JUSTICIA Y PAZ¿qué pasó en Johannesburgo?
Sergio Sala y Paolo Foglizzo, Jesuitas que estuvieron presentes en el “Vértice de la tierra” que se celebró en Johannesburgo, del 26 de agosto al 4 de septiembre, nos han hecho llegar sus impresiones a través de “Justicia y Paz”.
A diez años de distancia del “Vértice” celebrado en
Río de Comisión Justicia, Paz e programa fijado en Brasil y retornar con mayor fuerza el caminoIntegridad de la Creación de un “desarrollo sostenible”,un crecimiento económico que Unión de Superiores/as Generales promueva una mayor justicia social a nivel planetario y nocomprometa los delicados equilibrios ecológicos. Estuvieron representados más de 190 países, se vieron envueltas en el mastodóntico acontecimiento casi 60.000 personas entre delegados oficiales, representantes de la sociedad civil, funcionarios de la ONU, periodistas, personal de seguridad y de servicios. Fue un vértice de múltiples caras, desde el lujoso Sandton Convention Centre, donde los delegados oficiales discutían el Plan de Acción, hasta los stand de los diversos países y de las principales multinacionales donde se exhibían proyectos en marcha o inventos capaces de ahorrar energía, como motores en los que el hidrógeno sustituye a la gasolina, hornos solares domésticos que ahorran leña y evitan trabajo, etc., pasando por una docena de otras sedes donde las ONG y la llamada sociedad civil se daban cita para diversos seminarios, debates, marchas, manifestaciones, y actividades de diversos tipos. Los resultados finales fueron significativos pero quedaron por debajo de las expectativas: disminución del porcentaje de la población que carece de agua y de condiciones higiénicas adecuadas y gestión equilibrada de las reservas de pesca antes del 2015; minimización de los efectos negativos de la producción y del uso de productos químicos antes del 2020. Más genéricos y sin fecha fija quedaron el empeño en la producción de fuentes de energía renovable y la tutela de la biodiversidad. Algunos países anunciaron la ratificación, dentro del 2002, del Protocolo de Kyoto sobre cambios climáticos, que debería ser vinculante, y sobre ello han trabajado un centenar de jueces de la Corte Suprema. Se han lanzado más de 500 proyectos, por valor de muchos miles de dólares, que cuentan con la colaboración de gobiernos, empresas y organismos de cooperación al desarrollo. ¿Por qué, entonces, al “Vértice Mundial sobre el Desarrollo Sostenible” se le ha llamado el Vértice sobre el Desánimo Sostenible? Porque parece que son las preocupaciones comerciales las que marcan hoy el panorama mundial y la oposición entre la ONU, con su estatuto democrático y su posición a favor de los derechos humanos, del desarrollo y del ambiente, y la OMC (Organización Mundial del Comercio), que custodia los intereses económicos y financieros, sobre todo de las grandes multinacionales. Los puntos en los que se debatió fueron de tipo económico: la reducción de ayudas a la agricultura de los países desarrollados para beneficiar a los países en vías de desarrollo y conceder acceso al mercado a sus productos agrícolas; la valoración de la globalización, positiva para unos y problemática para otros; la jerarquía de objetivos: humanitarios o económicos. Temas tan importantes como “la mujer” y la deuda externa, apenas se tocaron. El evento comenzó con un estilo bastante participativo y abierto, pero se fue decantando hacia posiciones más secretas y excluyentes, propias de la OMC. Las ONG tuvieron menos posibilidad que otras veces de dejarse oír.
Para los Jefes de Estado y de Gobierno, Johannesburgo ha sido un acontecimiento, pero las ONG, los representantes de la sociedad civil y los periodistas lo consideran un fracaso. Ambas posturas tienen que matizarse. No se ha conseguido lo que se esperaba, pero se ha tomado conciencia de los problemas y de la realidad del mundo, hay proyectos que no había antes, es un punto de partida. Junto al interés por el desarrollo sostenible se ha dado una negociación dominada por los intereses ricos y potentes... Acontecimiento y fracaso en la medida en que lo es nuestro mundo, señalado por profundas contradicciones. ¡Para sanar el sufrimiento de la humanidad y curar nuestro planeta seriamente en peligro, queda mucho por hacer! Comunicado final del encuentro de delegados de Justicia y paz. CONFER Al concluir la asamblea del Departamento de Justicia y Paz de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), que se celebró el pasado sábado, 5 de octubre, en Madrid, con la participación de 110 delegados de congregaciones e institutos religiosos masculinos y femeninos, los asistentes emitieron el siguiente comunicado final: CONTRA "UNA POLÍTICA SISTEMÁTICA DE NEGACIÓN DE LA EXISTENCIA A LA MAYORÍA DE LA POBLACIÓN MUNDIAL"
"Los delegados y delegadas de Justicia, Paz e Integridad de la Creación, reunidos en Madrid en nuestra jornada anual, somos conscientes de la importancia de nuestros esfuerzos en relación con la justicia y la paz, y de nuestra responsabilidad en la lucha contra la pobreza, para lograr una mundialización del desarrollo e impulsar un cambio en nuestros hábitos de consumo que permitan mejorar las condiciones de vida para todos y nos acerquen a la manera de vivir de Jesús.
CONSIDERAMOS QUE:- el mundo globalizado actual, en donde el poder es fundamentalmente de carácter económico, está concentrado en el Norte y cada vez en menos manos;- este poder económico funciona al servicio de sus intereses y no en la promoción de los derechos humanos;- el olvido sistemático de los intereses de las mayorías desheredadas del tercer y cuarto mundo, de las personas desplazadas o emigrantes que huyen de las guerras y de la pobreza, obedece a una política sistemática de negación de la existencia a la mayoría de la población mundial;- el sistema que impera en nuestro mundo permite unitaria y arbitrariamente decretar terribles castigos sobre las poblaciones que supuestamente transgreden las reglas del orden establecido y, sin embargo, tolera o es indiferente a las masacres de otros países.
SEGUIMOS CREYENDO QUE "otro mundo es posible", más justo y pacífico, con trabajo en red que nos ayude a ser más críticos, veraces y libres, confiando en la fuerza de las personas antes que en el dinero. Por todo ello, ASUMIMOS LOS SIGUIENTES COMPROMISOS:
- Reflexionar y socializar nuestras reflexiones como vida religiosa hoy, sobre problemas de guerra, economías solidarias, y nuestro trabajo hacia proyectos comunes como fondos éticos, microcréditos, banca ética...
- Continuar concienciando a nuestras respectivas congregaciones, y a la vida religiosa en general, sobre las situaciones de injusticia que vivimos actualmente.- Fortalecer y continuar haciendo más operativa la red de delegadas/os.
- Dar pasos para ir poniendo en práctica una economía alternativa, junto con aquellos grupos y personas que optan por ella
- Compartir nuestra manera de entender la Iglesia familia, en la que como vida religiosa vayamos siendo núcleo de una manera de vivir la fe sencilla, pobre y solidaria".
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Boletín Informativo / Servicios Teresianos en RED / Portal STJ