Compartiendo
experiencias...
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“Queremos dejarnos
quemar por un fuego que no se apaga...”, nos dicen las
Probandas, desde Roma

Con estas palabras
hemos iniciado el gran regalo de Dios para nosotras,
la “Tercera
Probación”.
Tiempo de renovación,
tiempo de encuentro, tiempo de estar con El...
Tiempo de conocernos,
tiempo de vivir la unidad en la diversidad...
¡Cuánta riqueza hay
en la Compañía!
Y esto lo podemos constatar en la vida de cada una de las 20 hermanas y
las 2 coordinadoras del grupo a quienes Dios ha convocado a vivir este
tiempo de gracia.
Hemos compartido y profundizado en la riqueza de nuestro carisma,
en Tortosa y en Ávila. Hemos experimentado lo que significa ser familia
universal a través de la acogida y el compartir cercano y sencillo de
nuestras hermanas.
Ahora, en Roma, iniciamos nuestros Ejercicios de mes con la confianza en
que Dios hará su obra en cada una de nosotras. Tenemos también presente a
cada hermana de nuestras comunidades y provincias que nos acompañan con su
oración. Y con gratitud queremos ofrecer a la Compañía nuestra entrega en
este tiempo que nos ofrece...
Un abrazo de hermanas:
Claudia Calleja y Mª Elena Quintana, stj.
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Así fue
nuestra preparación de Votos, cuentan las participantes . . .

Iniciamos
“la prepa” el 13 de julio en el lugar donde se apagó una vida: la de
nuestro Padre, en Santo Espíritu. El final de su recorrido para iniciar el
nuestro.
Pasamos una
semana en Tortosa, reconociéndonos discípulas de Jesús y acer-cándonos a
otro discípulo, Enrique de Ossó y su vida como relación con Dios que marca
su relación con los otros, con el mundo y consigo mismo. Su centro siempre
en Dios, inamovible, a pesar de las noches oscuras.
También
tuvimos la oportunidad de hacer un recorrido por las calles de Tarragona
conociendo las primeras casas de la Compañía. Rezamos en la capilla de S.
Pablo, donde nuestras primeras hermanas emitieron sus votos; emoción,
silencio y encuentro en este lugar. Después de estos ocho días nos
trasladamos a Salamanca donde pudimos compartir, durante dos días, por
dónde puede ir hoy la vida religiosa, a qué nos sentimos llamadas, ya qué
nos invita nuestro ser de teresianas. y con este "equipaje" nos fuimos
disponiendo para el encuentro con Jesús y su Palabra en los Ejercicios, en
Salamanca. En agosto nos trasladamos a Ávila, tierra de la Santa, para, de
su mano, seguir viendo en qué consiste este seguimiento de Jesús, su
manera de concebir los votos y las que hoy se nos proponen, la misión...
En este
camino hemos contado con la presencia de hermanas y de comunidades, a
todas ellas GRACIAS por su acogida, por su trabajo, por su tiempo y por su
testimonio.
Han sido
unos días de Encuentro, de compartir lo que somos y a lo que estamos
llamadas. Unos días donde la voz del Señor ha resonado de forma especial
invitándonos a defender la justicia, a amar con ternura y a caminar
humildemente junto a El.
Virginia
Mozo, stj