ATL -  ACTIVIDADES DE
TIEMPOS LIBRES

¿Sabías que es una acción apostólica 
muy significativa en Portugal?

 

Hablar de ACTIVIDADES DE TIEMPOS LIBRES es referirnos a toda una institución que tiende a potenciar y a prolongar el tiempo de formación de nuestros niños, complementando la educación escolar y familiar.

           Estas instituciones son fruto de iniciativa oficial  o bien particular, existen en pueblos y en ciudades. Aquí nos vamos a referir tan sólo a situaciones rurales donde estas obras presentan características muy particulares y únicas en el medio, como bibliotecas, salas de estudio, deporte, actividades lúdicas, informática, todo contemplado siempre fuera del régimen escolar.

ALMENDRA, ALPALHÃO, ARCOS DE VALDEVEZ y VERIM son las localidades donde están montados los ATL teresianos que se rigen por un proyecto propio que contempla las orientaciones del Ministerio de Asuntos Sociales, que las apoya económicamente y favorece la creación de espacios totalmente destinados a este fin.

¿En qué consiste el ATL en estos centros?

            Para los padres y para los niños que se benefician de ellos, se define como un espacio donde los niños de edad escolar encuentran seguridad, confianza, se sienten en casa, en un ambiente de libertad y de amor.

            Puede ser estupendo sorprender a los niños en este ambiente de distensión, donde se disponen a entrar en contacto con la vida de una forma distinta a aquella que los ocupa normalmente. Aproximémonos a ellos en este ambiente distendido:

-          ¡Hola, pequeños! ¿por qué habéis venido hoy?¿qué descubrís aquí? Y las respuestas se multiplican porque los niños saben expresarse con espontaneidad, para ellos las Hermanas son de su familia, cercanas, amigas...

-          Vinimos a jugar, me gusta leer, necesito una explicación para hacer mis deberes escolares, este Centro tiene muchas cosas buenas y yo quiero aprender, me encanta estar en el Centro... Verbos como aprender, jugar, cantar... son los que fluyen de la boca de estos niños inquietos y llenos de vida.

¿Qué hacen los niños en el ATL? 

Es tiempo de crear experiencias agradables donde los niños se puedan sentir bien, crecer en un ambiente sano y abrirse a la vida, con  una preparación que los haga capaces de asumir correctamente su rol en la sociedad. Allí los niños aprenden a estar, a relacionarse, a expresarse, a jugar, a desarrollar capacidades, administrar el tiempo, crear hábitos, descubrir el sentido de la regla y observarla. En algunos casos es también espacio de profundización y apoyo a los temas del currículo escolar.

     Se procura que el plan que se desarrolla en estos centros se oriente hacia la formación integral, cuidando de forma particular la formación humana y espiritual de los niños para integrarlos en la familia y en el medio social.

¿Con qué medios cuentan para alcanzar sus objetivos?

Ofrecen servicios muy variados que los niños van experimentando a lo largo del año. Como las edades son diversas, se organizan, según los casos, grupos por edades para un mayor aprovechamiento y adecuación de las actividades, que se distribuyen en planes que pueden contemplar algunas de las siguientes áreas:

- Expresión oral, plástica y dramática.

- Iniciación a la informática.

- Iniciación culinaria.

- Trabajos manuales y acompañamiento escolar.

- Medios audiovisuales, biblioteca y ludoteca,

- Danza, canciones y juego. Contacto con la naturaleza.

- Preparación de fiestas, encuentros y convivencia con otros grupos o escuelas.


      En algunas de estas obras, para facilidad de los padres que trabajan, los niños pueden quedarse a comer a cambio de una retribución simbólica.

Realizaciones conseguidas

En estas aldeas todos los niños participan, en general, de las aulas de ATL. El ambiente sencillo en el que se realiza todo da una cierta libertad a los pequeños, que se expresan con mucha naturalidad y se abren a la relación, a la amistad, a la colaboración y apoyo mutuos. Como los programas no están sujetos a ninguna clasificación, los planes se abren a aspectos más amplios que permiten el contacto con la naturaleza, el con-templar la tierra, los medios de comunicación y el mundo, iniciar la lectura de algunos acontecimientos y despertar el sentido crítico de los pequeños.

     En estas edades interesan particularmente los juegos y las fiestas. Éstas, que se ofrecen generalmente a los padres y a la gente de su tierra, son una magnífica expresión de los pequeños en la que manifiestan sus sentimientos de aprecio, gratitud y amor, la alegría de vivir y su capacidad de fiesta y de arte.

      Se van definiendo los grupos y los niños muestran capacidad de abrir su círculo de relaciones y de comprometerse en lo que se refiere a las reglas del grupo. Exigen, eso sí, mucha dedicación y empeño por parte de los mayores y se procura que, a partir de los niños, se comprometan cada vez más los padres en la acción educativa de sus propios hijos.

Qué dicen los adultos de la presencia de las Hermanas en estas instituciones

            Refiriéndose a las Hermanas es claro el aprecio, la comprensión de la entrega de las Hermanas que son capaces de acoger la vivacidad de sus hijos en edades difíciles de controlar.

            Juzgan que las Hermanas realizan el trabajo con gran dedicación, amor y paciencia y que sólo esto basta para sentir que los ATL corresponden a necesidades reales de la población. Ven el centro como un apoyo a la formación de sus propios hijos, orientan los tiempos libres que serían posiblemente tiempo en la calle, donde los niños pierden los valores y caen en vicios que los marcarían para toda la vida. Por otro lado, aquí pueden superar muchas de las dificultades que llevarían a fracasos escolares, ya que muchos padres no tienen tiempo ni preparación para dedicarse a los niños.

            Los adultos saben que muchas cosas mejoraron, especialmente en lo que se refiere a los adolescentes y a la juventud, que también encuentran allí espacio físico para ellos, puesto que los espacios de ATL se hacen polivalentes y ofrecen a los jóvenes experiencias, contenidos y medios que los ayudan en su formación.

            Los propios adultos, además de esta ayuda indirecta, también se benefician del Centro: en reuniones que les proporcionan conocimientos para atender a su responsabilidad de educadores; en grupos de reflexión y oración, en el contacto y relación serena con las Hermanas. Las mujeres son siempre las que más participan, porque los maridos abandonan muchas veces en las esposas la educación de sus hijos.

       Los niños, puesto que son los primeros destinatarios de los Centros de ATL, son quienes pueden vibrar más con estos espacios. Muestran inmensa alegría cuando pueden jugar con los computadores, hacer un aprendizaje orientado, expresarse en las varias fiestas que allí se van organizando. Éstas tienen un particular sentido en la vida familiar y de la población, dado que de alguna manera ni los padres, ni los abuelos, ni los demás familiares y amigos se dispensan de participar y es visible su satisfacción al ver actuar a sus hijos. Estas fiestas se convierten, entonces, en la mejor oportunidad para que los padres manifiesten con espontaneidad el afecto que tienen a sus pequeños.

        Hnas. Fátima Gouveia, Júlia Gonçalves,  y Prazeres Pereira, stj

 

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