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La
Vida Religiosa en Europa tiene X Asamblea de la UCESM. Hace ya 20 años que se constituyó la UCESM, para promover la colaboración de las Conferencias Nacionales de Religiosos/as de Europa. Incluye 24 países y representa a unos 400.000 miembros. Se reúne cada dos años y ha tenido su X Asamblea General en Salzburgo (Austria), del 27 de noviembre al 2 de diciembre, bajo el lema evangélico: “Pasad a la otra orilla, no tengáis miedo”. Presencia de una Teresiana. La delegación española estaba formada por tres personas, entre ellas nuestra Hna. Asunción Codes, como Vicepresidenta de la CONFER. Estuvieron presentes, como invitados, miembros del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, de la Congregación de Religiosos, de la UISG y USG, y de la CLAR. Animó la Asamblea la religiosa estadounidense Mary Jonson, experta en sociología religiosa. Temas
tratados. Se estudiaron los signos emergentes de la vida religiosa en el presente, sobre todo
aquellos que poseen densidad o fuerza para el futuro. Se reflexionó sobre
cómo "gestionar" el presente en vistas al futuro, preparándose
a los cambios que llegan, ya previstos quizás pero no todavía
suficientemente definidos. Además, los representantes de los religiosos
europeos hablaron de cómo saber "morir" de modo que se
desemboque en "resurrección", como reactualización del
misterio pascual de Cristo en nosotros, nuestras comunidades,
congregaciones e institutos religiosos. Por otra parte, se abordó la
colaboración entre religiosos y laicos, la primacía de Dios en un mundo
secularizado, cómo ser testigos de la gratuidad de Dios, junto a los fenómenos
de la secularización, la mundialización y la globalización, las
relaciones con el Islam y la realidad de las sectas. Herencia y futuro: Se trata de "asumir la herencia del pasado y hacerla propositiva, desde su transformación, para el futuro. Parece importante calibrar bien la situación actual y las necesidades que surgen de ella como retos a la vida religiosa en Europa".En este sentido, se recordó que "los religiosos y religiosas de Europa no olvidamos el sentido misionero de nuestra vocación", porque "somos instrumentos que abren caminos en los que las gentes y los pueblos europeos puedan encontrarse con el Evangelio", a pesar de experimentar "el cansancio de la fidelidad y de la misión". Se
aludió a las resistencias y el miedo para afrontar la novedad del cambio,
teniendo en cuenta que a la vida religiosa de una Europa "que se va
haciendo progresivamente multicultural y multirreligiosa" se le está
pidiendo "afrontar situaciones nuevas, frutos de cambios profundos en
la sociedad, en la Iglesia y en la misma vida religiosa".
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