Boletín STJ Editorial STJ Editorial Enrique de Ossó C.I.T. C.E.O. Casas de Oración
 
 

DIÁLOGO INTER-RELIGIOSO

CRISTIANISMO E ISLAM

 Resumen y traducción del artículo del P. Giuseppe de Rosa, SJ, publicado en “La Civiltà cattolica”, 2 de junio del 2001.

 ¿QUÉ DICEN DE JESÚS Y DE LOS CRISTIANOS LOS MUSULMANES DE HOY?

 

1. Lo que dice el Corán

La más importante fuente del modo de pensar y de vivir de los musulmanes de hoy es el Corán, y en él se habla bastante de Jesús y de los cristianos. Mahoma predicó durante 23 años, primero en la Meca, del 610 al 622 y después, cuando los habitantes de esta ciudad se opusieron a su predicación, se vio obligado a la “Higîra”, a emigrar a Medina, que pasó a ser “la Ciudad del Profeta”, y donde predicó del 622 al 632, año de su muerte.

 La relación de Mahoma con los cristianos se percibe distinta en los dos periodos, a través de los versículos del Corán. En el primer periodo sus relaciones con los cristianos son más suaves porque se dedica a predicar el monoteísmo a su pueblo, que es politeísta. En unos 57 versículos, casi todos en la “sûra 19”, habla de Jesús y de su madre. Se apoya en versiones de los apócrifos y tiene alguna referencia vaga al evangelio de Lucas. María recibe, como Mahoma, el anuncio de Gabriel, da a luz a un hijo manteniéndose virgen, la cueva de Belén se trasforma en una palmera del desierto...


            Jesús pertenece a la lista de los grandes profetas desde el tiempo de Abrahám, es  un “Abd Allâ” , un servidor de Alá, que viene a indicar a los hombres el camino recto. Suele añadirse a su nombre “el hijo de María”, para que quede claro que no es Dios, que Dios no puede tener hijos: “Este es Jesús, hijo de María, según palabra de verdad que algunos ponen en duda. No es propio de Dios tomarse un hijo; sea gloria a Él. Cuando Él decide una cosa basta que diga “Sea” y ésta es”. sûra 19, vers. 34-35.

             En la etapa de Medina las relaciones de Mahoma con los judíos y los cristianos cambian totalmente. Allí encuentra una fuerte presencia hebraica que no es favorable a su predicación, y la polémica se intensifica. Mahoma, en el Corán,  afirma que:

 

  • Mahoma, el último y definitivo Profeta, anunciado por Jesús.

           Así como Moisés tiene una misión divina para los hebreos y Jesús para los cristianos, porque Dios escoge y envía a sus profetas, la misión de Mahoma no sólo es divina sino que es la definitiva para toda la humanidad, porque Él es el “Sello de los Profetas”. Cuando Jesús anuncia la llegada de un “Ãhmad” (Paráclito) se está refiriendo a él, y si judíos y cristianos no lo reconocen así es porque han falsificado versículos de la Torãh y del Evangelio.

  • La comunidad islámica, único pueblo de Abrahám.

            Ni judíos ni cristianos pueden recurrir a Abraham, que no era ni hebreo ni cristiano; era un hanîf enteramente sometido a Alá y no era idólatra, es decir, era un verdadero musulmán y la comunidad islámica es el único pueblo de Abraham (cfr sûra 2). Abraham, con su hijo Ismael (no Isaac, de ahí el nombre Islam), construyó el primer santuario de Dios, la kã’bah, y estableció los ritos para los peregrinos.

  • Jesús no pudo ser Hijo de Dios ni morir en una cruz.

           Sigue considerando a Jesús, el hijo de María, como un gran profeta de Alá, pero nunca un hijo de Dios. No puede sufrir que digan que murió crucificado porque le parece escandaloso y blasfemo pensar que le pudiera ocurrir eso a un profeta de Dios. Los judíos lo tramaron así, pero Dios cambió sus planes e hizo morir a otro que a sus ojos parecía ser Jesús . Con esto se niega el dogma cristiano de la redención. En la sûra 4, 158, condena a los judíos por decir: “Hemos asesinado a Jesús, hijo de María, Mensajero de Dios, porque ni lo mataron ni lo crucificaron a él sino a otro hecho semejante a él ante sus ojos, mientras que a él Dios lo subió hacia sí.”:

  • No puede existir la Trinidad.

           Lo que reprocha con más fuerza a los cristianos es que admitan la existencia de la Trinidad. Alá es un Dios único y demasiado glorioso para tener un hijo. A Jesús no le parece suficiente ser un servidor de Alá...

           Jesús fue el precursor de Mahoma, anunció su venida, pero es inferior a él, que es el último de los profetas enviados por Dios para dar la religión de la verdad y hacerla triunfar sobre cualquier otra religión (s.48, 28). Así el Islam es la única verdadera religión a los ojos de Dios (s.3,19).

  • El Islam es la única religión y son herejes los que no la aceptan; hay que someterles y humillarles.

           Puesto que judíos y cristianos no aceptan la única religión, son herejes aliados entre sí, y quien pacta con ellos se hace uno de ellos. Y ya en el último periodo de su vida habla de combatir a estos enemigos de la religión. “Combatid a aquellos que no creen en Alá ni en el Día último, que no prohíben lo que Alá y su Mensajero han prohibido y que no profesan la religión de la verdad, entre aquellos que han recibido el Libro (La Torãh y el Evangelio) hasta que no os paguen un impuesto (jizya) uno por uno, después de haber sido humillados.” (s.9, 29-31).

  • La guerra santa tiene como premio el Paraíso.

          Los que combaten por la causa de Dios, haciendo la jihãd, la guerra santa, es decir, matando y haciéndose matar, tienen como premio el Paraíso: “En verdad, Alá ha comprado a los creyentes sus personas y sus bienes, pagándoles con los jardines del Paraíso: ellos combaten en el Camino de Dios, matan y son muertos. Alá lo ha prometido con promesa solemne y que obliga, en la Torãh, en el Evangelio y en el Corán; ¿y quién es más fiel que Dios a los pactos? Alegraos del contrato de venta que habéis cerrado. Es el supremo Suceso.”       ( s.9, 111).


2. Cómo lo entienden y aplican los musulmanes de hoy.

La educación que se transmite en catecismos y manuales no se aparta de lo que dice el Libro, puesto que es Palabra de Dios dictada al pie de la letra a su Profeta. Así lo reciben en su ámbito familiar, educacional y cultural.

Por lo general, para muchos musulmanes, llamados a dominar a los demás países puesto que tienen la religión verdadera, ha sido una terrible humillación y ofensa haber caído bajo el dominio de Estados colonialistas del Occidente cristiano y haber perdido las guerras contra el sionismo israelí. Esto ha constituido una terrible prueba (fitna), e incluso una tentación y un escándalo para la fe musulmana.

 

Urge salir de esta situación combatiendo contra el Occidente, ya gradualmente construyendo centros de culto y de cultura islámica –las mezquitas no son sólo lugares de oración- ya constituyendo formas de unión de los emigrados islámicos. La jihãd (guerra santa) y la da’wa (llamada a adherirse al Islam) son siempre válidas aunque no siempre se puedan poner en práctica. Desde algunos países musulmanes, sobre todo los que cuentan con numeroso apoyo financiero por la venta del petróleo, se  establecen campañas para difundir el islam; tienen el proyecto de construir mezquitas en todas las capitales del mundo y ya han construido más de 1.500.

 

 

3. ¿Es posible el diálogo?

       Si por diálogo se entiende un encuentro entre religiones diversas para profundizar en su conocimiento recíproco, poner de relieve los valores que cada una puede aportar en orden a un enriquecimiento mutuo y, si es necesario, corregir las propias posiciones para colaborar en objetivos comunes, no cabe duda de la gran dificultad que entraña dialogar con el Islam.

             Las palabras de Dios dictadas por Gabriel a Alá son cada una de ellas infalibles e inalterables. El Corán debe ser tomado a la letra y no se puede poner en discusión ni someterse a un análisis histórico-crítico.

             Para dialogar cristianos, judíos y musulmanes falta el “objeto del diálogo”; sólo es posible reconocer los errores y convertirse al Islam.

             El Secretario General de la Liga del Mundo Islámico, residente en la Meca (Arabia Saudita) respondió el 4 de noviembre del 2.000 en una entrevista periodística: “Si por diálogo se entiende hacer conocer la verdad sobre el islam, propagarlo, decir que es misericordia para el mundo y que la humanidad lo necesita, entonces es un deber primario que participemos. Si se trata, por el contrario, de poner el islam junto a otras religiones, esto no es lícito, puesto que en esta tierra no hay otra religión que el Islam. Debemos dar a entender a la gente que esta religión es su religión...”        

 

4. El problema de la integración.

           Cuando llegan emigrantes islámicos a un país occidental no resulta fácil su integración en este nuevo tejido social, algunos porque esperan poder regresar pronto a su país, otros porque temen perder su propia identidad religiosa y cultural.

            Hay que tener en cuenta dos cosas: allá donde hay musulmanes en países no islámicos, hay algunos que tienen como misión la da’wa, la Llamada a convertirse a Alá o a reforzar la fe de los ya musulmanes, practicando los pilares del Islam: La Oración, la Limosna, el Ayuno y la Peregrinación. El objetivo final es crear en cada país la sociedad islámica y hacer triunfar sobre cualquier otra la religión islámica, según las palabras del Corán (s.48,28)

            La da’wa es llevada adelante en todo el mundo por decenas de organizaciones islámicas que, financiadas por países musulmanes muy potentes económicamente, tienen como misión difundir el islam en el mundo.

Es necesario conocer todos estos elementos objetivos no para discriminar y cerrar puertas, sino para comprender y acogerlos mejor, pero pidiéndoles a la vez lo que se pide a los demás inmigrados, que respeten las instituciones y leyes del país que los acoge, casi siempre radicalmente distintas a las del islam por mentalidad, costumbres y valores, a fin de conseguir una convivencia civil serena. 

 
 

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