Itinerario
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EL REINO DE DIOS

EN PRIMER LUGAR

1. Evangelio: “No se inquieten”

2. Teresa: “Mirad con lo más pobre que pudiereis pasar”

3. Teresa: “La pobreza trae otra hartura y quietud”

4. Teresa: “Cuando menos hay, más descuidada estoy

 

     

1. Evangelio: “No se inquieten”

 

1. Mirada contemplativa de la realidad

            El encuentro de hoy trae un texto donde Jesús afirma: “Miren los pajaritos, miren las flores, no se preocupan por comida ni ropa. Busquen el Reino de Dios y estas cosas se les darán por añadidura”. Frase muy linda, pero difícil de poner en práctica.

1.       En la situación actual ¿será que podemos repetir esta frase al pie de la letra,  por ejemplo a unos padres de familia?

2.      En nuestra vida diaria ¿hay algo que aprender de los pájaros y las flores?

3.       

 

2. Lectura orante de la Palabra: Lucas 12, 13-34 

 

Uno de la multitud le dijo: «Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia». Jesús le respondió: «Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?».

 

Después les dijo: «Cuídense de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas».

 

Les dijo entonces una parábola: «Había un hombre rico, cuyas tierras  habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo "¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha". Después pensó: "Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida". Pero Dios le dijo: "Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?". Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios».

 

Después dijo a sus discípulos:

«Por eso les digo: No se inquieten por  la vida, pensando qué van a comer, ni por el cuerpo, pensando con qué se  van a vestir. Porque la vida vale más que la comida, y el cuerpo más que el vestido. Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que los pájaros! ¿Y quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un  instante al tiempo de su vida? Si aun las cosas más pequeñas superan sus fuerzas, ¿por qué se inquietan por las otras? Fíjense en los lirios: no hilan ni tejen; sin embargo, les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe!

Tampoco tienen que preocuparse por lo que van a comer o beber; no se inquieten, porque son los paganos de este mundo los que van detrás de esas cosas. El Padre sabe que ustedes las necesitan. Busquen más bien su Reino, y lo demás se les dará por añadidura. No temas, pequeño Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino. Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se  desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.

 

2. 1. Ver el texto de cerca

1.       Contamos con nuestras propias palabras cada una de las parábolas, observando bien los detalles

2.      En la parábola del hombre rico ¿cuál es la preocupación principal del rico? ¿Por qué Dios lo llama insensato?

3.      En las parábolas de los pajaritos y las flores ¿cuál es el aspecto de los pajaritos y cuál es el aspecto de las flores que Jesús destaca y pide para que nosotros miremos e imitemos? ¿Es posible imitar?

4.      Jesús dice “no tengan miedo, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes se complace en darles el Reino”. ¿Qué quería decir Jesús con esta frase?

 

2.2.  Escuchar el mensaje del texto

1.       ¿Estas palabras de Jesús pueden ayudarnos a encontrar salidas para nuestra situación económica, la de nuestras familias y comunidades? ¿Cómo?

2.      Después de haber meditado este texto ¿Qué significa para nosotros/as buscar el Reino de Dios y su justicia?


2.3. Ayuda para el grupo

En el comienzo del Capítulo 12 Lucas dice que miles de personas se reunían alrededor de Jesús. ¿Qué tipo de gente era la que buscaba a Jesús? Muchos de ellos eran gente explotada por los impuestos de los romanos y por las tasas que imponía el templo, por eso muchas veces gente miedosa y amenazada de muerte. Jesús anima al pueblo a no tener miedo.

 

Cuidado con la codicia: no acumular.

En medio de la multitud alguien quiere que Jesús actúe como juez en la repartición de una herencia. Jesús no acepta la provocación, pues no tiene mandato legal como juez. Entonces, dirigiéndose hacia la multitud pasa a enseñar sobre nuestra relación con los bienes materiales. La acumulación de riquezas no asegura la vida. Para aclarar su pensamiento cuenta una parábola

 

Parábola del hombre rico.

El rico, después de una cosecha extraordinaria, toma una decisión propia de un hombre poderoso: no añadirá un granero más a los que ya tiene; los destruirá todos y construirá otros nuevos y más grandes. Aquella cosecha inesperada, verdadera bendición de Dios, la disfrutará solo él, nadie más. Para él es lo más inteligente. Los pobres que escuchan a Jesús no piensan lo mismo: ese hombre es in­humano y cruel: ¿no puede pensar un poco en los que pasan hambre? ¿No sabe que acaparando para sí toda la cosecha está privando a otros de lo que necesitan para vivir? El rico no es consciente de que los bienes de la tierra son limitados. Si él acapara la co­secha, hay otros que pasarán hambre.

De forma inesperada interviene Dios. Sus palabras son duras. Aquel rico no disfrutará de sus bienes. Morirá esa misma noche.

La parábola de Jesús era un desafío a todo el sistema. El rico del relato no es un monstruo. Su actuación es la habitual entre los ricos de Séforis o Tiberíades: solo piensan en sí mismos y en su bienestar. Los poderosos van acaparando bienes y los desposeídos se van hun­diendo en la miseria. Este estado de cosas, según Jesús, es una insensatez que destruye a los más débiles y no da seguridad a los poderosos. Entrar en el reino de Dios pondría a los ricos mirando hacia los que padecen la miseria y el hambre.

 

Preocupación desmedida por comida y la ropa.

Para Jesús la vida vale más que la comida, y el cuerpo más que la ropa. Para aclarar esta enseñanza usa dos lindas parábolas. Miren los cuervos… miren lirios… Tal vez, con la imagen de los cuervos se dirige a los varones, que saben lo que es sembrar, cosechar y construir graneros; con la ima­gen de los lirios habla a las mujeres, que entienden de tejer, hilar y confeccionar vestidos.

El centro de las preocupaciones debe ser el Reino, y en el Reino de Dios la vida es el valor más importante. Es el don precioso que Dios da gratuitamente a todas sus criaturas. Hasta los pajaritos del campo encuentran comida. Jesús no prohíbe la preocupación por la comida, lo que critica es que esta preocupación ocupe todo el horizonte en la vida de la persona.

Jesús manda mirar las flores del campo. Establece una relación entre el cuerpo y la ropa y dice que el cuerpo vale más que la ropa. Da una enseñanza importante, una novedad muy grande para la cultura de aquella época. Había una sobrevaloración de lo espiritual y un desprecio por el cuerpo, sobre todo en la cultura griega. Jesús afirma que el cuerpo vale más que la ropa, valora el cuerpo y lo integra en los criterios que son importantes en nuestra convivencia fraterna en el Reino.

 

El Reino en primer lugar.

Buscar el Reino significa realizar la voluntad de Dios. Permitir que Dios pueda reinar en nuestras vidas. La búsqueda de Dios se traduce concretamente en la búsqueda de una convivencia fraterna y justa. Donde haya esta preocupación por el Reino, todos vivirán como hermanos y hermanas y nadie más pasará hambre.

 

 

 

4. Respuesta agradecida

3.1 ¿Qué me invita a vivir la experiencia y la Palabra compartidas?

 

3.2 En forma de oración ponemos en común lo que Dios ha suscitado en nosotras/os en este encuentro.

(Si el grupo lo considera adecuado formula algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)

 

 

 

1. 2. Teresa: “Mirad con lo más pobre que pudiereis pasar”

 

1. Mirada contemplativa de la realidad

 

1.       ¿Qué respondemos nosotras/os a la pregunta de Mafalda?

 

 

2. Lectura orante de Teresa: CAD 2, 8-10

En la primera parte del Comentario al Cantar Teresa advierte sobre la falsa paz que da el mundo. Se detiene en los engaños de la riqueza y la honra. Alude a las condiciones de vida de las comunidades, en contraste con la vida de la sociedad de su tiempo, de la que hace una fuerte crítica.

 

De muchas maneras se podrían engañar con la paz que da el mundo.

De algunas que diga, sacaréis las demás.

Con riquezas, cuando tienen bien lo que necesitan

y muchos dineros en el arca,

si se guardan de hacer pecados graves, todo les parece está hecho.

Se gozan de lo que tienen, dan una limosna de cuando en cuando,

no miran que aquellos bienes no son suyos,

sino que se los dio el Señor como a mayordomos suyos

para que repartan a los pobres,

y que le han de dar cuenta estricta 

del tiempo que lo tienen de más en el arca, retenido a los pobres, 

si ellos están padeciendo.

Si se diera cuenta, no comería con tanto contento

ni se dedicaría a gastar lo que tiene en cosas impertinentes y vanas.

 

Esto no viene al caso más que para que supliquéis al Señor les dé luz,

no se estén en este engaño y les suceda lo que al rico avariento,

y para que alabéis a Su Majestad que os hizo pobres,

y lo toméis por particular merced suya.

 

No paséis por esto, hijas, sin alabar mucho a Nuestro Señor,

y siempre ir adelante en lo que ahora hacéis

en no poseer nada en particular ninguna.

Lo que se necesita, hijas, es contentarnos con poco.

Siempre mirad con lo más pobre que pudiereis pasar,

así de vestimenta como de comida;

porque si no, os hallaréis engañadas,

que no os lo dará Dios, y estaréis descontentas.

 

Siempre procurad servir a Su Majestad

de manera que no comáis lo que es de los pobres, sin servirlo;

aunque con nada se puede pagar el sosiego y descanso que os da el Señor

en no tener que dar cuenta de riquezas.

Bien sé que lo entendéis, mas es necesario que por esto

deis cada tanto gracias particulares a Su Majestad.

 

2.1 Ver el texto de cerca

1. ¿Qué es lo que más nos llama la atención del texto?

2. ¿En qué se fundamenta Teresa para criticar la actitud de los que acumulan riquezas?

3. ¿Qué actitud invita a tener a las hermanas ante la pobreza?

 

2.2.  Escuchar el mensaje del texto

1. ¿Qué nos dicen estas palabras de Teresa a nosotros/as hoy?

2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan algún otro texto de la Biblia?

 

3. Respuesta agradecida

 

3.1 ¿Qué me invita a vivir la experiencia y la Palabra compartidas?

 

3.2 En forma de oración ponemos en común lo que Dios ha suscitado en nosotras/os en este encuentro.

 

(Si el grupo lo considera adecuado formula algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)

 

 

3. Teresa: “La pobreza trae otra hartura y quietud”

 

1. Mirada contemplativa de la realidad

 

Esta tira de Mafalda caricaturiza la reacción que la sociedad tiene muchas veces ante la realidad de los pobres.

1.       ¿Cómo nos sentimos y reaccionamos nosotras/os ante ella?

2.      ¿Vivimos alguna vez la situación de que nos falte lo necesario? ¿Cómo lo afrontamos?       

 

2. Lectura orante de Teresa: Fundaciones 15, 13-15

 

Cuando Teresa trata la fundación del monasterio de Toledo relata una experiencia sencilla y profunda de vivir la pobreza.

 

Estuvimos algunos días con los jergones y la manta, sin más ropa,

y aun aquel día no teníamos ni restos de leña para asar una sardina,

y no sé a quién movió el Señor, que nos pusieron en la iglesia

un hacecito de leña, con que nos remediamos.

A las noches se pasaba algún frío, que le hacía;

aunque con la manta y las capas de sayal que traemos encima

nos abrigábamos, que muchas veces nos aprovechan.

 

Parecerá imposible entrar con tanta pobreza,

estando en casa de aquella señora que me quería tanto.

No sé la causa, sino que quiso Dios

que experimentásemos el bien de esta virtud.

 

Ello fue harto bien para nosotras,

porque era tanto el consuelo interior y la alegría que traíamos,

que muchas veces me acuerdo

lo que el Señor tiene encerrado en las virtudes.

Me parece causaba como una contemplación suave

esta falta que teníamos.

Aunque duró poco, que pronto nos fueron proveyendo

más de lo que quisiéramos el mismo Alonso Alvarez y otros.

 

Y es cierto que era tanta mi tristeza,

que no me parecía sino como si tuviera muchas joyas de oro,

y me las llevaran y dejaran pobre.

Así sentía pena de que se nos iba acabando la pobreza,

y mis compañeras lo mismo; que como las vi mustias,

les pregunté qué habían, y me dijeron:

«Qué hemos de haber, madre: que ya no parece somos pobres.»

Desde entonces me creció deseo de serlo mucho,

y me quedó señorío para tener en poco las cosas de bienes temporales;

pues su falta hace crecer el bien interior,

que cierto trae consigo otra hartura y quietud.

 

2.1  Ver el texto de cerca

1. ¿Qué es lo que más nos llama la atención del texto?

2. ¿Cómo describe Teresa los efectos de la pobreza en la comunidad?

 

2.2.  Escuchar el mensaje del texto

1. ¿Qué nos dicen las palabras de Teresa a nosotras/os hoy?

2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan algún otro texto de la Biblia?

 

3. Respuesta agradecida

3.1 ¿Qué me invita a vivir la experiencia y la Palabra compartidas?

 

3.2 En forma de oración ponemos en común lo que Dios ha suscitado en nosotras/os en este encuentro.

(Si el grupo lo considera adecuado formula algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)

 

 

4. Teresa: “Cuando menos hay, más descuidada estoy

 

1. Mirada contemplativa de la realidad

 

Seguramente a lo largo de nuestra vida hemos vivido distintas situaciones de crisis e incertidumbre a nivel económico, tanto en el país, como en nuestra familia o congregación. En este mismo momento estamos atravesando una crisis a nivel mundial.

·        ¿Cómo nos hemos sentido en esos momentos de crisis?

·        ¿Qué nos ha ayudado a afrontarla?

 

2. Lectura orante de Teresa: Camino 2

 

Un aspecto fundamental de la reforma iniciada por Teresa  es fundar los conventos sin “renta”, es decir, sin el apoyo económico de familias adineradas que se comprometían a sostenerlo. Su apoyo era la providencia. En el capítulo 2 del Camino de Perfección anima a las hermanas a vivir el espíritu evangélico que sostenía esa opción.

 

No penséis, hermanas mías,

que por no andar a contentar a los del mundo os ha de faltar de comer.

Yo os aseguro: jamás por artificios humanos pretendáis sustentaros,

que moriréis de hambre, y con razón.

Los ojos en vuestro Esposo; Él os ha de sustentar;

contento Él, os darán de comer los menos vuestros devotos,

como lo habéis visto por experiencia.

Si haciendo vosotras esto muriereis de hambre,

¡bienaventuradas las monjas de San José!

Esto no se os olvide, por amor del Señor;

pues dejáis la renta, dejad el cuidado de la comida; si no, todo va perdido.

Los que quiere el Señor que la tengan, tengan enhorabuena esos cuidados,

que es mucha razón, pues es su llamamiento;

mas nosotras, hermanas, es disparate.

 

Mirad, hermanas, que va mucho en esto,

que por experiencia veo la gran ganancia:

cuando menos hay, más descuidada estoy;

y sabe el Señor que, a mi parecer,

me da más pena cuando mucho sobra que cuando nos falta;

no sé si lo hace, como ya tengo visto, nos lo da luego el Señor.

Sería engañar el mundo otra cosa;

hacernos pobres no lo siendo de espíritu, sino en lo exterior.

 

Y crean, mis hijas, que para vuestro bien

me ha dado el Señor un poquito a  entender

los bienes que hay en la santa pobreza,

y las que lo probaren lo entenderán.

Es un bien que todos los bienes del mundo encierra en sí;

es un señorío grande; digo que es señorear todos los bienes de él otra vez

 a quien no se le da nada de ellos.

 

2.1 Ver el texto de cerca

1. ¿Qué es lo que más nos llama la atención del texto?

2. ¿Por qué creemos que Teresa enfatiza tanto la radicalidad en la vivencia de la pobreza?

 

2.2.  Escuchar el mensaje del texto

1. ¿Qué nos dicen las palabras de Teresa a nosotras/os hoy?

2. ¿Estas palabras de Teresa nos evocan algún otro texto de la Biblia?

 

3. Respuesta agradecida

3.1 ¿Qué me invita a vivir la experiencia y la Palabra compartidas?

 

3.2 En forma de oración ponemos en común lo que Dios ha suscitado en nosotras/os en este encuentro.

 

(Si el grupo lo considera adecuado formula algún acuerdo comunitario que les ayude a vivir lo que surgió en la oración)

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