EN
LA IGLESIA Y EN EL MUNDO
Desde ANGOLA, contra el SIDA
En la Jornada Mundial contra el sida, Juan Pablo II alentó a los creyentes
a ofrecer su indispensable servicio de asistencia a las personas afectadas
por este virus y constató que las campañas para evitar la expansión de
esta enfermedad siguen demostrándose ine-ficaces:
«por desgracia está todavía en fuerte
crecimiento, especialmente en los países más pobres. Mientras rezo por
aquellos que han sido golpeados por este flagelo, aliento a cuantos en la
Iglesia desempeñan un estimable servicio de acogida, atención y acom-pañamiento
espiritual a favor de estos hermanos y hermanas».
La epidemia del virus del sida no cede. Se acelera su propagación en
ciertas regiones del mundo. Y la cantidad de personas que están viviendo
hoy con el virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), que ataca las
células que tienen como misión organizar la defensa del organismo, se
estima en 40 millones, según el informe del programa conjunto de las
Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA y la Organización Mundial de la Salud.
Cada día contraen el virus unas 14.000
personas. En 2003, unos cinco millones de personas han sido
afectadas, muchas de ellas menores de 15 años.
El mapa del sida

La región más gravemente afectada del mundo
sigue siendo Africa subsahariana, que integran Angola, Kenia, y Nigeria,
entre otros países. Del promedio mundial, 3 millones de casos nuevos se
produjeron en esa región. En 2003, unos 26,6 millones de africanos
conviven con el VIH, sin embargo, muy pocos --50.000 a finales de 2002--
tienen acceso a las terapias que en estos momentos pueden utilizarse.
En Asia y el Pacífico, donde 485.000 personas
murieron de sida en 2002, sólo 43.000 enfermos son sometidos a un
tratamiento. En América Latina y el Caribe, unas 200.000 personas seguían
el tratamiento a finales de 2002. La situación se agrava en China, en
Indonesia y en los países que pertenecieron a la antigua Unión Soviética.
A finales de 2002, la India contaba entre 3,82 y 4,58 millones de
habitantes infectados por el virus.
Constatar estos datos reales nos conmueve y quisiéramos
encontrar caminos de solución y aportar nuestra ayuda, pues bien, nuestras
Hermanas de Cubal (Angola) que sufren al encontrarse a diario con el
problema y no quieren permanecer inactivas, nos ofrecen cauces para
colaborar. Enviaron a la reunión de Jiutepec esta carta, que no llegó a
tiempo y que publicamos ahora en su nombre:
Queridas Hermanas: Esta carta que os dirigimos tiene como objetivo,
invitaros a participar en un proyecto que las hermanas de la Comunidad de
Cubal pretendemos comenzar en nuestro hospital, "Nossa Senhora da Paz".
Nos gustaría
que este proyecto fuera de todas las hermanas de la Compañía y que
pudieran
participar también todos los miembros de nuestras Comunidades educativas,
MTA, Asociaciones y en general todos nuestros amigos. Crear un nuevo
sistema en red que nos permita realizar un trabajo en común.
El proyecto
será llamado "Renacer". Es un nuevo reto para toda la sociedad. Es
probable que ya haya otras iniciativas en la Compañía y para un futuro
sería muy positivo poder unir nuestras fuerzas.
¿Qué
pretende este proyecto? Pretendemos dar un paso más en la opción por
aquellos que en estos momentos más lo necesitan. Queremos que los enfermos
con SIDA, en Angola, tengan la posibilidad de tratamiento específico con
antiretrovirales.
El aumento
de personas sero-positivas es cada vez más alarmante y hasta ahora sólo se
les ofrece un acompañamiento psicológico y espiritual junto con la
medicación para enfermedades oportunistas. Los huérfanos ya son una
realidad, con las implicaciones en las familias, abuelos, tíos, familiares
con exceso de hijos que terminan por dejarlos desatendidos.
¿A quienes
va dirigido este proyecto? "Renacer" pretende iniciar dando prioridad a
las mujeres embarazadas y por medio de ellas atender al núcleo familiar,
esposo e hijos. En segundo lugar, aquellos enfermos afectados de
tuberculosis y sida.

Si bien,
este deseo ya surgió hace tiempo, este proyecto va a estar unido al
proyecto DREAM, de la Comunidad de San Egídio. La Comunidad nos invitó a
conocer su experiencia en Mozambique y a colaborar con ellos en este
desafío: tratar enfermos de SIDA en África. No estaremos solas, estaremos
en red por medio de la Comunidad de San Egídio, con otros países y
congregaciones que utilizarán el mismo método de asistencia y tratamiento.
Ellos nos darán su apoyo técnico.
¿Por qué
"Renacer"? Porque es una oportunidad para volver a nacer, dar de nuevo
la esperanza para vivir con dignidad y mejores condiciones de vida, a los
enfermos en África. Pero, solo es posible por medio de la solidaridad y la
ayuda mutua. Sin vuestra ayuda no conseguiremos dar esa posibilidad de
renacer a tantas mujeres, hombres y niños que en estos momentos conviven
con el virus sin ninguna esperanza de tratamiento.
Si este
proyecto tiene buenos resultados animará a otras organizaciones y al
propio Ministerio de Salud a secundar esta iniciativa y muchos más
enfermos podrán beneficiarse del tratamiento específico.
¿Cómo
colaborar? La ayuda puede ser esporádica o permanente, de forma individual
o como grupo. Con dinero o productos. Hemos calculado una media por
enfermo y año. Creemos que los gastos serán de unos 1.000 dólares
americanos o euros por enfermo y por año, que podéis enviar a la siguiente
cuenta bancaria:
Proyecto
Renacer (Irmas Teresianas)
Banco de
Fomento y Exterior
Benguela -Angola
BKTRUs33- 04099482
Código swift : BFMXAOLU
No Cuenta:
41097329001
Otro tipo de
ayuda: Personal voluntario que desde cualquier parte del mundo se
entusiasme con el proyecto y lo dé a conocer o que quiera participar
directamente en el proyecto con nosotras. Contamos especialmente con la
ayuda de los miembros de MTA.
Esperamos
que deis la mayor publicidad a esta carta, pues os necesitamos.
Con
cariño:
Irmas Teresianas de Cubal