PASIÓN POR CRISTO Y PASIÓN

POR LA HUMANIDAD

La Vida Consagrada en el siglo XXI

 

1.     INSPIRACIÓN

 

Queremos vivir la vida consagrada con pasión por Cristo y pasión por la Humanidad.

Queremos escuchar a los otros y aprender de cualquier persona

con la mente abierta y el corazón ardiendo.

Queremos clarificar la nueva imagen de vida consagrada que está surgiendo

en este tiempo de cambio, y generar vida para el futuro.

 

2.     MOTIVACIÓN

 

Las dos Uniones de Superiores Generales (UISG y USG) piensan que es un buen momento para emprender una reflexión conjunta de la vida consagrada al principio del siglo XXI. Con este fin, queremos organizar un Congreso que nos permitirá vivir un proceso participativo en igualdad por los diferentes participantes, caracterizado por una inclusión de lo que se está viviendo a varios niveles, por la reciprocidad, por la inculturación y por un espíritu intercongregacional.

 

El Congreso responde a las varias urgencias que reclaman nuestra atención hoy:

1)       La diversidad cultural que se está viendo en la vida consagrada, como consecuencia de la diversidad dentro de la Iglesia y de la sociedad;

2)       La expansión del horizonte de nuestra identidad, que entra dentro de un mayor parentesco con otras formas de Vida Cristiana, compartiendo carisma, misión y vida con ellos. Esto nos llama a reflexionar con el fin de clarificar y expresar la identidad de las nuevas formas de vida consagrada;

3)       El nuevo y permanente desafío que se presenta por parte de los excluidos y los más pobres en el contexto de la globalización y el no menos importante desafío de vivir la diversidad de comunión en nuestras sociedades.

Hemos llegado por tanto a un momento decisivo en relación con el futuro próximo; no podemos ignorar esta situación en el mundo, en la Iglesia y en la misma vida consagrada. Queremos confrontar estas nuevas cuestiones con la urgencia que merecen. Esperamos que también nos "impulsen a seguir adelante, ahora que están apareciendo en la vida consagrada nuevos signos de vitalidad que debemos identificar, compartir y alentar. Queremos hacer todo esto en espíritu de intercambio y de confianza en el Señor, que continúa llamándonos; tenemos también confianza en la realidad de la vida consagrada, que, a pesar de nuestras debilidades y errores, continúa estando animada por una firme pasión por Cristo y una pasión por la humanidad.

 

3.     OBJETIVOS

 

1.       Examinar juntos, desde el contexto de la experiencia local, los desafíos y oportunidades actuales para la vida consagrada en la Iglesia y en el mundo contemporáneo.

2.       Expresar juntos los signos de vitalidad en la vida consagrada local y globalmente.

3.       Dar testimonio de los valores evangélicos centrales y clarificar el perfil de vida religiosa que está surgiendo en esta época de cambio

4.       Profundizar en una espiritualidad de comunión y solidaridad y ampliar la práctica de la colaboración en la Iglesia y en el mundo.

 

4.     PROCESO

 

          Recoger de la experiencia desafíos y oportunidades contemporáneas para la vida consagrada en la Iglesia y en el mundo de hoy así como percepciones de signos de vitalidad. (Método -breve encuesta de reflexión y cuestiones enviada a los participantes y a una muestra de Obispos y laicos)

          Sintetizar percepciones de desafíos y oportunidades actuales y signos de vitalidad por continentes

          Profundizar en disciplinas clave para reflexionar a través del objetivo de esas disciplinas (p.ej. teología, espiritualidad, sociología, antropología, filosofía, análisis social)

          Enviar el "documento de trabajo" (síntesis y reflexión) a los participantes, para ahondar en él.

          Examinar juntos las síntesis y reflexiones de las disciplinas que hacen referencia a los desafíos y oportunidades para la vida consagrada en la Iglesia y en el mundo hoy. Identificar los signos de vitalidad en la vida consagrada tanto local como globalmente.

          Iluminar y ensanchar la visión desde la perspectiva de las distintas disciplinas y desde el testimonio de los participantes.

          Trabajo para expresar los valores evangélicos centrales de la vida consagrada y clarificar las nuevas imágenes que van surgiendo en este tiempo de cambio.

          Integrar (los valores evangélicos nucleares y la imagen que surge) y hacer propuestas coherentes.

 

Resultados deseados: Una profundización de una espiritualidad de comunión y solidaridad y una ampliación de la práctica de colaboración en la Iglesia y en el mundo.

 

 

Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ