TORTOSA - AVILA

 
 
 
 
Hola amigos teresianos. Estos días han sido de intensas emociones y llenos de carisma teresiano bebiendo de las fuentes de Santa Teresa y San Enrique, primero Asunción nos hablo de Teresa como mujer, escritora y Santa, una vida llena de unión con Dios, fue muy profundo e interesante como Santa Teresa hizo una reforma con tanto en contra, es así como Dios se manifiesta y por supuesto no debemos olvidar su gran regalo a la humanidad como es el camino de la oración. Terminamos, como San Enrique, completamente enamorados de ella. 
 
 
 
 

Nos fuimos, de la mano de Maria Isabel, a conocer quién era Enrique de Ossó, descubriendo a cada paso un hombre brillante, humano y a un gran Santo, que observó la realidad y decidió por todos los medios cambiarla para mayor honra y gloria de nuestro Señor Jesús, guiado siempre por su Teresa, a quien amó intensamente con palabras, escritos y sobre todo con obras como repetía ella incesantemente, “obras quiere el Señor”, eso sí a través de la oración.

 
 
 
 

Muchos de sus pensamientos se mantienen más actuales que nunca, como el llamado que nos hace hoy a todos los cristianos ¿Dónde está esa mano? ¿Dónde ese soplo? ¿Quién renovará esos carbones, que van apagándose, hasta arrancarles chispas que recorran la tierra?  Es una riqueza muy grande la que recibimos sin dejar de mencionar todos los significativos lugares que hemos recorrido, como son las murallas de Ávila, la casa de Santa Teresa, El monasterio de San José, Alba de Tormes, el desierto de las Palmas, Santi Espíritu, Tortosa y los que nos faltan.

 
 
 
 
 
 
 
 

Es así amigos como me despido llena de agradecimiento por tan grande gracia de pertenecer a esta hermosa familia teresiana, que iniciaron Santa Teresa de Jesús y San Enrique de Ossó para bien de toda la humanidad.  Chao…

 
 
 
 
1º Comunicado