katchungua como Presbítero y Eduardo A. Mbetatela como Diácono. Fue inmensa la alegría de las Hermanas, que les acompañaron y apoyaron en todo el proceso, de sus familiares y miembros del MTA

 

            A partir de ahora los dos nuevos Misioneros trabajarán en la parroquia de Santa Cruz, en Lobito, diócesis de Benguela. Acondicionarán la casa parroquial para vivir, formando con los seminaristas aspirantes la primera comunidad de Misioneros Teresianos de África.

 

“Este proyecto es obra de Dios y tengo la certeza de que, en breve, nos extenderemos por Angola, África y, sobre todo, por donde peligren los intereses de Jesús.” así se ha expresado el P. Edmundo Trampe en una entrevista que le han hecho las Hermanas de Angola.

 

La Compañía entera se alegra con esta noticia, felicita a sus “hermanos pequeños”, los Misioneros Teresianos, y se compromete a seguir apoyándoles con su oración para que la obra eche raíces profundas que se extiendan por todo el mundo.

 


 

II ENCUENTRO DE HERMANAS EN TORNO A LA ESPIRITUALIDAD

 

Madrid 12-13 agosto 2003
 

            Todas hemos ido notando que en los últimos años está surgiendo una sensibilidad nueva en torno al magisterio de oración y al descubrimiento de toda la riqueza de nuestra espiritualidad para reconocerla y para ofrecerla. Si recordáis en diciembre del año pasado tuvo lugar el primer encuentro de hermanas de Europa sensibilizadas e inquietas con este tema, y los días 12-13 de agosto de este año, convocadas desde la Prefectura de Formación, tuvimos el segundo encuentro también en Madrid. En esta ocasión nos pudimos reunir 12 hermanas de las cuatro provincias de España, de Portugal y de Italia. La dinámica del grupo en sí misma nos iluminó y nos aportó mucha riqueza sobre cómo hacer este camino de búsqueda. Compartimos con libertad las experiencias de vida escuchando y acogiendo todo lo que cada una va intuyendo y viviendo. Retomamos algunos aspectos de la anterior  reunión y continuamos nuestra reflexión compartiendo urgencias, preguntas, propuestas...

Nuestro grupo asumió como marco teórico el Documento sobre “Espiritualidad Teresiana” que se acaba de elaborar, y dialogamos y profundizamos a partir de los desafíos del documento. Algunos aspectos de nuestra reflexión fueron los siguientes.

·         Estamos llamadas a vivir nuestra espiritualidad teresiana en medio de una sociedad que nos cuestiona desde el sin sentido, la increencia...  Desde aquí nos sentimos urgidas a:

v      Vivir desde el CENTRO, integradas: expresando y reconociendo nuestra realidad, evitando falsas e infructíferas ideologizaciones y mentiras existenciales.

v      Vivir en PROCESO: en el que se hace necesario el DISCERNIMIENTO, como talante de vida, el ahondar en el CONOCIMIENTO PROPIO y el ACOMPAÑAMIENTO.

v      Vivir con CREATIVIDAD la búsqueda de caminos (nuevos modos, espacios, lugares, tiempos, ritmos...) y la apertura de nuestro carisma como respuesta a nuevas realidades de nuestro tiempo

·         Constatamos toda la vida que ya hay como presencia del Espíritu entre nosotros en este camino pero también constatamos la necesidad de mayor dedicación a estos retos que nos reclaman mas tiempo, medios, personas...

·         Creemos que algo nuevo está brotando, y lo notamos, creemos que este movimiento vivo que no nos deja quietas es un signo de vida para la Compañía hoy,  que nos está moviendo a nuevas búsquedas y que pide la osadía de nuevas respuestas.

                                                                            Maria Jesús Sanz, stj

 

 

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