CIERRE DEL ENCUENTRO
 
  En la última etapa del encuentro trabajamos intensamente para concretar las opciones a las que como grupo nos sentíamos urgidas después de contemplar la realidad y dejarnos iluminar.  
 
 
 

Cerramos el encuentro con la celebración de la Palabra guíadas por la reflexión de la H. Carmen Bartolomé:

Agradecemos esta experiencia de discipulado que nos ha convocado, educado, y nos envía y compromete como hermanos/as para ser parte de un cambio en nuestra realidad de nuestros países.

 
     
 

La Palabra del día es uno de los textos más bellos y significativos en la vida del pueblo hebreo, de Moisés.
Me parece que recoge el tiempo de nuestro encuentro aquí. Dios es un Dios que se comunica, busca encontrarse, escucha, tiene un rostro, lo vemos en la “encarnación” de Jesús y en la gente que camina por la calle. Yavé “hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre, una  mujer con su amigo/a”.

 

 
 
 
 

 

Ha sido encuentro con Jesucristo que nos marca en la vida. Aparecida 243 nos dice: “ comenzamos a ser cristianos/a cuando nos encontramos con un acontecimiento, con una Persona  que da un nuevo horizonte a la vida y una orientación decisiva. El principio del cristianismo es un encuentro de fe con la persona de Jesús.”

 
     
 

Lo que hemos sembrado en el encuentro recogeremos para volver a sembrar. Reconocemos que es Dios el Señor de la siembra y de la cosecha nosotras sembramos y recogemos, pero dentro de todo como germen de vida está Dios. Es él quien dinamiza y recrea la semilla y la cosecha para que vuelva a dar vida.

 
     
 

Les invito y me comprometo con ustedes a vivir como educadoras/es al servicio del Reino en medio de nuestra gente y de nuestra realidad tal como es. Con Teresa podemos exclamar: “Querría meterme en mitad del mundo por si pudiese ser parte para que alguien, conociese y alabase más al Creador de todas ellas”.

Abiertas al Espíritu presente en la vida y en la historia de cada persona, de todos los pueblos,  participamos como Familia Teresiana en la creación de una comunidad nueva.” Const IV

 
 
 
 

 

Nos vamos de este encuentro con una experiencia fuerte de discipulado. Somos seguidores/as del Maestro Él tiene una última palabra que decirnos:

“Vayan y hagan discípulos/as  entre los pueblos…, anuncien la buena noticia  a los pobres, proclamen la libertad a los cautivos y den la vista a los ciegos, pongan en libertad a los oprimidos y proclamen la gratuidad y la misericordia del Señor. Yo estaré con ustedes siempre hasta el final del mundo”  Mt 28, 28-29 y  Lc 4, 18-19

 
 

 

 
 

...pero antes de despedirnos:

¿Y dónde estamos con las nuevas generaciones con las que queremos convivir, estrechar lazos, hacer redes, comprometernos? Es una opción pendiente para nosotras. Colocarnos en su lugar. ¿Cómo caminar a su lado?