CIT 2008 - TERCERA ETAPA

28/01- 3/02

 
 

Esta semana ha estado centrada en la figura de Enrique de Ossó; hombre de su tiempo. El trabajo de estos días nos ha permitido acercarnos a sus escritos, situándonos en el contexto histórico del siglo XIX, así como una primera aproximación a su vida y escritos más significativos. Para ver la expresión de la situación social, eclesial y política de la España del siglo XIX nos ayudó la película “El abuelo”.

 
 
 
 

Nos presentaron  sus escritos, centrándonos en algunos de ellos con la ayuda de tres claves: no oponer a Enrique y Teresa de Jesús, hacer una lectura receptiva dejando que ellos nos hablen desde el corazón y leer desde un punto de vista crítico. Gracias  a la reflexión y a la lectura orante de los textos descubrimos cómo miró el mundo Enrique de Ossó  y fuimos señalando las claves esenciales para descubrir algunas pistas para vivir nuestra espiritualidad hoy.

 
 
 
 

Para conocer a Enrique hay que acercarse a Teresa. Ésta fue lugar teológico de encuentro de él con Jesús. La sintonía que siente Enrique por la Santa es llamada y don de Dios. No se entiende la experiencia de Enrique sin la mediación de Teresa de Jesús.

El Llamamiento a las jóvenes de la Archicofradía, texto significativo para muchos de los que aquí estamos, nos ayudó a descubrir  el expansivo despliegue apostólico de Enrique. Trabajamos en grupos el análisis de las obras teresianas: la Archicofradía, la Compañía, el Rebañito del niño Jesús, y los proyectos de la Hermandad Teresiana Universal y los misioneros teresianos. 
                            
En esta expansión llegamos al día “de contagio” en la que se nos preguntaba cómo Enrique da respuesta a la realidad “que le duele adentro”. Lo apostólico en Enrique es algo que brota sin buscarlo, algo que desborda y se expande “es como una fontecica que he visto manar, que nunca cesa de hacer movimiento la arena hacia arriba…. Siempre está bullendo el amor y pensando que hará y no cabe en sí como en la tierra parece no cabe aquella agua sino que la echa de sí ”

 
 
 
 

Por la tarde, tras un trabajo de investigación en grupos, hicimos el “programa de televisión Contagio” en el que entrevistamos a diferentes miembros de las obras apostólicas de Enrique. Los personajes se situaban  en el mismo siglo XIX. Fue genial trasladarnos a esa época con el pensamiento nuestro del S. XXI.

Esta semana hemos descubierto el “centro” desde el que Enrique de Ossó despliega la vida que lleva por dentro y que genera un dinamismo apostólico que se convierte en riqueza para la Iglesia y para la familia teresiana. Un momento entrañable fue la visita y la oración en el archivo por la historia que en ese lugar se respira.