"GRATIS LO HABÉIS RECIBIDO, DADLO GRATIS"

 

Encuentro de Espiritualidad, 14-15 diciembre del 2002

 

  " … En la relación con Jesús aprendemos a ser personas y maestras de oración… Él nos revela quién es Dios y quiénes somos nosotras… Esto supone creer y experimentar que cada persona crece en la relación con Dios, y por ello, facilitar que también otros hagan experiencia de oración"

 

Así terminaba el CIT de enero - marzo sobre la mística de la educación teresiana. Y el Espíritu sigue suscitando pequeñas acciones en el camino de revivir y releer nuestra espiritualidad …

         Varias iniciativas personales, algunas de grupos pequeños o comunidades; inquietudes y propuestas que se comentan de forma espontánea, "entre pasillos" en encuentros convocados con otros fines… concluyó en una convocatoria oficial y un sencillo encuentro: Madrid, 14 y 15 de diciembre a la espera de una nueva Navidad.                 Nos encontramos 12 hermanas  de las cuatro provincias de España y Portugal: Julia Barroso y Gloria López; Dolores Mora; Asunción Codes, Fabiola Torrero, Concepción García Setién y Teresa Gil; Carmen Cañada y Mª José Guardiola; Laura Rius; Carmen . Melchor por el CIT y Concha Salvador por la Prefectura General de Formación.

 

          Oramos juntas sabiéndonos convocadas por Jesús y pidiendo la luz y la sabiduría del  Espíritu que va suscitando brotes de vida nuevos. Oramos como familia que busca "colocar en su lugar" un ruego y un deseo: enseñar a orar. Íbamos expresando nuestras inquietudes, nuestras peticiones, animadas por el estribillo de Carmen Cañada: "gratis lo habéis recibido, dadlo gratis, dadlo gratis… el amor dadlo gratis, la Palabra dadla gratis… y haciéndolo cada vez más amplio y más nuestro.

 

          Compartimos lo que nos había movido por dentro al intentar acompañar en el camino de oración. Unas, " especialmente vocacionadas" a esta difícil tarea. Otras, a las que el azar nos había metido en una empresa así, todas constatábamos que iba muy relacionado con nuestro propio camino de oración, con la presencia de Jesús en nuestra vida; con la tarea de la educación, el atractivo por la persona, con la que todas estamos de alguna manera relacionadas. Al intentar sacar de cada persona "lo mejor de sí", topamos de lleno con el Misterio y hemos de acudir al único maestro para que sea Él quien continúe el camino. Cada una llevábamos también las huellas de Teresa y su invitación a recorrer "nuestras siete moradas"; la Palabra de Dios que nos ha abierto caminos, Enrique de Ossó, Pablo … testigos todos de ese Amor que genera Vida.

          Comunicamos también las experiencias realizadas, rescatando en ellas los contenidos que vamos manejando, la pedagogía que utilizamos, los interrogantes que nos van surgiendo y las certezas que van confirmando el camino. Un compartir sencillo en un clima de serena receptividad que invitaba a seguir ahondando.

 

          Reflexionamos sobre lo escuchado para construir juntas desde estas resonancias que habían quedado en el ambiente. Nos gustaba encontrar coincidencias, pero a la vez nos sorprendían con gozo las "diferencias" tan ricas que alguna aportaba. Constatábamos aquella teoría de que un atento "interlocutor", que sabe escuchar, recrea el propio relato. Y … se iban pasando las horas …

 

          Nos detuvimos en unos contenidos, de siempre, aunque a nuestros oídos resonaban  especialmente nuevos:

Un : Dios gratuito, enamorado de la persona, que se complace en el encuentro; siempre sorprendente … humano en Jesús.

Un "yo", el otro tú, la persona capaz de encuentro aunque no siempre dispuesta. Hermosa y digna aunque frágil y pobre a la vez.

La relación, el encuentro mismo, el "trato de amistad"  entre esos dos tús.

La Palabra, en la escritura, en la humanidad sufriente en la que se encarna hoy, en la vida.

 

          Dialogamos sobre la pedagogía:  Una pedagogía experiencial que atiende a la persona concreta a la que acompañamos: su realidad, su experiencia de Dios, su sensibilidad, su proceso creyente …; que respeta el camino de Dios en cada uno: desde la intimidad o relación, desde la entrega y el envío …; que invita a mirar adentro, a ser consciente del don, de la vida que hay a nuestro alrededor; que ofrece claves y herramientas aunque relativizándolas porque Dios tiene muchos caminos   

 

             Nos iban surgiendo interrogantes: La oración nos cambia ¿dónde están los dejos?¿Qué reeducación necesitamos para que lo que decimos no "suene a hueco"? ¿Dónde está nuestro proceso formativo como Compañía? ¿Cómo integrar hoy contemplación y acción en nuestra espiritualidad apostólica?

            Y respecto al magisterio: ¿Por qué no hay más hermanas dedicadas a esto? ¿cuáles son las prioridades? ¿No nos estará faltando discernimiento?

Cuestionamos también el activismo y la falta de integración, nos recordamos varias veces que el protagonista es Dios.

 

Algunas certezas van confirmando el camino:

La oración como eje de una espiritualidad, con una parte de contenidos y otra de acompañamiento.

El camino de relación, de educación, de humanización, para nosotras y para el mundo de hoy.

Orar es algo más: una manera de vivir, esto supone irse liberando de una oración desde la "ley" o desde el "rito".

Llegamos a la conclusión de que no podemos dar por supuesto que hay sujeto para la relación. Antes hay unos umbrales que se pueden ir trabajando: tomarse la vida en serio, estar a la escucha de lo que vivimos, ir descubriendo a Dios …

Hemos de ser mujeres de experiencia para ser mistagogas. En este momento de la historia es imprescindible rescatar el valor de la intuición femenina también en este ámbito orante

 

             Y aún de lo ya compartido subrayábamos:

Que nuestra espiritualidad es para compartirla. Creamos en el tesoro, podemos tenerlo enterrado y ¡reducirlo a tan poco! Es un camino válido para calmar la sed del mundo de hoy

Que experiencia y magisterio se retroalimentan, es imprescindible potenciar en nosotras una actitud de escucha a Jesús en todo y en todos, de seguimiento y de servicio a las necesidades y urgencias de hoy

Y nos hicimos esta pregunta: ¿sabemos desde dónde  vivimos lo que ofrecemos?

 

            Y, ¿qué decir del propio encuentro?: Caímos en la cuenta de que estamos en el tiempo propicio, la hora de vivir las pequeñas intuiciones que surgen. Estamos en una encrucijada: luz, reclamos desde el mundo, interrogantes respecto a cómo vivir en esta encrucijada … Un modelo emergente no del todo disponible, aunque ya bastante dibujado: en lo esencial nos hemos puesto pronto de acuerdo … está naciendo una nueva síntesis entre mística y misión … no podemos retrasar el momento de Dios

 

           Otras resonancias en las que nos hemos detenido de forma especial:

La necesidad de cultivar la pedagogía de la oración en la propia comunidad, ahondar en el sentido profundo de la liturgia, adaptarla a la vida que vivimos. Acompañarnos unas a otras es una tarea urgente.

A nivel congregacional sería importante abordar el proceso formativo que se deriva del camino de oración teresiano. ¿Por qué nos posicionamos en posturas encontradas y excluyentes: oración, acción...? ¿No sería mejor despertar el diálogo y la comunión desde la complementariedad?

Nos hemos sorprendido al reconocer en la vida de las hermanas acentos diferentes: la oración, el servicio, y últimamente la opción por la justicia, que actúan como eje integrador del camino de cada una.  Encajan con el "modo" personal de cada hermana y generan procesos distintos, aunque confluyen al final del camino….  Respetando la complejidad de nuestras realidades, historia, cultura, diferencias, nos preguntábamos cómo reconocer y redefinir esta nueva espiritualidad que emerge.

 

       Y, ¿por qué no ir abriendo nuevos círculos? Esperamos que nuestro encuentro incida en otras instancias: Continental de Europa, Provinciales en México, Reunión Precapitular; que se establezca un contacto, que aunemos esfuerzos, que construyamos la RED.                                                        

Hermanas participantes en el Encuentro

 

 

Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ