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EL REINO DE DIOS
EN PRIMER LUGAR
1. Evangelio: “No se inquieten”
2.
Teresa: “Mirad con
lo más pobre que pudiereis pasar”
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1.
Evangelio: “No se inquieten”
El encuentro de hoy trae un texto
donde Jesús afirma: “Miren los pajaritos, miren las flores, no se preocupan por
comida ni ropa. Busquen el Reino de Dios y estas cosas se les darán por
añadidura”. Frase muy linda, pero difícil de poner en práctica.
1. En la
situación actual ¿será que podemos repetir esta frase al pie de la letra, por ejemplo a unos padres de familia?
2. En
nuestra vida diaria ¿hay algo que aprender de los pájaros y las flores?
3.
Uno de la multitud le dijo: «Maestro,
dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia». Jesús le respondió: «Amigo,
¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?».
Después les dijo: «Cuídense de la
abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas».
Les dijo entonces una parábola: «Había un
hombre rico, cuyas tierras habían
producido mucho, y se preguntaba a sí mismo "¿Qué voy a hacer? No tengo
dónde guardar mi cosecha". Después pensó: "Voy a hacer esto: demoleré
mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y
mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos
años; descansa, come, bebe y date buena vida". Pero Dios le dijo: "Insensato,
esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?".
Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos
de Dios».
Después dijo a sus discípulos:
«Por eso les digo: No se inquieten
por la vida, pensando qué van a comer,
ni por el cuerpo, pensando con qué se
van a vestir. Porque la vida vale más que la comida, y el cuerpo más que
el vestido. Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa
ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que los pájaros! ¿Y
quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un instante al tiempo de su vida? Si aun las cosas
más pequeñas superan sus fuerzas, ¿por qué se inquietan por las otras? Fíjense
en los lirios: no hilan ni tejen; sin embargo, les aseguro que ni Salomón, en
el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así a la
hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al fuego, ¡cuánto más hará
por ustedes, hombres de poca fe!
Tampoco tienen que preocuparse por lo que
van a comer o beber; no se inquieten, porque son los paganos de este mundo los
que van detrás de esas cosas. El Padre sabe que ustedes las necesitan. Busquen
más bien su Reino, y lo demás se les dará por añadidura. No temas, pequeño
Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino. Vendan sus
bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en
el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí
donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.
1. Contamos con
nuestras propias palabras cada una de las parábolas, observando bien los
detalles
2. En la parábola
del hombre rico ¿cuál es la preocupación principal del rico? ¿Por qué Dios lo
llama insensato?
3. En las
parábolas de los pajaritos y las flores ¿cuál es el aspecto de los pajaritos y
cuál es el aspecto de las flores que Jesús destaca y pide para que nosotros
miremos e imitemos? ¿Es posible imitar?
4. Jesús dice “no
tengan miedo, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes se complace en darles
el Reino”. ¿Qué quería decir Jesús con esta frase?
1.
¿Estas palabras de Jesús pueden ayudarnos a
encontrar salidas para nuestra situación económica, la de nuestras familias y
comunidades? ¿Cómo?
2.
Después de haber meditado este texto ¿Qué
significa para nosotros/as buscar el Reino de Dios y su justicia?
En
el comienzo del Capítulo 12 Lucas dice que miles de personas se reunían
alrededor de Jesús. ¿Qué tipo de gente era la que buscaba a Jesús? Muchos de
ellos eran gente explotada por los impuestos de los romanos y por las tasas que
imponía el templo, por eso muchas veces gente miedosa y amenazada de muerte.
Jesús anima al pueblo a no tener miedo.
Cuidado
con la codicia: no acumular.
En
medio de la multitud alguien quiere que Jesús actúe como juez en la repartición
de una herencia. Jesús no acepta la provocación, pues no tiene mandato legal
como juez. Entonces, dirigiéndose hacia la multitud pasa a enseñar sobre
nuestra relación con los bienes materiales. La acumulación de riquezas no
asegura la vida. Para aclarar su pensamiento cuenta una parábola
Parábola
del hombre rico.
El
rico, después de una cosecha extraordinaria, toma una decisión propia de un
hombre poderoso: no añadirá un granero más a los que ya tiene; los destruirá
todos y construirá otros nuevos y más grandes. Aquella cosecha inesperada,
verdadera bendición de Dios, la disfrutará solo él, nadie más. Para él es lo
más inteligente. Los pobres que escuchan a Jesús no piensan lo mismo: ese
hombre es inhumano y cruel: ¿no puede pensar un poco en los que pasan hambre?
¿No sabe que acaparando para sí toda la cosecha está privando a otros de lo que
necesitan para vivir? El rico no es consciente de que los bienes de la tierra
son limitados. Si él acapara la cosecha, hay otros que pasarán hambre.
De
forma inesperada interviene Dios. Sus palabras son duras. Aquel rico no
disfrutará de sus bienes. Morirá esa misma noche.
La
parábola de Jesús era un desafío a todo el sistema. El rico del relato no es un
monstruo. Su actuación es la habitual entre los ricos de Séforis o Tiberíades:
solo piensan en sí mismos y en su bienestar. Los poderosos van acaparando
bienes y los desposeídos se van hundiendo en la miseria. Este estado de cosas,
según Jesús, es una insensatez que destruye a los más débiles y no da seguridad
a los poderosos. Entrar en el reino de Dios pondría a los ricos mirando hacia
los que padecen la miseria y el hambre.
Preocupación
desmedida por comida y la ropa.
Para
Jesús la vida vale más que la comida, y el cuerpo más que la ropa. Para aclarar
esta enseñanza usa dos lindas parábolas. Miren los cuervos… miren lirios… Tal
vez, con la imagen de los cuervos se dirige a los varones, que saben lo que es
sembrar, cosechar y construir graneros; con la imagen de los lirios habla a
las mujeres, que entienden de tejer, hilar y confeccionar vestidos.
El
centro de las preocupaciones debe ser el Reino, y en el Reino de Dios la vida
es el valor más importante. Es el don precioso que Dios da gratuitamente a
todas sus criaturas. Hasta los pajaritos del campo encuentran comida. Jesús no
prohíbe la preocupación por la comida, lo que critica es que esta preocupación
ocupe todo el horizonte en la vida de la persona.
Jesús
manda mirar las flores del campo. Establece una relación entre el cuerpo y la
ropa y dice que el cuerpo vale más que la ropa. Da una enseñanza importante,
una novedad muy grande para la cultura de aquella época. Había una
sobrevaloración de lo espiritual y un desprecio por el cuerpo, sobre todo en la
cultura griega. Jesús afirma que el cuerpo vale más que la ropa, valora el
cuerpo y lo integra en los criterios que son importantes en nuestra convivencia
fraterna en el Reino.
El
Reino en primer lugar.
Buscar
el Reino significa realizar la voluntad de Dios. Permitir que Dios pueda reinar
en nuestras vidas. La búsqueda de Dios se traduce concretamente en la búsqueda
de una convivencia fraterna y justa. Donde haya esta preocupación por el Reino,
todos vivirán como hermanos y hermanas y nadie más pasará hambre.
(Si el grupo lo considera adecuado formula
algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)
1. 2. Teresa: “Mirad con lo más pobre que pudiereis pasar”
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1.
¿Qué
respondemos nosotras/os a la pregunta de Mafalda?
En la primera parte
del Comentario al Cantar Teresa advierte sobre la falsa paz que da el mundo. Se
detiene en los engaños de la riqueza y la honra. Alude a las condiciones de
vida de las comunidades, en contraste con la vida de la sociedad de su tiempo,
de la que hace una fuerte crítica.
De muchas maneras se podrían engañar con
la paz que da el mundo.
De algunas que diga, sacaréis las demás.
Con riquezas, cuando tienen bien lo que
necesitan
y muchos dineros en el arca,
si se guardan de hacer pecados graves,
todo les parece está hecho.
Se gozan de lo que tienen, dan una limosna
de cuando en cuando,
no miran que aquellos bienes no son suyos,
sino que se los dio el Señor como a
mayordomos suyos
para que repartan a los pobres,
y que le han de dar cuenta estricta
del tiempo que lo tienen de más en el
arca, retenido a los pobres,
si ellos están padeciendo.
Si se diera cuenta, no comería con tanto
contento
ni se dedicaría a gastar lo que tiene en
cosas impertinentes y vanas.
Esto no viene al caso más que para que
supliquéis al Señor les dé luz,
no se estén en este engaño y les suceda lo
que al rico avariento,
y para
que alabéis a Su Majestad que os hizo pobres,
y lo toméis por
particular merced suya.
No paséis por esto, hijas, sin alabar
mucho a Nuestro Señor,
y siempre ir adelante en lo que ahora
hacéis
en no poseer nada en particular ninguna.
Lo que se
necesita, hijas, es contentarnos con poco.
Siempre mirad con lo más pobre que
pudiereis pasar,
así de vestimenta como de comida;
porque si no, os hallaréis engañadas,
que no os lo dará Dios, y estaréis
descontentas.
Siempre procurad servir a Su Majestad
de manera que no comáis lo que es de los
pobres, sin servirlo;
aunque con nada se puede pagar el sosiego
y descanso que os da el Señor
en no tener que dar cuenta de riquezas.
Bien sé que lo entendéis, mas es necesario
que por esto
deis cada tanto gracias particulares a Su
Majestad.
1. ¿Qué es lo
que más nos llama la atención del texto?
2. ¿En qué se fundamenta
Teresa para criticar la actitud de los que acumulan riquezas?
3. ¿Qué actitud
invita a tener a las hermanas ante la pobreza?
1. ¿Qué nos dicen estas palabras de
Teresa a nosotros/as hoy?
2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan
algún otro texto de
(Si el grupo lo considera adecuado formula
algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)
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Esta tira de Mafalda caricaturiza
la reacción que la sociedad tiene muchas veces ante la realidad de los pobres.
1.
¿Cómo
nos sentimos y reaccionamos nosotras/os ante ella?
2.
¿Vivimos
alguna vez la situación de que nos falte lo necesario? ¿Cómo lo afrontamos?
Cuando
Teresa trata la fundación del monasterio de Toledo relata una experiencia
sencilla y profunda de vivir la pobreza.
Estuvimos algunos días con los
jergones y la manta, sin más ropa,
y aun aquel día no teníamos ni
restos de leña para asar una sardina,
y no sé a quién movió el Señor,
que nos pusieron en la iglesia
un hacecito de leña, con que nos
remediamos.
A las noches se pasaba algún
frío, que le hacía;
aunque con la manta y las capas
de sayal que traemos encima
nos abrigábamos, que muchas veces
nos aprovechan.
Parecerá imposible entrar con
tanta pobreza,
estando en casa de aquella señora
que me quería tanto.
No sé la causa, sino que quiso
Dios
que experimentásemos el bien de
esta virtud.
Ello fue harto bien para nosotras,
porque era tanto el consuelo
interior y la alegría que traíamos,
que muchas veces me acuerdo
lo que el Señor tiene encerrado
en las virtudes.
Me parece causaba como una
contemplación suave
esta falta que teníamos.
Aunque duró poco, que pronto nos
fueron proveyendo
más de lo que quisiéramos el
mismo Alonso Alvarez y otros.
Y es cierto que era tanta mi
tristeza,
que no me parecía sino como si
tuviera muchas joyas de oro,
y me las llevaran y dejaran
pobre.
Así sentía pena de que se nos iba
acabando la pobreza,
y mis compañeras lo mismo; que
como las vi mustias,
les pregunté qué habían, y me
dijeron:
«Qué hemos de haber, madre: que
ya no parece somos pobres.»
Desde entonces me creció deseo de
serlo mucho,
y me quedó señorío para tener en
poco las cosas de bienes temporales;
pues su falta hace crecer el bien
interior,
que cierto trae consigo otra
hartura y quietud.
1. ¿Qué es lo
que más nos llama la atención del texto?
2. ¿Cómo
describe Teresa los efectos de la pobreza en la comunidad?
1. ¿Qué nos dicen las palabras de Teresa
a nosotras/os hoy?
2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan
algún otro texto de
(Si el grupo lo considera adecuado formula
algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)
4. Teresa: “Cuando menos hay, más descuidada estoy”
Seguramente a lo largo de nuestra vida hemos
vivido distintas situaciones de crisis e incertidumbre a nivel económico, tanto
en el país, como en nuestra familia o congregación. En este mismo momento
estamos atravesando una crisis a nivel mundial.
·
¿Cómo nos hemos sentido en esos momentos de
crisis?
·
¿Qué nos ha ayudado a afrontarla?
Un aspecto fundamental
de la reforma iniciada por Teresa es
fundar los conventos sin “renta”, es decir, sin el apoyo económico de familias
adineradas que se comprometían a sostenerlo. Su apoyo era la providencia. En el
capítulo 2 del Camino de Perfección anima a las hermanas a vivir el espíritu
evangélico que sostenía esa opción.
No penséis, hermanas
mías,
que por no andar a
contentar a los del mundo os ha de faltar de comer.
Yo os aseguro: jamás
por artificios humanos pretendáis sustentaros,
que moriréis de hambre,
y con razón.
Los ojos en vuestro
Esposo; Él os ha de sustentar;
contento Él, os
darán de comer los menos vuestros devotos,
como lo habéis visto
por experiencia.
Si haciendo vosotras
esto muriereis de hambre,
¡bienaventuradas las
monjas de San José!
Esto no se os
olvide, por amor del Señor;
pues dejáis la
renta, dejad el cuidado de la comida; si no, todo va perdido.
Los que quiere el
Señor que la tengan, tengan enhorabuena esos cuidados,
que es mucha razón,
pues es su llamamiento;
mas nosotras,
hermanas, es disparate.
Mirad, hermanas, que
va mucho en esto,
que por experiencia
veo la gran ganancia:
cuando menos hay,
más descuidada estoy;
y sabe el Señor que,
a mi parecer,
me da más pena
cuando mucho sobra que cuando nos falta;
no sé si lo hace,
como ya tengo visto, nos lo da luego el Señor.
Sería engañar el
mundo otra cosa;
hacernos pobres no
lo siendo de espíritu, sino en lo exterior.
Y crean, mis hijas,
que para vuestro bien
me ha dado el Señor
un poquito a entender
los bienes que hay
en la santa pobreza,
y las que lo
probaren lo entenderán.
Es un bien que todos
los bienes del mundo encierra en sí;
es un señorío
grande; digo que es señorear todos los bienes de él otra vez
a quien no se le da nada de ellos.
1. ¿Qué es lo
que más nos llama la atención del texto?
2. ¿Por qué
creemos que Teresa enfatiza tanto la radicalidad en la vivencia de la pobreza?
1. ¿Qué nos dicen las palabras de Teresa a
nosotras/os hoy?
2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan
algún otro texto de
(Si el grupo lo considera adecuado formula
algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)