2003, Año Internacional

Del Agua Dulce

 

Así lo ha declarado la Asamblea General de las Naciones Unidas en reconocimiento a la importancia crítica de los recursos hídricos para el futuro de nuestro planeta.

   “Ninguna medida haría más por reducir las enfer-medades y salvar vidas en los países en desarrollo que facilitar un acceso general al agua potable y a los servicios de sanea-miento”.  Kofi Annan,

Secretario General de la ONU

   El agua dulce es el bien más preciado para la vida en nuestro planeta. Es fundamental para satisfacer las necesidades humanas básicas, la salud, la produc-ción de alimentos, la ener-gía y el mantenimiento de los ecosistemas regionales y mundiales.

A pesar de que el 70 % de la superficie terrestre está cubierta de agua, sólo una fracción –el 2,5%- es agua dulce, de la cual el 70 % se encuentra congelada en los casquetes polares. El resto está presente en la humedad del suelo. Esto hace que menos del 1% de los recursos mundiales de agua sea accesible para el consumo humano. Si se mantienen los niveles actuales de consumo, dos de cada tres personas del planeta vivirán en una situación de déficit hídrico –escasez de agua moderada o severa- para el año 2025.

1.100 millones de personas, una sexta parte de la población mundial, carecen de acceso al agua potable y 2.400 millones, el 40% de la población mundial, no dispone de instalaciones sanitarias adecuadas.

Unos 6.000 niños mueren diariamente de alguna enfermedad relacionada con el agua no apta para el consumo y con las malas condiciones de saneamiento e higiene, lo que equivale a 20 Jumbos estrellándose cada día

La cisterna de un inodoro occidental utiliza la misma cantidad de agua que usa un ciudadano medio del mundo en desarrollo para lavar, beber y cocinar durante un día entero...

Durante el siglo pasado, el consumo de aguas ha aumentado a un ritmo dos veces mayor que la población. Oriente Medio, África septentrional y Asia meridional sufren una grave escasez de agua.

“La difícil situación de los pobres en el mundo no se puede mitigar sin antes ocuparse de la calidad del recurso del que dependen, la tierra y el agua. La mejora del consumo del agua es fundamental para las demás dimensiones del desarrollo sostenible.”

Nitin Desai, Secretario General de la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible.

   En septiembre de 2000, las naciones del mundo, incluidos 147 Jefes de Estado y de Gobierno, acordaron lo siguiente: “Nos comprometemos a reducir a la mitad (para el año 2015) la proporción de personas que no tienen acceso al agua potable o no se lo pueden permitir; a detener la explotación insostenible de los recursos hídricos por medio de estrategias de ordenación; y a promover un acceso equitativo y un suministro adecuado.”

“El agua es probablemente el único recurso natural que afecta a todos los aspectos de la civilización humana, desde el desarrollo de la industria y la agricultura hasta los valores culturales y religiosos arraigados en la sociedad.”

Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO

¿Qué podemos hacer?

     Se han fijado grandes metas con el fin de fomentar la acción y avanzar en el camino. En la cumbre de Johannesburgo de 2002 se reafirmó el compromiso de reducir a la mitad el porcentaje de personas que carecen de acceso a servicios sanitarios básicos y se acordó elaborar planes nacionales de gestión.

     El logro de estos objetivos requiere considerables recursos y una acción coordinada, no sólo por parte de los gobiernos, sino también de aquellos que consumen agua y de los que invierten en este bien, especialmente a nivel estatal.

Entre las acciones necesarias se incluyen:

          Un cambio de conducta en relación con el consumo de agua, el saneamiento y la higiene.

          La movilización de la energía y la participación de las comunidades.

          Ejecutar políticas y marcos legales para la gestión de los recursos hídricos que contemplen tanto las necesidades de la salud pública como de los ecosistemas.

          Alianzas entre compañías privadas, organismos de desarrollo, bancos, sociedades civiles, etc.

 

Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ