QUINTA ETAPA
 
 

EN FAMILIA CON TERESA

11-15 de febrero

 
 

Les compartimos desde el curso de Familia Teresiana que esta semana estuvimos con Teresa acompañados(as) con Asun Codes. ¡Sin parar! mañana, tarde y hasta las noches, nos acercamos a su vida como mujer espiritual judeo-conversa que escribe, que cuenta la experiencia de un Dios que estuvo siempre en su vida aún antes de que ella se diera cuenta, que escribe porque no puede no hacerlo, porque se lo mandan sus superiores, y se lo piden sus hijas.

Profundizamos en muchos aspectos de su espiritualidad al conocer más su contexto histórico, en especial las corrientes espirituales de la época, como bebió de ellas, las experimentó, se fió de sí misma, de lo que Dios le regalaba y se definió, para que otros(as) tuvieran vida. Definirse por el camino de la humanidad de Cristo, como ella lo hizo entonces, nos lleva hoy a escucharle profundamente en su Palabra y a mirar su rostro en la humanidad… en toda humanidad.

 

 
 

 
 

 

Fue gran alegría para quienes se acercaron por primera vez a sus escritos en directo sentir que aunque el lenguaje pueda ser distinto, lejos de sentirla ajena, la sintieron más cercana, humana, fue para todos descubrir que tenemos una santa de carne y hueso, que nos impulsa a vivir nuestra propia experiencia al compartir la suya.

Cerramos nuestra semana profundizando en las distintas metáforas que usa Teresa para darnos a entender cómo es la persona humana y su relación con Dios, el castillo, el huerto, el gusano de seda. Las habíamos escuchado y leído, pero entre todos(as) fuimos reconociéndonos en ellas, y descubrimos cómo pueden ser un camino de esperanza para recuperar la dignidad de cada persona.

 

 
 

 
 

 

Estas metáforas nos mostraron la mirada positiva que Teresa tiene de la persona, como un ser abierto, dinámico, que es protagonista de su propia historia, que se construye con los demás y de un Dios que prepara la tierra, que cuida, que casi hace todo. Que impulsa a la persona a lograr lo mejor de ella, a transformarse continuamente, y que la envuelve toda con su misericordia.

Como familia reforzamos la oración como elemento importante de nuestro carisma, una oración que nos abre, nos sensibiliza, y hace que nazcan obras del amor. Una manera de ser personas siempre en búsqueda y por eso siempre vivas.

Sabemos que Teresa nos acompaña en este intento de buscar caminos para redescubrir nuestra forma propia “como familia” de ser vida para este mundo.

 
     
 

 
 
Celebrando el cumpleaños de Carmen - ¡¡¡¡¡FELICIDADES!!!!
 
     
 

Hortencia, Merche, Gonzalo, Esther, Fátima, los extrañamos!!!

 

 
 
1a. ETAPA