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“Mujeres Discípulas, Juntas para crear una Cultura de Paz”
ASAMBLEA INTERNACIONAL DE LA EN KENIA
La UISG celebra Asambleas Plenarias cada cuatro años, la última tuvo lugar en Roma, en mayo del 2001 y asistieron unas 800 Superioras Generales. Al cabo de dos años tiene unas Asambleas Internacionales a las que asiste el Consejo Ejecutivo y representantes de todos los continentes. Del 27 de noviembre al 1 de diciembre se celebró en Nairobi la última Asamblea Internacional de la UISG. Estuvo presente nuestra Hna. General, que viajó unos días antes, con los miembros del Consejo Ejecutivo, para preparar todos los detalles. Era la primera vez que esta reunión se llevaba a cabo fuera de Roma, ¿por qué en África? Por varios motivos: para apoyar la vida consagrada en ese continente, experimentar el dinamismo que tiene allí, ser solidarias con el sufrimiento que vive el pueblo y en particular la vida consagrada, y enriquecerse mutuamente. El gran contraste que se da entre la Vida Consagrada en África y la del grupo internacional de las casi 70 participantes, hubiera sido motivo suficiente para tener allí el encuentro. Participar de la vida de la Iglesia en este continente africano lo consideraron también un tiempo de gracia. La Hna. Carmen Bartolomé nos cuenta alguna de sus impresiones: “La apertura de la Asamblea se celebró con una Eucaristía en Resurrection Gardens, un magnífico parque creado para orar. Allí, acompañadas de obispos, sacerdotes, laicos y muchas hermanas de distintas naciones africanas, tuvimos una fuerte experiencia de la creatividad de Dios. Parece que se abrazaron cultura africana y Eucaristía, entretejiéndose de música y danza, Palabra y símbolo, mensaje y fraternidad dejando un sabor de fiesta y alegría que nos motivó a hacer de todo el encuentro una acción de gracias. ¿Qué hicimos? Vimos mucho, escuchamos, oramos y compartimos los proyectos que se van llevando a cabo en las Constelaciones de las distintas regiones y continentes para apoyar la visión de la Declaración de nuestra última Plenaria. También evaluamos, nos confirmamos en el camino emprendido y proyectamos hacia la próxima plenaria en el 2004. Tuvimos la oportunidad de visitar varios lugares, según el interés personal. Yo visité el Centro de Formación de la Asociación de VC en Kenia, vi un proyecto de las Hnas. Combonianas para la formación de la mujer marginada; un centro de unos 200 niños abandonados, todos con SIDA; una casa de acogida de las hermanas de Teresa de Calcuta para niños y jóvenes huérfanos de la guerra, casi todos portadores de SIDA, y adultos abandonados. Es difícil olvidar las escenas que contemplamos y aún es peor reconocer cómo se repiten estas situaciones en todo el continente y en el mundo.
La riqueza de esta Asamblea estuvo sin duda
en la rica experiencia que tuvimos de sentirnos en casa con la acogida tan
familiar del pueblo africano y de convivir con la VC africana en su
realidad. Palpar y sufrir lo que a diario vive la inmensa mayoría de la
gente y comprometernos más fuertemente con este continente en el que la
pobreza, la marginación y explotación, sobre todo de la mujer y niños, es
inconcebible. Las cifras son alarmantes. Sólo en Kenia mueren cada día 700
personas de SIDA.
Impresiona la capacidad de nuestras Hermanas africanas para hacer frente a las grandes dificultades de la vida, para comprometerse en las luchas del pueblo y ser fuerza transformadora y germen de vida en su entorno. La solidaridad dentro de la VC no es una palabra, se va haciendo ya realidad. Los lazos de solidaridad entre las distintas congregaciones se van fortaleciendo. La defensa de la vida, la dignidad de cada persona, el grito por la paz se hace cada vez más fuerte entre nosotras. Es evidente que en algunos lugares está disminuyendo el número de hermanas, pero también lo es el
La H. General orientando una sesión dinamismo y la fuerza del Espíritu que se genera cuando, desde situaciones tan diversas, vamos buscando juntas caminos de respuesta a la urgencia de las llamadas específicas que tiene el mundo. Unirnos para dar a luz un mundo más justo y solidario, UNA CULTURA DE PAZ”
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Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ