Teresa de Jesús:

Un modo femenino de acompañar

 

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Asunción Codes, stj
 
 

 

I. LA HISTORIA PERSONAL DE TERESA DE JESÚS

El punto de partida de Teresa de Jesús a la hora de profundizar en su modo de acompañar es la PROPIA EXPERIENCIA, la historia personal de una mujer que se toma en serio a Dios y “lo de Dios” en su vida; y que se hace muy consciente de la complejidad de cada ser humano, sus engaños y trampas, así como de sus grandes deseos y posibilidades… Ella conoce los LABERINTOS del corazón humano… BUSCA quien acompañe su aventura humana y de fe…

Dice Rafael Gordon, director de la película Teresa, Teresa, que “vivimos tiempos de cuerpo bulímico y cabeza anoréxica”… una definición que hace pensar y volver la mirada a estas personas, exploradoras del mundo del espíritu, verdaderas “científicas del alma humana”, como la define él mismo.

Creo, además, que a Teresa de Jesús se la puede situar dentro de esas personas que EXPERIMENTAN Y PADECEN la aventura personal de la fe frente al mero conocimiento intelectual de Dios. Se expone a dejarse afectar y a sufrir con el camino inédito que Dios hace en ella; se expone a “luchar con Dios”; Y por último, se exponen a buscar permanentemente una respuesta agradecida al misterio de la vida que le habita y le envuelve…

Voy a señalar los rasgos que, a mi parecer, son configuradores de su historia y la disponen para ser una verdadera acompañante de la vida de tantas personas que se cruzaron en su camino a partir de su propia experiencia de mujer que busca ser acompañada por otros para hacer más verdad y más luz en su vida:

> Teresa tiene que enfrentarse con una experiencia nueva que desborda los límites de su conocimiento. No sabe ni contarla, no tiene referentes para poderla nombrar y reconocer. No cuenta con recursos para diferenciar sus engaños de la verdad de lo que se le está dando a conocer… Ella lo describe así:

Acaecióme a mí una ignorancia al principio, que no sabía que estaba Dios en todas las cosas, y como me parecía estar tan presente, parecíame imposible. Dejar de creer que estaba allí no podía, por parecerme casi claro había entendido estar allí su misma presencia. Los que no tenían letras me decían que estaba sólo por gracia. Yo no lo podía creer; porque - como digo - parecíame estar presente, y así andaba con pena (V 18, 15)

Tenía yo algunas veces - como he dicho -, aunque con mucha brevedad pasaba, comienzo de lo que ahora diré. Acaecíame en esta representación que hacía de ponerme cabe Cristo - que he dicho - y aun algunas veces leyendo, venirme a deshora un sentimiento de la presencia de Dios que en ninguna manera podía dudar que estaba dentro de mí, o yo toda engolfada en Él. Esto no era manera de visión; creo lo llaman mística teología. Suspende el alma de suerte, que toda parecía estar fuera de sí; ama la voluntad; la memoria me parece está casi perdida; el entendimiento no discurre - a mi parecer - mas no se pierde; mas - como digo - no obra, sino está como espantado de lo mucho que entiende; porque quiere Dios entienda que de aquello que Su Majestad le representa, ninguna cosa entiende. (V 10, 1)

> Teresa ha de hacer frente, también, a las propias contradicciones personales, a la enorme confusión de sus deseos. Se siente metida literalmente en un verdadero LABERINTO…

Sé decir que es una de las vidas penosas que me parece se puede imaginar; porque ni yo gozaba de Dios ni traía contento en el mundo. Cuando estaba en los contentos del mundo, en acordarme lo que debía a Dios era con pena; cuando estaba con Dios, las aficiones del mundo me desasosegaban. Ello es una guerra tan penosa, que no sé cómo un mes la pude sufrir, cuánto más tantos años (V 8, 2)

Así que, si no fue el año que tengo dicho, en veinte y ocho que ha que comencé oración, más de los dieciocho pasé esta batalla y contienda de tratar con Dios y con el mundo (nº3)

Deseaba vivir, que bien entendía que no vivía, sino que peleaba con una sombra de muerte, y no había quien me diese vida, y no la podía yo tomar; y quien me la podía dar tenía razón de no socorrerme, pues tantas veces me había tornado a Sí y yo dejádole. .(nº12)

Suplicaba al Señor me ayudase; mas debía faltar ­a lo que ahora me parece­ de no poner en todo la confianza en Su Majestad y perderla de todo punto de mí. Buscaba remedio; hacía diligencias; mas no debía entender que todo aprovecha poco si, quitada de todo punto la confianza de nosotros, no la ponemos en Dios.

> Experimenta y sufre a un Dios que también la sufre a ella… Padece la pasión por Dios y la pasión por lo de Dios, pero le afecta mucho más esa historia persistente de salvación que Dios se empeña en hacer con ella

¡Oh bondad infinita de mi Dios, que me parece os veo y me veo de esta suerte! ¡Oh regalo de los ángeles, que toda me querría, cuando esto veo, deshacer en amaros! ¡Cuán cierto es sufrir Vos a quien os sufre que estéis con él! ¡Oh, qué buen amigo hacéis, Señor mío! ¡Cómo le vais regalando y sufriendo, y esperáis a que se haga a vuestra condición y tan de mientras le sufrís Vos la suya! ¡Tomáis en cuenta, mi Señor, los ratos que os quiere, y con un punto de arrepentimiento olvidáis lo que os ha ofendido! (V8,6)

> Tiene que atreverse a negar, como muchos otros que se asoman a este tipo de experiencias de Dios, “lo que sus mentes racionales han conocido, o lo que de sus tradiciones sociales, religiosas y políticas han recibido(1) … Y precisamente por eso, su modo de ver y decir las cosas puede ofrecer NOVEDAD

Quiero ahora tornar adonde dejé de mi vida… Es otro libro nuevo de aquí adelante, digo otra vida nueva. La de hasta aquí era mía; la que he vivido desde que comencé a declarar estas cosas de oración, es que vivía Dios en mí (V 23, 1)

En Medina del Campo, en 1571, escribirá como cuenta de conciencia:

“Estando - pocos días después de esto que digo - pensando si tenían razón los que les parecía mal que yo saliese a fundar y que estaría yo mejor empleándome siempre en oración, entendí: "Mientras se vive, no está la ganancia en procurar gozarme más, sino en hacer mi voluntad." Parecíame a mí que, pues San Pablo dice del encerramiento de las mujeres(2) que me han dicho poco ha y aún antes lo había oído que ésta sería la voluntad de Dios -, díjome: "Diles que no se sigan por sola una parte de la Escritura , que miren otras, y que si podrán por ventura atarme las manos."

   

•  Teresa busca el acompañamiento o la dirección espiritual:

Ya cité antes el texto del libro de la Vida en el que vemos a una Teresa que descansa al sentirse entendida y confirmada por F. Vicente Barrón, dominico, en una experiencia fundamental para ella: la Presencia de Dios en todo, aunque tuviera que contradecir lo que le decían algunos letrados y teólogos:

Acaecióme a mí una ignorancia al principio, que no sabía que estaba Dios en todas las cosas, y como me parecía estar tan presente, parecíame imposible. Dejar de creer que estaba allí no podía, por parecerme casi claro había entendido estar allí su misma presencia. Los que no tenían letras me decían que estaba sólo por gracia. Yo no lo podía creer; porque - como digo - parecíame estar presente, y así andaba con pena. Y un gran letrado de la Orden del glorioso Santo Domingo (F. Vicente Barrón) me quitó de esta duda, que me dijo estar presente, y cómo se comunicaba con nosotros, que me consoló harto. Es de notar y entender que siempre esta agua del cielo, este grandísimo favor del Señor, deja el alma con grandísimas ganancias, como ahora diré. (V 18, 15)

Sometida a vivencias fuertes y deseosa de encontrar la verdad para servir mejor a este Señor que tanto se empeña en mostrarse, Teresa va a buscar siempre el acompañamiento de personas diferentes, a ser posible, que reúnan en sí el ser letradas y el saber por experiencia sobre “las cosas de Dios”.

 

¿Qué pretende Teresa en sus acompañamientos?:

Acercarnos a Teresa nos descubre a una mujer apasionada por la vida, que busca hacer verdad en su historia, manteniéndose fiel a sí misma y a lo que ella experimenta y prueba. Siente el temor a vivir en el engaño y en las sombras de muerte que pueden presentarse con apariencia de realidad y felicidad, y busca distinguir lo verdadero de lo falso, DISCERNIR lo que es voluntad de Dios. Tiene un corazón sediento de encontrar amor verdadero, sosiego, paz y libertad, y busca sanación y liberación para poder amar a velas desplegadas, y reconocer la VIDA verdadera y al Señor de la Vida, que le regala y le ronda constantemente… Teresa busca, aún sin saberlo muchas veces, poder reconciliar esta Presencia de Dios y la gran dignidad del ser humano que se le va descubriendo…

”Gran mal es un alma sola entre tantos peligros. Paréceme a mí que si yo tuviera con quién tratar todo esto, que me ayudara a no tornar a caer, siquiera por vergüenza, ya que no la tenía de Dios. Por eso, aconsejaría yo a los que tienen oración, en especial al principio, procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo.” (V 7,20)

“En todo es menester experiencia y maestro; porque, llegada el alma a estos términos, muchas cosas se ofrecerán que es menester con quién tratarlo; y si buscado no le hallare, el Señor no le faltará, pues no me ha faltado a mí, siendo la que soy.”

” como muchas veces me ha dicho el Señor, que no deje de comunicar toda mi alma y las mercedes que el Señor me hace, con el confesor, y que le obedezca. Esto hice muchas veces”

“Como su Majestad quería darme luz… me hizo buscar con diligencia personas espirituales con quien tratar”.

“Me arrojaba a cosas dificultosas siempre con consejo y obediencia”

La búsqueda de lo verdadero y falso recorre toda su obra. V30: la verdadera y la falsa humildad; F 2: la verdadera y la falsa paz… CP 6: el verdadero y falso amor…

 

¿Cómo realiza Teresa el seguimiento de la acción del Espíritu en ella?

Vive un ejercicio constante de entrar dentro de sí misma… ESCRIBE . Sí, escribe parte de su obra para dar cuenta de su experiencia interior, para que sea EXAMINADA por quien tiene algo que decir. Seguramente, este esfuerzo por narrar a otros será en sí mismo clarificador y, de alguna manera, herramienta para el discernimiento. Ella dirá con frecuencia que no tiene un entendimiento hábil. Y el hecho de escribir, seguramente, le ayudaría a ordenar el pensamiento, los afectos, a dar nombre a experiencia vividas…, en definitiva, a COMPRENDERSE A SÍ MISMA y a RECONOCER EL PASO DE DIOS POR SU VIDA, COMO UN ACONTECIMEINTO LIBERADOR Y RECUPERADOR DE TODA LA RIQUEZA PERSONAL DE ESTA MUJER.

 

¿Qué efectos reconoce?:

Teresa se va aclarando con su sentir, es decir, con los afectos. Tiene una especial frescura para narrar lo que le sucede, para diferenciar lo que piensa de lo que siente o intuye. En su modo natural de distinguir aparece el criterio de “lo eterno”, lo que permanece, lo que es estable y duradero. Será verdad aquello que dura para siempre. Este criterio le ayudará a ordenar una buena parte de su vida de relaciones personales, por ejemplo: V 37, 4. 6. Poner orden en la confusión de sus sentimientos:

•  Le libera y le hace vivir con una dignidad nueva, y no tanto a merced de unos deseos caprichosos y volubles, pendientes de reconocimiento y gratificación:

De ver a Cristo me quedó imprimida su grandísima hermosura , y la tengo hoy día, porque para esto bastaba sola una vez, ¡cuánto más tantas como el Señor me hace esta merced! Quedé con un provecho grandísimo y fue éste: tenía una grandísima falta de donde me vinieron grandes daños, y era ésta: que como comenzaba a entender que una persona me tenía voluntad y si me caía en gracia, me aficionaba tanto, que me ataba en gran manera la memoria a pensar en él, aunque no era con intención de ofender a Dios, mas holgábame de verle y de pensar en él y en las cosas buenas que le veía. Era cosa tan dañosa, que me traía el alma harto perdida. Después que vi la gran hermosura del Señor, no veía a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase; que, con poner un poco los ojos de la consideración en la imagen que tengo en mi alma, he quedado con tanta libertad en esto , que después acá todo lo que veo me parece hace asco en comparación de las excelencias y gracias que en este Señor veía. Ni hay saber ni manera de regalo que yo estime en nada, en comparación del que es oír sola una palabra dicha de aquella divina boca, cuánto más tantas. Y tengo yo por imposible, si el Señor por mis pecados no permite se me quite esta memoria, podérmela nadie ocupar de suerte que, con un poquito de tornarme a acordar de este Señor, no quede libre (V 37, 4)

•  Le permite diferenciar a qué Señor desea servir:

¡Oh Rey de gloria y Señor de todos los reyes! ¡Cómo no es vuestro reino armado de palillos, pues no tiene fin! ¡Cómo no son menester terceros para Vos! Con mirar vuestra persona, se ve luego que es sólo el que merecéis que os llamen Señor, según la majestad mostráis. No es menester gente de acompañamiento ni de guarda para que conozcan que sois Rey. Porque acá un rey solo mal se conocerá por sí. Aunque él más quiera ser conocido por rey, no le creerán, que no tiene más que los otros; es menester que se vea por qué lo creer, y así es razón tenga estas autoridades postizas, porque si no las tuviese no le tendrían en nada. Porque no sale de sí el parecer poderoso. De otros le ha de venir la autoridad (V 37, 6)

Todo lo que luego se atreverá a sugerir, aconsejar, proponer… será fruto de lo experimentado en tantas ocasiones y de tan diferentes maneras.

 

¿A quién acude?:

Sería interesante recorrer el “muestrario” de confesores y directores de Teresa de Jesús. En el marco de una gran valoración de la obediencia, desconfianza de sí, certeza íntima en la experiencia de Dios que se le regala, posibilidades y al mismo tiempo trabas establecidas por el engranaje conventual de la época, Teresa se somete, se expone, pero no se entretiene con cualquiera, ni se detiene sin más cuando algo no lo puede reconciliar con la experiencia del corazón y lo que a ella le dice la fe. Necesita ser entendida y busca incansablemente por una especie de fidelidad a Dios que no la puede engañar –ella de sí misma dudaría-.

Algunos nombres de confesores, directores, acompañantes y amigos:

•  D. Pedro Hernández, cura de Becedas, V 5, 6

•  P. García de Toledo

•  El caballero santo, Francisco de Salcedo

•  P. Gaspar Daza, clérigo

•  Diego de Cetina, SJ

•  S. Francisco de Borja, SJ

•  Juan de Prádanos, SJ

•  P. Baltasar Alvarez, SJ

•  S. Pedro de Alcántara, ofm (por mediación de Dª Luisa de la Cerda ): será uno de sus grandes consuelos al asegurarle que su vida espiritual, su oración y las gracias son auténticas. Le fortalece y le da gozo y alas…

•  Gaspar de Salazar, SJ

•  P. García de Toledo

•  F. Vicente Barrón, OP

•  F. Domingo Báñez, OP

•  S. Juan de la Cruz , OCD

•  F. Jerónimo Gracián, OCD

•  … … …

Lo que podemos concluir es que Teresa llegará a ser una exquisita y nueva “síntesis” de las grandes escuelas de su momento histórico. Los jesuitas dejarán en ella esa huella que lleva impresa en su arte de diferenciar lo verdadero de lo falso y esa extraordinaria intuición de hacer proceso de transformación o identificación con Jesús; los dominicos seguramente grabarán en su alma ese amor a la Palabra que se encarna y nos humaniza en todas las relaciones, y de forma especial en las comunitarias; los “recogidos” o franciscanos apuntalarán ese modo propio de “entrar dentro de sí” para dejarse mirar y tratar de amistad con quien bien sabe que le ama; la misma corriente de los alumbrados le servirán muchas veces como contrapunto del que se diferencia y a partir del cual se identifica en su camino propio y distinto.

 

 
 

 

II.  TERESA VIVE EL TIEMPO DE LA FECUNDIDAD

Teresa, por fin, se atreve a vivir la aventura de la fe en propia carne, ha explorado nuevos caminos de relación con Dios, en medio de la vida. Y Dios suele hacer a hombres y mujeres como ella pioneros en la creación del “nuevo Pueblo de Dios”, formado por todos aquellos que viven la misma aventura, apoyados en la verdad del propio corazón

Teresa encarna “una humanidad enriquecida y fortalecida por su pasión espiritual, por su compromiso con el rostro divino del alma”, que la convierte en un referente para muchos creyentes que despertaron a su lado a una experiencia nueva, llena de sentido y posibilitadora de una VIDA vivida en diálogo abierto y permanente con Dios. Cada persona se siente dignificada por esta Presencia y digna también de NUEVAS RELACIONES, generadas en torno a esta verdad de sentirse HABITADAS. Por eso, su modo de conducirse en la vida, en las contrariedades, en el sufrimiento propio y de los otros/as, se hace PARADIGMA NUEVO y los convierte en guías magistrales en el espesor de la historia, en la oscuridad de la “noche”.

•  Comparte y contagia la propia experiencia

Teresa de Jesús abre el camino a la comprensión del misterio revelado no sólo por la razón sino por la propia experiencia –que no es gusto, ni emoción, sino una vía de conocimiento que comporta un contacto personal, físico o no: “Qué diferente es oírlas y creerlas que verlas por experiencia”, nos dice refiriéndose a verdades de nuestra fe.

Ella sabe que la experiencia genera un conocimiento imborrable que pasa a formar parte de la persona: “Si una vez nos hace el Señor merced que se nos imprima en el corazón este amor, sernos ha todo fácil” (V22,14) . Y quisiera que nadie se quedara fuera de este modo de conocer, que es el que hace discípulos del Crucificado.

Y no se contenta con invitar a que se haga la experiencia sino que se pone ella misma a contarla. NARRA LA EXPERIENCIA . La originalidad de Teresa es que su discípulo tiene que oírle contar la historia de su amistad con Dios , dejarse impactar por unas cuantas convicciones e ideas maestras suyas, y quedar envuelto en la oración que ella hace realmente a Dios, mientras sigue hablando o escribiendo para el aprendiz o lector. Describe la enorme COMPASIÓN –misericordia- con que siente que el Señor la trata y envuelve a sus criaturas. Porque Él sí que es un verdadero Amante.

En este segundo momento de su vida TERESA ESCRIBE PARA CONTAGIAR EL MISTERIO, DESPERTAR LA FE EN UN DIOS QUE NOS HABITA Y SE NOS QUIERE COMUNICAR, TENER CONVERSACIÓN CON CADA UNO DE NOSOTROS/AS.

 

•  Y surge nueva VIDA, que requiere ser cuidada… Este brote de novedad “le obliga” a ACOMPAÑAR a otros/as: grupos orantes; grupos de carmelitas; personajes, amigos y familiares…

Subrayo la expresión “le obliga” porque creo que el arte de acompañar la vida en Teresa no surge por una conciencia de estar capacitada y dotada, preparada, etc. sino de un compromiso con las personas a partir de la vida nueva que nace en ellas . Diríamos que es una consecuencia de lo que está provocando a su alrededor, y una convicción personal sobre la necesidad de discernir juntos lo vivido con Dios para no engañarnos - hoy diríamos que nace de un fondo de inseguridad personal y desconfianza de sí misma que proyecta en los otros, pero ¿qué tiempo se libra de este sello que llevamos en nuestra condición humana?-. Creo que en la finalidad que persigue va incluido: para confirmarnos, reforzarnos, lanzarnos más allá de nuestras torpes imaginaciones…

“Procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Es cosa importantísima, aunque no sea sino ayudarse unos a otros con sus oraciones, ¡cuánto más que hay muchas más ganancias! Y no sé yo por qué (pues de conversaciones y voluntades humanas, aunque no sean muy buenas se procuran amigos con quien descansar, y para más gozar de contar aquellos placeres vanos) no se ha de permitir que quien comenzare de veras a amar a Dios y a servirle, deje de tratar con algunas personas sus placeres y trabajos, que de todo tienen los que tienen oración.” (V 7,22)

La certeza contagiada por Teresa empieza despertando personas y grupos orantes que la sienten como “maestra de oración”. Acuden a ella, quizás con un afán de novedad y espectáculo unos, pero con verdadera sed de beber de la Fuente otros/as muchos. Le cuentan experiencias en el locutorio de la encarnación o en las celdas de las monjas. Se sienten desvalidos/as por falta de libros y de recursos para orar como ella les sugiere. Y le piden que ESCRIBA para ellos/as, es decir, que ponga una intencionalidad pedagógica en sus narraciones . El Camino de perfección y el libro de Moradas –más doctrinal que el anterior- tienen esta finalidad.

“…entendí esto del mismo Dios: Ya sabes que te hablo algunas veces; no dejes de escribirlo; porque aunque a ti no aproveche, podrá aprovechar a otros…” CC 56

Sabiendo las hermanas de este monasterio de San José cómo tenía licencia del padre presentado fray Domingo Bañes, de la Orden del glorioso Santo Domingo, que al presente es mi confesor, para escribir algunas cosas de oración en que parece podré atinar por haber tratado con muchas personas espirituales y santas, me han tanto importunado les diga algo de ella que me he determinado a las obedecer, viendo que el amor grande que me tienen puede hacer más acepto lo imperfecto, y por mal estilo que yo les dijere, que algunos libros que están muy bien escritos de quien sabía lo que escribe ; y confío en sus oraciones que podrá ser por ellas el Señor se sirva acierte a decir algo de lo que al modo y manera de vivir que se lleva en esta casa conviene. Y si fuere mal acertado, el padre presentado, que lo ha de ver primero, lo remediará o lo quemará, y yo no habré perdido nada en obedecer a estas siervas de Dios y verán lo que tengo de mí cuando Su Majestad no me ayuda. (Prólogo del CP)

Ha descubierto una verdad fundante en su historia de mujer creyente que le ha devuelto la vida, ha sanado su condición humana, ha regenerado su ser: Es posible tener conversación con Dios, o, lo que es lo mismo, su vida tiene interlocutor , compañero y Amigo. Y esta relación con Jesús ha tenido poder para transformar su corazón, su modo de amar, de mirar, de implicarse…

Y dedica mucha parte de su tiempo a enseñar a relacionarse con Dios –con Jesús- en la ORACIÓN. Lo primero que hace es definir esa RELACIÖN como trato de amistad . Y en lugar de oraciones, escribe muchas páginas dedicadas a lo que es un verdadero amante : “el que en toda parte ama”… Y le pone una condición pedagógica: “estando muchas veces a solas”… La contemplación no se improvisa, el recogerse o centrarse en lo esencial tiene un componente activo, pero es esencialmente pasivo y pide tiempo y espacio, gustar esa soledad que nos desnuda de arrogancias y ambiciones, que nos permite interiorizar la vida, dar calidad a las escuchas y quehaceres...

Muy pronto entiende que este acompañamiento requiere “ponerse de acuerdo”, ASOCIARNOS, para enriquecer este camino, darnos luz, ofrecernos verdad y apoyo mutuo:

“Este concierto querría hiciéramos los cinco que al presente nos amamos en Cristo, que como otros en estos tiempos se juntaban en secreto para ir contra Su Majestad y ordenar maldades y herejías, procurásemos juntas alguna vez para desengañar a unos o a otros, y decir en lo que podríamos enmendarnos y contentar más a Dios; que no hay tan bien se conozca a sí como nos conocen los que nos miran, si es con amor y cuidado de aprovecharnos” (V16, 7)

 

•  Somos únicos para Él en esta relación de amistad, nadie ni nada nos puede suplir… Esta verdad suscita en Teresa la necesidad de comunicarse más personalmente con cada uno de sus amigos/as, hermanas, religiosos, personalidades de la nobleza y del clero…

Su “a solas” no se refiere al intimismo o soledad física, sino al “cara a cara” bíblico. El tremendo “cara a cara” del hombre con Dios que intentamos evitar, eludir, distraer o disimular. El “a solas” de Jesús en el monte o en el huerto. El “a solas” que deja de manifiesto la UNICIDAD de la persona ante Dios: Somos únicos para Él en esta relación, nadie ni nada nos puede suplir. Esta verdad suscita en Teresa la necesidad de acompañar más personalmente a cada uno de sus amigos/as, hermanas, religiosos, personalidades de la nobleza y del clero…, seguir de cerca su vida y su aventura…

Conversa, se comunica y permite la libre comunicación, y se hace escritora de CARTAS, que vehiculan un modo de acompañar fresco, vital, sano y hasta divertido…

 

 
 

III. MODO TERESIANO DE ACOMPAÑAR

 

De cualquier modo y en todo lo que escriba, dejará bien claro que el espacio donde nos relacionamos con Dios es la VIDA y por eso hay que atenderlo, cuidarlo, dignificarlo y hablar de ello…Teresa acompaña DESDE LA VIDA de cada persona y comunidad, desde la realidad social, política, eclesial y religiosa del momento histórico que viven…

 

Utiliza dos medios privilegiados: la conversación y el carteo. Pero yo me atrevo a decir que la pedagogía fundamental teresiana es la RELACIÓN DE AMISTAD, ésa misma que ella ha descubierto con Jesús y de la que ha podido experimentar su poder transformador. Sólo una nueva relación puede modificar nuestros modos “viciados” de relacionarnos. Sólo cuando conocemos el respeto y la libertad, el empoderamiento y la ternura… nos podemos hacer cargo de nuestras tiranías o sumisiones, nuestros temores a ser nosotras mismas y nuestras desconfianzas, fusiones o dependencias que nos invisibilizan… Sólo cuando alguien nos toma en serio, hacemos experiencia de lo que significamos para Dios y de lo en serio que Él se ha tomado nuestra condición humana, que no puede menos que habitarla…

 

•  En el CAUCE VERBAL , Teresa despliega la vida y la pasión que la recorren por dentro. Habla y escucha con la misma finura. Seguramente necesitó oírse decir muchas ideas o sentimientos deshilachados antes de poder poner por escrito alguna cosa. El sentido del humor, por ejemplo, necesita este tipo de cauces para sentir la risa o la carcajada; o no es lo mismo leer que una persona está triste que oírle contar los motivos de su tristeza o emoción avalados por las lágrimas…

Caigamos en la cuenta de las largas horas empleadas en el locutorio de la Encarnación , por ejemplo. En los interesantes momentos de celda compartida en los que se va fraguando la idea de un nuevo Carmelo. En las largas estancias en casa de sus amigas como Luisa de la Cerda en Toledo, donde comunica abiertamente lo que lleva por dentro y enciende en cada persona o reaviva secretas nostalgias que encentran en su expresión la palabra o el nombre adecuado para lo que sienten o experimentan.

Es muy curioso que en la denuncia que en diciembre de 1575 hace de ella a la Inquisición María del Corro, novicia que no pudo soportar la dureza del Carmelo, lo que se pone en duda es un modelo de espiritualidad que supone largas charlas con la priora y horas meditando en privado. Teresa se defenderá escribiendo dos relaciones en las que explica a sus inquisidores sus experiencias espirituales y el 26 de abril de 1576 esa comunidad queda absuelta por la Inquisición.

 

•  En el CAUCE EPISTOLAR , Teresa pudo encontrar el camino para la actividad de su magisterio y acompañamiento formal de la vida de las nuevas comunidades. Logró consolidar su compromiso a través de la batalla sin ruido de sus cartas, vehiculando en todas ellas la fuerza expresiva de su espíritu, ya fuera en muestras confidenciales de cariño, en consejos tácticos de prudencia y diplomacia, en frases de cordial adulación, autocrítica, opiniones secretas y hasta juicios de personas e instituciones de extrema delicadeza.

No es un epistolario doctrinal ni espiritual: La premisa que regula y motiva el diálogo es: “HABLEMOS”… desde la vida que vivimos porque lo pide la misión que llevamos entre manos y el amor que nos tenemos.

 

Venimos describiendo ya, en realidad, ese MODO propio de Teresa de Jesús acompañando la vida de muchos/as: Privilegiar la vida como espacio donde nos desenvolvemos y donde Dios se manifiesta a través de todas sus mediaciones, vivir RELACIONES de calidad donde hagamos el aprendizaje del amor verdadero, fundamentar bien el sentido de este camino y ESCRIBIR como vehículo privilegiado de comunicación e intimidad. Pero creo que, para terminar, merece la pena descender a algunos rasgos que concretan y encarnan lo que pudo ser para TERESA DE JESÚS al arte de acompañar desde la clave que se ha querido dar en este encuentro MUJER-SALUD-SALVACIÓN. Una clave importante para entender este modo peculiar, transparente y vital de acompañar a sus amigos/as podría ser: “Todo es lenguaje de perfección”(3). Desde ahí nos acercamos a estas pistas de acompañamiento:

 

1. Teresa se hace verdadera interlocutora, se toma en serio la vida de los otros/as, le duele, le inquieta, se apasiona y hasta se incomoda… ¡ESTÁ VIVA Y SE DEJA AFECTAR!

•  A Antonio Gaytán, Segovia, 30 (?) mayo 1574

Jesús -Sea con vuestra merced el Espíritu Santo, hijo mío. No tengo dicha de tener tiempo para escribirle largo; pues yo le digo que lo es la voluntad y aun el contento que me dan sus cartas, y saber las mercedes que le hace el Señor , que de cada día son mayores. Ahora le paga lo que por acá trabaja. Vuestra merced no se canse en querer pensar mucho, ni se le dé nada por la meditación, que, si no se le olvidase, hartas veces le he dicho lo que ha de hacer, y cómo es mayor merced del Señor ésa, y se andar siempre en su alabanza y querer que todos lo hagan, es grandísimo efecto de estar el alma ocupada con Su Majestad. Plega al Señor que le sepa vuestra merced servir, y yo también, algo de lo que debemos, y nos dé mucho en qué padecer, aunque sean pulgas y duendes y caminos.

•  A la M. María de San José, Toledo, 2 julio 1576

No dirá que no la escribo hartas veces. Haga ella lo mismo, que me huelgo mucho con sus cartas. Ninguna cosa sabía de lo que allá pasa, que nuestro padre escribe muy corto; no debe poder más. Dios sea con ella y la haga muy santa.

 

•  A don Lorenzo de Cepeda, Toledo, 24 julio 1576

Harto de mal se me hace; porque el rato que me sobra de cartas, quisiera más estarme a solas y descansar. No parece que quiere Dios . Plega a El se sirva de ello.

 

•  A María de S. José, 9 de septiembre de 1576

Jesús. -La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra reverencia, hija mía. Yo le digo de verdad que me hacen tanto consuelo sus cartas, que, como leí una y no pensé que había más, cuando hallé la otra me le dio como si no hubiera visto ninguna, de manera que yo me espanté de mí . Por eso entienda que siempre me serán recreación sus cartas. Siempre me envíe en una cédula a lo que la he de responder por sí, porque no olvide algo.

 

•  Al padre Jerónimo Gracián, Toledo, hacia diciembre 1576

Huélgome no esté con vuestra paternidad el padre fray Antonio, porque, como ve tantas cartas mías y no para él, dale mucha pena, según me dice. ¡Oh Jesús, y qué cosa es entenderse un alma con otra, que ni falta qué decir ni da cansancio!

 

•  A D. Lorenzo de Cepeda, 2 de enero de 1577

No me cansan sus cartas de vuestra merced, que me consuelan mucho, y así me consolara poderle escribir más a menudo; mas es tanto el trabajo que tengo que no podrá ser más a menudo, y aun esta noche me ha estorbado la oración. Ningún escrúpulo me hace, si no es pena de no tener tiempo. Dios nos le dé para gastarle siempre en su servicio, amén.

2. Ayuda a tomar conciencia de que su dignidad como mujeres se ve “acorralada” por un marco sociocultural y religioso que no cree en ellas –“no hay virtud de mujer que no tengan por sospechosa”- y que puede condicionar seriamente la fe en sí mismas. El argumento de Teresa, como tantas otras veces, es poner los ojos en Jesús y aprender de Él, de su modo inclusivo y equitativo. La estrategia, no callar lo que piensa y siente, aunque se sitúe como “pobre mujer y ruin”, y manifestarle su queja dolorida a Jesús: “ No basta Señor, que nos tiene el mundo acorraladas, que no hagamos que valga nada por Vos en público, ni osemos hablar algunas verdades que lloramos en secreto”

“Parece atrevimiento pensar yo he de ser alguna parte para alcanzar esto. Confío yo, Señor mío, en estas siervas vuestras que aquí están, que veo y sé no quieren otra cosa ni la pretenden, sino contentaros. Por Vos han dejado lo poco que tenían, y quisieran tener más para serviros con ello. Pues no sois Vos, Criador mío, desagradecido para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplican; ni aborrecisteis, Señor, cuando andabais en el mundo, las mujeres, antes las favorecisteis siempre con mucha piedad, y hallasteis en ellas tanto amor y más fe que en los hombres, pues estaba vuestra Sacratísima Madre en cuyos méritos merecemos lo que desmerecimos por nuestras culpas . No basta Señor, que nos tiene el mundo acorraladas, que no hagamos que valga nada por Vos en público, ni osemos hablar algunas verdades que lloramos en secreto , sino que no nos habíais de oír petición tan justa. No lo creo yo, Señor, de vuestra bondad y justicia, que sois justo juez y no como los jueces del mundo, que –como son hijos de Adán y, en fin, todos varones- no hay virtud de mujer que no tengan por sospechosa. Sí, que algún día ha de haber, Rey mío, que se conozcan todos. No hablo por mí, que ya tiene conocido el mundo mi ruindad y yo holgado que sea pública; sino porque veo los tiempos de manera que no es razón desechar ánimos virtuosos y fuertes, aunque sean de mujeres .” (CE 4,1)

Díjome quien me mandó escribir (8) que como estas monjas de estos monasterios de nuestra Señora del Carmen tienen necesidad de quien algunas dudas de oración las declare, y que le parecía que mejor se entienden el lenguaje unas mujeres de otras, y con el amor que me tienen les haría más al caso lo que yo les dijese, tiene entendido por esta causa será de alguna importancia, si se acierta a decir alguna cosa; y por esto iré hablando con ellas en lo que escribiré, y porque parece desatino pensar que puede hacer al caso a otras personas. Harta merced me hará nuestro Señor, si alguna de ellas se aprovechare para alabarle algún poquito más: bien sabe Su Majestad que yo no pretendo otra cosa; y está muy claro que, cuando algo se atinare a decir, entenderán no es mío, pues no hay causa para ello, si no fuere tener tan poco entendimiento como yo habilidad para cosas semejantes, si el Señor por su misericordia no la da. (Prólogo Moradas)

3. Es saludable y necesario fundamentar bien nuestra dignidad personal, cuidando la conciencia del DON recibido… ¡Estamos habitadas/os!

•  LO PRIMERO, LIBRARNOS DE UNA MIRADA SUPERFICIAL, DISTRAÍDA O ENTRETENIDA SOBRE NOSOTRAS MISMAS porque no estamos HUECAS por dentro y, aunque sin letras, llevamos la autoridad en nuestro interior:

“Haced cuenta que dentro de vosotras está un palacio de grandísimo precio, todo su edificio de oro y piedras preciosas, en fin, como para tal Señor; y que sois vos la que podéis mucho en que sea tan precioso el edificio , como a la verdad es así, que no hay edificio de tanta hermosura como una alma limpia y llena de virtudes, y mientras mayores, más resplandecen las piedras; y que en este palacio está este gran Rey, que ha tenido por bien ser vuestro Padre; y que está en un trono de grandísimo precio, que es vuestro corazón… Parecerá esto al principio cosa impertinente -digo, hacer esta ficción para darlo a entender- y podrá ser aproveche mucho, a vosotras en especial; porque, como no tenemos letras las mujeres, todo esto es menester para que entendamos con verdad que hay otra cosa más preciosa, sin ninguna comparación, dentro de nosotras que lo que vemos por de fuera. No nos imaginemos huecas en lo interior, que importa mucho (y plega Dios sean solas mujeres las que andan con este descuido) que tengo por imposible, si trajésemos cuidado de acordarnos tenemos tal huésped dentro de nosotras, nos diésemos tanto a las cosas del mundo, porque veríamos cuán bajas son para las que dentro poseemos. Pues ¿qué más hace una alimaña que en viendo lo que le contenta a la vista, hartar su hambre en la presa? Sí, que diferencia ha de haber de ellas a nosotras, pues tenemos tal padre.”(CE 48, 1-2 o CV 28, 9-10)

•  OFRECERNOS UNA MIRADA CREADORA Y CREYENTE SOBRE NOSOTRAS MISMAS Y SOBRE LOS DEMÁS PARA PODER AFIRMAR QUE SOMOS ALGO PRECIOSO Y VALIOSO:

Estando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mí, porque yo no atinaba a cosa que decir ni cómo comenzar a cumplir esta obediencia, se me ofreció lo que ahora diré, para comenzar con algún fundamento: que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas. Que si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice El tiene sus deleites. Pues ¿qué tal os parece que será el aposento adonde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimientos, por agudos que fuesen, a comprenderla, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues El mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza. Pues si esto es, como lo es, no hay para qué nos cansar en querer comprender la hermosura de este castillo; porque puesto que hay la diferencia de él a Dios que del Criador a la criatura, pues es criatura, basta decir Su Majestad que es hecha a su imagen para que apenas podamos entender la gran dignidad y hermosura del ánima… No es pequeña lástima y confusión que, por nuestra culpa, no entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos.” (IM1, 1-2)

 

•  NO PONGAMOS LA DIGNIDAD PERSONAL DONDE NO ESTÁ…

Ana de Jesús recibe, en carta de 30 de mayo de 1582, palabras fuertes de Teresa, que quiere a sus descalzas libres, sencillas y sin pretensiones de un poder puesto al servicio de intereses propios

 

Yo lo he encomendado a nuestro Señor estos días (que no quise responder de presto a las cartas), y hallo que en esto se servirá Su Majestad, y mientras más lo sintieren, más; porque va muy fuera del espíritu de descalzas ningún género de asimiento, aunque sea con superiora, ni medrarán en espíritu jamás. Libres quiere Dios a sus esposas, asidas a sólo El, y no quiero que comience esa casa a ir como ha sido en Beas; que nunca me olvido de una carta que me escribieron de allí, cuando vuestra reverencia dejó el oficio, que no la escribiera una monja calzada…

… ¿Qué cosa es, madre mía, que se mire en si la pone el padre provincial presidente, o priora, o Ana de Jesús? Bien se entiende que, si no estuviera por mayor, no tenía para qué la nombrar más que a las demás, porque también han sido prioras. A él le han dado tan poca cuenta que ni sepa si eligieron o si no. Por cierto que me he afrentado que a cabo de rato miren ahora las descalzas en esas bajezas, y, ya que miren, lo pongan en plática, y la Madre María de Cristo haga tanto caso de ello; o con la pena se han tornado bobas, o pone el demonio infernales principios en esta Orden. Y tras esto loa a vuestra reverencia de muy valerosa, como si eso le quitara el valor. Désele Dios de muy humildes y obedientes y rendidas a mis descalzas, que todos esotros valores son principios de hartas imperfecciones sin estas virtudes.

 

•  AYUDARNOS A RECONOCER Y A SACAR EL PODER DE DIOS EN CADA UNA…

F 2,7: ¡Oh grandeza de Dios! ¡Y cómo mostráis vuestro poder en dar osadía a una hormiga! ¡Y cómo, Señor mío, no queda por Vos el no hacer grandes obras los que os aman, sino por nuestra cobardía y pusilanimidad! Como nunca nos determinamos, sino llenos de mil temores y prudencias humanas, así, Dios mío, no obráis vos vuestras maravillas y grandezas. ¿Quién más amigo de dar, si tuviese a quién, ni de recibir servicios a su costa? Plega a Vuestra Majestad que os haya yo hecho alguno y no tenga más cuenta que dar de lo mucho que he recibido, amén.

 

•  ATENDER A LA SALUD DE NUESTRO CUERPO Y DE NUESTRO PSIQUISMO es también mirar por la dignidad de cada persona. 

Cta. A María Bautista, 2 de noviembre de 1576, nº15:

De eso que dice interior, mientras más tuviere ha de hacer menos caso de ello, que se ve claro que es flaqueza de la imaginación y mal humor; y, como esto ve el demonio, debe de ayudar su pedazo. Mas no haya miedo, que San Pablo dice que no permite Dios seamos tentados más de lo que podemos sufrir, y aunque le parezca consiente no es así, antes sacará de todo eso mérito. Acabe ya de curarse, por amor de Dios, y procure comer bien y no estar sola ni pensando en nada. Entreténgase lo que pudiere y como pudiere. Yo quisiera estar allá, que había bien qué parlar para entretenerla.

 

Escribe a María de S. José, el 4 de junio de 1578:

Hame dado pena ese mal que dice tiene de corazón, que es muy penoso; y no me espanto, porque los trabajos han sido terribles y muy a solas. Ya que el Señor nos ha hecho merced de darle virtud y ánimo para llevarlos, el natural siente. De una cosa se alegre, que en el alma está muy más aprovechada (y crea que no lo digo por consolarla, sino que lo entiendo así), y esto, hija mía, jamás se hace sin que cueste mucho… Esperanza tengo en nuestro Señor que ha de sanar, porque a muchas que les da sanan, y si se deja curar es gran cosa… Holgádome he que mande nuestro padre que coman carne las dos de la mucha oración…

 

Y en el capítulo 7 de fundaciones, sobre cómo se han de haver con las que tienen melancolía: “ Demasía parece dar tanto aviso para este mal y no para otro ninguno, habiéndolos tan graves en nuestra miserable vida, en especial en la flaqueza de las mujeres. ­ Es por dos cosas: la una, que parece están buenas, porque ellas no quieren conocer tienen este mal; y como no las fuerza a estar en cama, porque no tienen calentura, ni a llamar médico, es menester lo sea la priora; pues es más perjudicial mal para toda la perfección, que los que están con peligro de la vida en la cama. La otra es, porque con otras enfermedades o sanan o se mueren; de ésta, por maravilla sanan, ni de ella se mueren, sino vienen a perder del todo el juicio, que es morir para matar a todas. Ellas pasan harta muerte consigo mismas de aflicciones e imaginaciones y escrúpulos, y así tendrán harto gran mérito, aunque ellas siempre las llaman tentaciones; que si acabasen de entender es del mismo mal, tendrían gran alivio, si no hiciesen caso de ello.”

 

CP 11 “adonde hay caridad y tan pocas, que nunca falte el cuidado de curaros”

4. Cada persona es única, porque somos únicos para Él en esta relación, donde nadie ni nada nos puede suplir.

•  “NO DEBE LLEVAR A TODAS POR EL MISMO CAMINO” le indica a Ana de S. Alberto (4):

Sepa que no pensé que la quería tanto, que me da mucha gana de verla; quizá lo ordenará Dios. Harto se la ofrezco, y tengo acá una satisfacción de que la ha de ayudar en todo, que ninguna pena me da pensar ha de ayudar a esas almas a que sean muy perfectas; mas esté advertida que no las ha de llevar a todas por un rasero . Y esa hermana a quien dio nuestro padre el hábito, llevarla como a enferma, y no se le dé nada que vaya con mucha perfección; basta que haga buenamente, como dicen, lo que pudiere y que no ofenda a Dios.

En cada cabo se pasa harto, en especial cuando se comienza; porque hasta fundar la casa tomamos las que podemos, si tienen, por que haya para las otras. En especial, ésa que lo comenzó, era razón. Llévela, mi hija, como pudiere. Si el alma tiene buena, considere que es morada de Dios.

 

•  PONER EL ACENTO EN LAS VIRTUDES EVANGÉLICAS , nunca en el rigor de las penitencias.

Carmelitas de Soria 28 de diciembre 1581, 5-6 (5):

Miren, mis hijas, cuando entre esa santa, que es razón la madre priora y todas la sobrelleven con comedimiento y amor, que adonde hay tanta virtud no es menester apretar nada , que basta ver lo que ellas hacen y tener tan buen padre, que yo creo podrán deprender. Plega a Dios las guarde y dé salud y tan buenos años como yo le suplico.

De que la madre supriora esté mejor me he holgado mucho. Si hubiere menester siempre carne, poco importa que la coma aunque sea en cuaresma, que no se va contra la regla cuando hay necesidad, ni en eso se aprieten. Virtudes pido yo a nuestro Señor me las dé , en especial humildad y amor unas con otras, que es lo que hace al caso. Plega a Su Majestad que en esto las vea yo crecidas y pidan lo mismo para mí.

 

•  ES UN ARTE LLEVAR A CADA PERSONA DE MODO QUE “NO SE APRIETE EL NATURAL”

Tomasina Bautista 27 de agosto 1582:

Dios me la guarde, que no tengo lugar de más de pedir a vuestra reverencia que siempre tenga aviso de no apretar a las novicias con muchos oficios hasta que las entienda hasta donde llega su espíritu . Por esa Catalina lo digo, que lo andaba tanto que no me espanto piense no lo podrá llevar. Y es menester piedad en las palabras . Y vuestra reverencia piensa que todas han de tener su espíritu, y engáñase mucho ; y crea que, aunque me hace ventajas en la virtud, que se las hago en la experiencia. Por eso, algunas cosas que la advertí, querría no las echase en olvido. Dios me la guarde que, pues van dichas como a mi alma, querría entendiese no son sin causa.

5. Conoce bien lo sanador y reconfortante del cuidado mutuo, el apoyo, el empuje, la expresión del afecto sincero, la discusión entre amigas/os, los mil detalles de la vida cotidiana que ponen color y calor en nuestra vida…

•  ACOMPAÑAMIENTO MUTUO PARA HACER LUZ EN NOSOTRAS, RESPALDAR DECISIONES, APOSTAR DE NUEVO, REVITALIZAR LA ESPERANZA, DEVOLVERNOS CONFIANZA Y SEGURIDAD…

V 16, 7:

“Este concierto querría hiciéramos los cinco que al presente nos amamos en Cristo, que como otros en estos tiempos se juntaban en secreto para ir contra Su Majestad y ordenar maldades y herejías, procurásemos juntas alguna vez para desengañar a unos o a otros, y decir en lo que podríamos enmendarnos y contentar más a Dios; que no hay tan bien se conozca a sí como nos conocen los que nos miran, si es con amor y cuidado de aprovecharnos”.

 

•  MUESTRA EL CARIÑO Y AGRADECE LOS PLACERES SENCILLOS Y COTIDIANOS DE LA VIDA…

Carta a María de S José, Toledo, 26 de enero 1577 (6):

1. Jesús. ­ Sea con vuestra reverencia el Espíritu Santo, hija mía. Y aun yo le digo que pudiera yo poner aquí algunos de los encarecimientos que ellas ponen a nuestro padre, y con tanta verdad, que yo no sé qué tentación me ha dado de quererla tanto; ya voy creyendo que me lo paga. Plega al Señor en encomendarnos mucho a Su Majestad se parezca.

2. Ayer, día de la conversión de San Pablo, me dio el recuero sus cartas y dineros, y todo lo demás, que venía tan bien puesto que era de ver, y así todo llegó bueno. Dios le pague el contento que me ha dado con lo que envía a su madre de nuestro padre, que no ha sido ninguna para tanto, y él gusta mucho de ello. ¿Cómo no la he de querer mucho, que no hace sino hacerme placeres?

…Dios se lo pague, mi hija, amén, amén, amén; y las patatas , que vinieron a un tiempo, que tengo harto mala gana de comer, y muy buenas llegaron; y las naranjas , que regocijaron a algunas enfermas, que aunque no es mucho el mal; todo lo demás es muy bueno, y los confites lo vinieron y son muchos…

7. Yo quisiera responder muy largo a las suyas , que todas las he recibido, y vase mañana el recuero, y ya ve lo que ahí va para nuestro padre. Perdone el porte -que es cosa tan importante- que es menester bueno, y también que vuestra reverencia procure luego con el padre fray Gregorio y se lo pida de mi parte, que envíe alguna persona cierta que se las lleve -Diego si está ahí-, y con brevedad, que él lo hará por amor de mi de buena gana; que si no es con persona muy cierta y que vaya presto, no se sufre darlas a ninguno, que van algunas cartas que, a no ser el recuero tan cierto, no las osara enviar…

11. En gran manera me he holgado de que me dice que está buena; mire que no se trate como sana, no tengamos más que hacer, que me ha dado malos ratos. A la supriora y a todos y todas me encomiendo. Por el correo escribiré presto, y así no más de que Casilda ha ya hecho profesión.

Dios me la guarde, mi hija, y la haga santa, amén.

 

•  NO HAY RECATO A LA HORA DE DECIR LO MUCHO QUE LA DEBEN…

  A las carmelitas de Soria, 28 de diciembre de 1581:

Mucho me consuelo con sus cartas y más de entender por obras y palabras la mucha voluntad que me tienen. Bien creo que aún quedan cortas en pagar lo que se debe a la mía , aunque en el socorro que ahora me han hecho han estado muy largas. Como era grande la necesidad, helo tenido en muy mucho. Nuestro Señor les dará el premio, que bien parece le sirven, pues han tenido para poder hacer tan buena obra a estas pobres monjas (1). Todas se lo agradecen mucho y las encomendarán a nuestro Señor. Yo como lo hago tan continuo, no tengo qué ofrecer.

 

•  SABERNOS REIR DE NUESTRAS DEBILIDADES…

María de S.José , 9 enero 1577, nº 5:

¡Oh, qué vana estará ella ahora con ser medio provinciala! y ¡qué en gracia me cayó cómo dice con tanto desdén: «ahí envían esas coplas las hermanas»!, y será ella la trazadora de todo. No creo será malo, pues como dice no hay allá quien la diga nada, que, para que no se desvanezca, se lo diga yo de acá. Al menos no quiere decir necedad, ni hacer, que bien se le parece. Plega a Dios que vaya siempre el intento en su servicio, que no es esto muy malo. Riéndome estoy de verme cargada de cartas y qué despacio me pongo a escribir cosas impertinentes. Muy bien la perdonaré la alabanza de que sabrá llevar a la de las barras de oro, si sale con ello; porque en gran manera las deseo ver sin cuidado aunque va mi hermano tan adelante en virtud, que de buena gana las socorrería en todo.

 

•  HASTA PARA HARTARSE DE REÑIR CON ELLA LE GUSTARÍA VERLA…

  Cta. A María de S José, 1 de febrero 1580:

Para la madre priora de San José de Sevilla, carmelita.

  …Yo no sé qué es la causa que con cuantos disgustos me da vuestra reverencia no puedo sino quererla mucho; luego se me pasa todo . Y ahora, como esa casa ha sido la mejorada en padecer en estas refriegas, la quiero más. Sea Dios alabado que así se ha hecho todo tan bien y vuestra reverencia debe estar algo mejor, pues no la lloran sus hijas como suelen. 

…El vestirse túnica al verano es cosa de disparate. Si me quiere hacer placer, en llegando ésta se la quite, aunque más se mortifique; pues todas entienden su necesidad, no se desedificarán. Con nuestro Señor cumplido tiene, pues lo hace por mí. Y no haya otra cosa, que ya yo he probado el calor de ahí, y vale más estar para andar en la comunidad que tenerlas todas enfermas. Aun por las que viere que tienen necesidad también lo digo. 

…Bien es que diga ahora se holgaría en saber que la encomiendo al Señor, pues ha un año que no sólo yo, mas en los monasterios hago que lo hagan; y así por ventura se ha hecho todo tan bien. Su Majestad lo lleve adelante. 

…Yo quisiera que estuviera allá y también acá hasta ver del todo concluido cosa tan importante…. 

Por harta buena dicha tuviera pudiera hacer camino el ir ahí por ver a vuestra reverencia y hartarme de reñir con ella, y aun, por mejor decir, de hablarla, que ya debe estar hecha persona con los trabajos… 

Holgádome he de ver por estas letras que me escriben las hermanas el amor que la tienen, y hanme parecido bien. En forma me ha sido recreación y holgádome con la de vuestra reverencia.  

…He mirado cómo no me envían ningún villancico, que a usadas no habrá pocos a la elección, que yo amiga soy que se alegren en su casa con moderación, que si algo dije fue por algunas ocasiones…

Teresa de Jesús…

En lo que me ha alargado verá la gana que tenía de escribirla.

 

•  Y EN TODO… ¡UNA CHISPA DE HUMOR!.

Carta a María de S. José, 9 de enero de 1577

Donosa está en no querer que sea otra como Teresa. Pues sepa, cierto, que si esta mi Bela tuviera la gracia natural que la otra y lo sobrenatural (que verdaderamente veíamos obraba Dios algunas cosas en ella), que el entendimiento y habilidad y blandura, de que se puede hacer de ella lo que quisieren, que lo tiene mejor. Es extraña la habilidad de esta criatura, que con unos pastorcillos malaventurados y unas monjillas y una imagen de nuestra Señora que tiene, no viene fiesta que no hace una invención de ello en su ermita o en la recreación, con alguna copla, a que ella da buen tono, y la hace, que nos tiene espantadas. Sólo tengo un trabajo: que no sé cómo le poner la boca, porque la tiene frigidísima y se ríe muy fríamente, y siempre se anda riendo. Una vez la hago que la abra, otra que la cierre, otra que no se ría. Ella dice que no tiene la culpa, sino la boca, y dice verdad. Quien ha visto la gracia de Teresa en cuerpo y en todo, echarlo ha más de ver, que así lo hacen acá, aunque yo no lo confieso, y a ella se lo digo en secreto. No lo diga a nadie, que gustaría si viese la vida que traigo en ponerle la boca. Creo, como sea mayor, no será tan fría; al menos no lo es en los dichos.

6. Realismo y libertad para decirnos verdades, para apostar por la utopía, para salvar de la confusión entre lo verdadero y falso de nuestra vivencia espiritual, para descentrarnos o librarnos de querer vivir esta “aventura humana” a fuerza de brazos…

•  NO IDEALIZA EL CAMINO DEL AMOR /AMISTAD

CP 7,1: En que trata de la misma materia de amor espiritual, y da algunos avisos para ganarle.

1. Es cosa extraña qué apasionado amor es éste, qué de lágrimas cuesta, qué de penitencias y oración, qué cuidado de encomendar a todos los que piensa le han de aprovechar con Dios para que se le encomienden, qué deseo ordinario, un no traer contento si no le ve aprovechar. Pues si le parece está mejorado y le ve que torna algo atrás, no parece ha de tener placer en su vida; ni come ni duerme sino con este cuidado (1), siempre temerosa si alma que tanto quiere se ha de perder, y si se han de apartar para siempre, que la muerte de acá no la tienen en nada, que no quiere asirse a cosa que en un soplo se le va de entre las manos sin poderla asir. Es -como he dicho- (2) amor sin poco ni mucho de interés propio. Todo lo que desea y quiere es ver rica aquella alma de bienes del cielo.

 

•  MIRADA REALISTA SOBRE NOSOTRAS MISMAS

F. 5, 16:

¡Oh válgame Dios, si entendiésemos cuánta miseria es la nuestra! En todo hay peligro, si no la entendemos. Y a esta causa nos es gran bien que nos manden cosas para ver nuestra bajeza. Y tengo por mayor merced del Señor un día de propio y humilde conocimiento, aunque nos haya costado muchas aflicciones y trabajos, que muchos de oración. ¡Cuánto más que el verdadero amante en toda parte ama y siempre se acuerda del amado! Recia cosa sería que sólo en los rincones se pudiese traer oración. Ya veo yo que no puede ser muchas horas; mas, ¡oh Señor mío!, ¡qué fuerza tiene con Vos un suspiro salido de las entrañas, de pena por ver que no basta que estamos en este destierro, sino que aun no nos den lugar para eso que podríamos estar a solas gozando de Vos!

 

•  OFRECE PAUTAS Y CRITERIOS PARA DISCERNIR UN CAMINO VERDADERO DE ESPIRITUALIDAD, el que nos va transformando

  Carta a Jerónimo Gracián, 23 de octubre de 1576

No es maravilla. Mayor se me hace que teniendo tantas ocupaciones Pablo pueda tenerlas con José con tanto sosiego. Mucho alabo al Señor. Vuestra paternidad le diga que acabe ya de contentarse de su oración y no se le dé nada de obras del entendimiento cuando Dios le hiciere merced de otra suerte, que mucho me contenta lo que me escribe. El caso es que en estas cosas interiores de espíritu la que más acepta y acertada es, es la que deja mejores dejos; no digo luego al presente muchos deseos (que en esto, aunque es bueno, a las veces no son como nos los pinta nuestro amor propio); llamo dejos confirmados con obras, y que los deseos que tiene de la honra de Dios se parezcan en mirar por ella muy de veras y emplear su memoria y entendimiento en cómo le ha de agradar y mostrar más el amor que le tiene.

¡Oh!, que ésta es la verdadera oración, y no unos gustos para nuestro gusto no más y, cuando se ofrece lo que he dicho, mucha flojedad y temores y sentimientos de si hay falta en nuestra estima. Yo no desearía otra oración sino la que me hiciese crecer las virtudes. Si es con grandes tentaciones y sequedades y tribulaciones y esto me dejase más humilde, esto tendría por buena oración; pues lo que más agradare a Dios tendría yo por más oración; que no se entiende que no ora el que padece, pues lo está ofreciendo a Dios, y muchas veces mucho más que el que se está quebrando la cabeza a sus solas y pensará, si ha estrujado algunas lágrimas, que aquello es la oración.

Perdone vuestra paternidad tan largo recaudo, pues el amor que tiene a Pablo lo sufre; y si le parece bien esto que digo, dígaselo, y si no, no; mas digo lo que querría para mí. Yo le digo que son gran cosa obras y buena conciencia.

 

•  OSADÍA PARA HACER APUESTAS UTÓPICAS Y CRECER EN LA VERDADERA HUMILDAD

CP 16, 8:

Pues tocar en un puntito de ser menos, no se sufre, ni parece se ha de poder sufrir; luego dicen: «¡no somos santos!». Dios nos libre, hermanas, cuando algo hiciéremos no perfecto decir: «no somos ángeles», «no somos santas». Mirad que, aunque no lo somos, es gran bien pensar, si nos esforzamos, lo podríamos ser, dándonos Dios la mano; y no hayáis miedo que quede por El, si no queda por nosotras. Y pues no venimos aquí a otra cosa, manos a labor, como dicen: no entendamos cosa en que se sirve más el Señor, que no presumamos salir con ella con su favor. Esta presunción querría yo en esta casa, que hace siempre crecer la humildad: tener una santa osadía, que Dios ayuda a los fuertes y no es aceptador de personas.

 

•  DISTINGUE ENTRE LIBERTAD Y SUJECIÓN DE ESPÍRITU

F 6, 15:

Pues quede entendido de aquí que todo lo que nos sujetare de manera que entendamos no deja libre la razón, tengamos por sospechoso y que nunca por aquí se ganará la libertad de espíritu; que una de las cosas que tiene es hallar a Dios en todas las cosas y poder pensar en ellas. Lo demás es sujeción de espíritu y, dejado el daño que hace al cuerpo, ata al alma para no crecer; sino como cuando van en un camino y entran en un trampal o atolladero, que no pueden pasar de allí, en parte hace así el alma, la cual, para ir adelante, no sólo ha menester andar sino volar

 

•  DENUNCIA LA PESADEZ DE LOS MALOS ACOMPAÑANTES DE COMUNIDADES: Prelados pesados que las abruman…

Carta a Jerónimo Gracián, 19 de noviembre de 1576

Jesús sea con vuestra paternidad. Ahora ve V. P. el cansancio de las actas que el padre fray Juan de Jesús deja hechas, que, a mi entender, torna a referir las constituciones de vuestra paternidad; no entiendo para qué. Esto es lo que temo en mis monjas: que han de venir algunos prelados pesados que las abrumen, y cargar mucho es no hacer nada. Extraña cosa es que no piensan es visitar si no hacen actas. Si no han de tener recreación los días que comulgan, y dicen cada día misa, luego no tendrán recreación nunca. Y si los sacerdotes no guardan eso, ¿para qué lo han de guardar los otros pobres?

El me escribe que, como nunca se ha visitado aquella casa, fue menester tanto, y eso debe de ser. En algunas cosas bien debía hacer. Aun sólo leerlas me cansó; ¿qué hiciera, si las hubiera de guardar? Crea, que no sufre nuestra regla personas pesadas, que ella lo es harto.

 

•  CONTRASTA CON GRACIA Y HUMOR a María Bautista, priora de Valladolid

“Es recia cosa que piense que todo se lo sabe, y dice que está humilde; y no mira más de su casita, y no lo esencial de todas…”, a la par que le declara el amor que siente por ella y los desvelos que sufre por responder a todas sus cartas.

 

•  CON DIOS NO SE NEGOCIA BIEN A FUERZA DE BRAZOS…

V 15, 6 :

Lo que ha de hacer el alma en los tiempos de esta quietud, no es más de con suavidad y sin ruido. Llamo «ruido» andar con el entendimiento buscando muchas palabras y consideraciones para dar gracias de este beneficio y amontonar pecados suyos y faltas para ver que no lo merece. … y bulle la memoria, que cierto estas potencias a mí me cansan a ratos, que con tener poca memoria no la puedo sojuzgar. La voluntad, con sosiego y cordura, entienda que no se negocia bien con Dios a fuerza de brazos , y que éstos son unos leños grandes puestos sin discreción para ahogar esta centella, y conózcalo y con humildad diga: «Señor, ¿qué puedo yo aquí? ¿Qué tiene que ver la sierva con el Señor, y la tierra con el cielo?», o palabras que se ofrecen aquí de amor, fundada mucho en conocer que es verdad lo que dice, y no haga caso del entendimiento, que es un moledor…

7. Teresa hila fino cuando acompaña los momentos conflictivos, de crisis y de sufrimiento, porque sabe cuánto nos puede deshumanizar la vivencia negativa del dolor, o cuánto nos puede llevar a identificarnos con este Jesús a quien seguimos…

Carta a las carmelitas de Sevilla, 31 de enero de 1579:

Jesús. - La gracia del Espíritu Santo sea con vuestras caridades, hijas y hermanas mías. Sepan que nunca tanto las amé como ahora, ni ellas jamás tanto han tenido que servir a nuestro Señor como ahora que las hace tan gran merced que puedan gustar algo de su cruz con algún desamparo del mucho que Su Majestad tuvo en ella… Harta envidia las tengo, y es verdad que cuando supe todas esas mudanzas (que bien encarecidamente se me significó todo) y que las querían echar de esa casa, con otras algunas particularidades, que en lugar de darme pena me dio un gozo interior grandísimo de ver que, sin haber pasado la mar, ha querido nuestro Señor descubrirles unas minas de tesoros eternos con que espero en Su Majestad han de quedar muy ricas y repartir con las que por acá estamos; porque estoy muy confiada en su misericordia que las ha de favorecer a que todo lo lleven sin ofenderle en nada, que de sentirlo mucho no se aflijan , que querrá el Señor darlas a entender que no son para tanto como pensaban cuando estaban tan deseosas de padecer

 

Carta para la madre Isabel de San Jerónimo y para la madre María de San José, en las descalzas de San José de Sevilla, Carmelitas, 3 de mayo de 1579(7)

En extremo se me ha doblado el amor que las tenía, aunque era harto, y a vuestra reverencia porque ha sido la que más ha padecido; mas sepan cierto que, cuando supe que la habían quitado voz y lugar y el oficio, que me dio particular consuelo; porque, aunque veo que mi hija Josefa es harto ruin, tengo entendido que teme a Dios y que no habría hecho cosa contra Su Majestad que mereciese tal castigo.

 

8. Finalmente, espera en lo mejor de las personas, insistir en la responsabilidad histórica de nuestras decisiones, “encargarnos, hacernos cargo y cargar” con la vida propia y de nuestros hermanos y hermanas…

•  FORMAMOS UNA CADENA SOLIDARIA… F. 4, 5b-6:

Teman las que están por venir y esto leyeren; y si no vieren lo que ahora hay, no lo echen a los tiempos, que para hacer Dios grandes mercedes a quien de veras le sirve, siempre es tiempo, y procuren mirar si hay quiebra en esto y enmendarla.

Oigo algunas veces de los principios de las órdenes decir que, como eran los cimientos, hacía el Señor mayores mercedes a aquellos santos nuestros pasados. Y es así. Mas siempre habíamos de mirar que son cimientos de los que están por venir. Porque si ahora los que vivimos, no hubiésemos caído de lo que los pasados, y los que viniesen después de nosotros hiciesen otro tanto, siempre estaría firme el edificio. ¿Qué me aprovecha a mí que los santos pasados hayan sido tales, si yo soy tan ruin después, que dejo estragado con la mala costumbre el edificio? Porque está claro que los que vienen no se acuerdan tanto de los que ha muchos años que pasaron, como de los que ven presentes. Donosa cosa es que lo eche yo a no ser de las primeras, y no mire la diferencia que hay de mi vida y virtudes a la de aquéllos a quien Dios hacía tan grandes mercedes.

 

•  INVITACIÓN INSISTENTE A DAR CRÉDITO A LA PROPIA EXPERIENCIA Y A ADENTRARSE POR ESTE CAMINO que muchos, y algunos bien letrados, no se cansan en tachar de peligroso, como un modo de vivir cada una su responsabilidad histórica y su aportación a “otro mundo posible”, más humanizado y dignificado:

Así que, hermanas, dejaos de estos miedos. Nunca hagáis caso en cosas semejantes de la opinión del vulgo. Mirad que no son tiempos de creer a todos, sino a los que viereis van conforme a la vida de Cristo. Procurad tener limpia conciencia y humildad, menosprecio de todas las cosas del mundo y creer firmemente lo que tiene la Madre Santa Iglesia, y a buen seguro que vais buen camino. Dejaos -como he dicho- de temores, adonde no hay qué temer. Si alguno os los pusiere, con humildad declaradle el camino. Decid que Regla tenéis que os manda orar sin cesar -que así nos lo manda- y que la habéis de guardar. Si os dijeren que sea vocalmente, apurad si ha de estar el entendimiento y corazón en lo que decís. Si os dijeren que sí -que no podrán decir otra cosa-, veis ahí donde os confiesa habéis por fuerza de tener oración mental, y aun contemplación, si os la diere Dios. (CE 36, 6 o CV 21, 10)

 

 
 

A MODO DE CONCLUSIÓN

 

Como conclusión de todo lo expuesto me atrevería a decir que el modo de acompañar de Teresa de Jesús es femenino porque se atreve a hacerlo sostenida y alentada por su propia experiencia de mujer que se siente viva, explora caminos nuevos y se adentra por ellos a pesar de que hayan sido escasamente transitados por otros.

El modo de acompañar de Teresa es femenino porque su tema favorito es la VIDA que vivimos, la misión que traemos entre manos y eso nos habla de fecundidad y de contagio, de expansión de la misma vida que llevamos por dentro. Se interesa por todo porque “todo es lenguaje de perfección”.

En Teresa de Jesús vemos a la mujer que gesta y alumbra VIDA en otros porque el móvil no es otro que el amor que siente por las personas concretas y este amor le hace creer y apostar por lo mejor de cada una.

Como mujer, está en contacto con su cuerpo, con sus afectos y movimientos interiores, sabe de laberintos y torpezas, de caminos que llevan a ninguna parte, de la complejidad del corazón humano y de los deseos que nos confunden. Su realismo y libertad humana, le hace sagaz, despierta, insistente, cariñosa y terrible, pero, en definitiva, presente en la vida de los otros y otras que la buscan.

Es mujer y gracias a eso se atreve a hablar sin ningún pudor del amor que siente, de las lágrimas que le cuestan las personas que acompaña, de lo inútil, vieja y cansada que se puede sentir a veces, y de la locura irracional que le mueve porque cada uno y cada una haga su aventura personal de la fe, de la relación de amistad con este Dios que no quiere otra cosa que comunicarse con la humanidad.

“HABLEMOS hermanas y hermanos”… Hablemos de la vida que vivimos…

Hablemos porque lo pide la misión que llevamos entre manos y el amor que nos tenemos.

 

 
 
 
 
 
 

1) Evelyn Underhill

2) Tit. 2, 5

3) Carta a María de S. José, 9 de enero de 1577

4) Son los comienzos del carmelo de Caravaca, fundado hace año y medio (1.1.1576). Madre Ana es la priora, enviada por la Santa a fundar. Ha consultado a ésta las dificultades caseras (monjas, profesiones, vestimenta, enfermedades..., nuevo edificio) y el grave problema de la casa, pendiente ante el obispado de Cartagena. - La Santa vive las primeras jornadas de ansia, tras la muerte del Nuncio Nicolás Ormaneto. Sigue convaleciente, con su dolor de cabeza que no la deja «escribir mucho de mi mano» y eso que tiene en marcha la redacción del Castillo Interior.

5) Está de priora en Avila. Tiene enferma «y bien mala» a la supriora y a Teresita. Prepara la fundación de Burgos. ­ De Soria le han escrito; envían ayuda económica, y esperan a una postulante de calidad. ­ La Santa : sumergida en una «baraúnda... de cartas y negocios». Son vísperas de viaje, durísimo viaje invernal a Burgos, a sus 66 años.

6) «Ayer me dio el recuero sus cartas y dineros». «Quisiera responder muy largo», pero «vase mañana el recuero» y hay que consignarle todo un cartapacio para Gracián. «Por el correo escribiré presto». - Tema de la presente, dar gracias: madre María ha enviado por el recuero de ayer un agnusdei, anime, bálsamo, brinquinillos, patatas («muy buenas»),, naranjas y confites. Ha habido para las enfermas, los amigos y amigas, Isabelita y la propia madre Teresa. «¿ Cómo no la voy a querer mucho (a M. María), que no hace sino hacerme placeres?».

7) Carta escrita al llegar a su desenlace el doloroso drama de la comunidad de Sevilla. A fines de 1578, tras un proceso difamatorio urdido por el provincial Diego de Cárdenas, ha sido depuesta la priora, María de San José. Para suplantarla, el provincial ha designado una vicaria inepta y poco equilibrada, Beatriz de la Madre de Dios. Se le han asociado, desde fuera el ex­confesor de la comunidad, Garciálvarez; dentro, la recién profesa Margarita de la Concepción. Ahora , el vicario general, Angel de Salazar, ha hecho justicia a la comunidad, deponiendo a la pobre vicaria y nombrando en su lugar a una «inocente» Isabel de San Jerónimo. - La Santa escribe una carta abierta dirigida a la actual vicaria y a la expriora, pero para que la lean a la comunidad, a discreción, y la hagan ver al asesor de turno, el duro fray Ambrosio Mariano. (La carta forma tríptico con otras dos: la 269 a Hernando de Pantoja y la 284 a la comunidad de Sevilla en el precedente momento crítico.)