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EN LA IGLESIA Y EN EL MUNDO
Una reflexión cristiana sobre la “New Age”
La necesidad que
tenemos todos los cristianos, sobre todo los que estamos empeñados en
trabajos pastorales, de conocer y comprender la corriente cultural llamada
New Age y de explicar en qué difiere de la fe cristiana, ha llevado a los
Consejos Pontificios de la Cultura y del Diálogo Interreligioso a publicar
un documento orientativo sobre el tema:
JESUCRISTO PORTADOR DEL AGUA VIVA.
El documento, escrito
en tono positivo y crítico a la vez, presenta en los dos primeros
capítulos un análisis de los fundamentos del pensamiento que se encierra
en esta corriente cultural, y a partir del capítulo tercero ofrece
indicaciones para confrontar este movimiento con el mensaje cristiano y
anima a discernir los retos que nos presenta, ya que muchos de sus
aspectos intentan dar respuesta a vacíos que detectan en nosotros. “...
debemos honestamente preguntarnos si hemos prestado suficiente atención a
la sed del corazón humano de verdadera ‘agua viva’ que sólo Cristo puede
ofrecer.”
Se trata de uno de los
más complejos movimientos colectivos de fin del milenio. “No es una
religión, pero tiene carácter religioso; no es una filosofía, pero es una
visión del hombre y del mundo, así como una clave de interpretación; no es
una ciencia, pero se apoya en leyes científicas que hay que buscar en las
estrellas. La New Age es una nebulosa que contiene esoterismo y ocultismo,
pensamiento mítico y mágico en cuanto a los secretos de la vida, un filo
de cristianismo, todo ello mezclado con conceptos provenientes de la
astrofísica.”
Siente que estamos en
los albores de la era de Acuario, edad basada en la armonía, la
comprensión y el amor. La era de Piscis, que identifican con el tiempo en
el que dominó el cristianismo, ha traído guerras y conflictos. Hay que
terminar con ella cuanto antes para dar paso a la de Acuario, en la que
triunfará una religión universal más humana. Es una corriente de
pensamiento fluida y multiforme, de raíces esotéricas, apasionante y
sincretista, nacida para restituir espiritualidad a la sociedad
materialista, gnosticismo y religión “a la carta” al mismo tiempo.
Breve síntesis
de la confrontación New Age y Credo Cristiano
El Documento pontificio “JESUCRISTO PORTADOR DEL AGUA VIVA” sugiere
preguntas para valorar algunos de los elementos centrales del pensamiento
y de la práctica New Age desde un punto de vista cristiano. Las
diferencias son enormes e inconciliables.
¿Existe un solo
Jesucristo o miles?
Para la New Age, el Jesús histórico, personal e individual es distinto del
Cristo universal, impersonal y eterno. Jesús no es considerado el único
Cristo, y en cuanto Cristo no pudo morir en una cruz. Utilizan documentos
apócrifos como fuentes auténticas para demostrar lo que no encuentran en
la Biblia.
La fe cristiana afirma
que Jesús de Nazaret es el Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, el
único Salvador del mundo.
¿Nos salvamos por
nosotros mismos o la salvación es un don gratuito de Dios?
Según la New Age nos
salvamos mediante nuestras acciones; las palabras clave son:
auto-cumplimiento, auto-realización y auto-redención.
Para los cristianos la
salvación no es una experiencia del ser en sí mismo, no depende de técnica
alguna, es la liberación de las ambivalencias que hay en nuestro interior,
es el perdón del pecado por la participación en el misterio pascual de
Cristo, es la relación personal con un Dios que es comunión y que salva.
En la oración y la
meditación, ¿nos relacionamos con nosotros mismos o con Dios?
Se tiende a confundir
psicología y espiritualidad. La práctica de la New Age, como muchas
de las técnicas de meditación que se utilizan tanto hoy, no es oración
porque busca la introspección o fusión con la energía cósmica. El silencio
puede situar ante el vacío más que ser un silencio de contemplación del
Amado.
La
oración cristiana implica la introspección pero es ante todo encuentro con
Dios. Es diálogo que lleva a la conversión, es un éxodo del yo hacia el Tú
de Dios, siempre en unión con Cristo, en el Espíritu, junto a todos los
hermanos.
¿Negamos el
pecado o aceptamos su
existencia?
No existe en la
New Age la
conciencia de pecado
sino la idea de conocimiento
Piscis
Acuario
imperfecto. Se busca
la iluminación a través de diversas técnicas psicofísicas. No se le dice a
nadie lo que debe creer o hacer, hay mil modos de explorar la realidad
interior y cada uno debe ir adonde le llevan la inteligencia y la
intuición. El mayor problema es la alienación de todo el cosmos y no el
pecado personal. El remedio es sumergirse cada vez más en la entereza del
ser, y para ello una sola vida es insuficiente, tienen que darse
reencarnaciones para que las personas puedan realizar en plenitud su
propio potencial.
La
realidad del pecado, para los cristianos, se entiende a la luz de la
revelación. No se trata de explicarlo como una debilidad psicológica, un
error o la consecuencia inevitable de una estructura social inadecuada.
Sólo conociendo los designios de Dios sobre el hombre se entiende que el
pecado es un abuso de la libertad que Dios da a las personas creadas para
que puedan amarle y amarse recíprocamente.
¿Debemos rechazar
el sufrimiento y la muerte o aceptarlos?
Algunos escritores de
la New Age consideran el sufrimiento como algo que nos hemos auto-impuesto
o como la incapacidad de disfrutar plenamente de nuestros recursos. Su
interpretación de la persona pone en duda la idea de la libertad y la
responsabilidad. La reencarnación es un elemento necesario para el
crecimiento espiritual, una fase de progresiva evolución espiritual que
continuará después de la muerte.
Tanto la
unidad cósmica como la reencarnación son incompatibles con la fe cristiana
según la cual la persona humana es un ser distinto que vive una vida de la
cual es plenamente responsable. Los cristianos saben que en la cruz de
Cristo se ha consumado la redención mediante el sufrimiento, y que el
mismo sufrimiento humano ha sido allí redimido.
¿Tenemos nuestro
futuro escrito en las estrellas o debemos ayudar a construirlo?
La Nueva Era de
Acuario estará poblada de seres perfectos y andróginos que dominarán las
leyes cósmicas de la naturaleza. En este escenario, el cristianismo debe
ser eliminado y dejar el puesto a una religión global y a un nuevo orden
moral.
Para los cristianos,
la Nueva Era se inició hace dos mil años con Cristo, y viven
constantemente en espera, preparados para los últimos días en los que
Cristo volverá. La presencia y la actividad del Espíritu no afectan sólo a
los individuos sino a la sociedad y a la historia, a los pueblos, las
culturas, las religiones.
El credo de la New
Age bajo forma de diez mandamientos:
1.
Esperarás con impaciencia la Era del Acuario.
2.
Creerás en la grande mutación, firmemente.
3.
Tu consciencia se despertará, de manera atenta.
4.
Te ocuparás de tu cuerpo, de manera activa.
5.
Seguirás a los maestros, respetuosamente.
6.
Creerás en lo irracional, integralmente.
7.
Venerarás a la diosa Gaia (la Tierra), con fidelidad.
8.
Rechazarás, de manera rigurosa, las religiones existentes.
9.
Hablarás con los espíritus, en toda la naturaleza.
10. Te reirás de la muerte, con serenidad.
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