NÚCLEO 2.1 CONOCER Y AMAR A JESÚS

Y HACERLE CONOCER Y AMAR

 
 
 
 

Domingo 6 de 2008.

Después de una semana de intenso acercamiento a la realidad de los diferentes continentes donde se encuentra la Familia Teresiana, este fue nuestro día  de salir, recorrer, conocer y descubrir las maravillas de la ciudad de Roma.

Espontáneamente se fueron haciendo grupos de paseo de acuerdo a los intereses.

 
 

 
 
 

Lunes 7 de abril de 2008.

Hoy dimos inicio al Núcleo

“Conocer y amar a Jesús, hacerle conocer y amar”.

La oración de la mañana fue motivada por  la Provincia P. Enrique de Ossó. Desde el texto de San Juan Bautista: Maestro, ¿dónde vives? fuimos entrando en oración sintiéndolo a nuestro lado y haciéndonos  conscientes de sus diversas presencias.

 
 

 

Seguidamente Carmen Melchor, que nos acompañará durante cuatro días en la reflexión carismática, nos motivó a buscar  qué   documentos  de los producidos en el sexenio anterior   han inspirado nuestra misión y  qué implicaciones tienen en la educación.

Encontramos y analizamos  los siguientes documentos: La Savia que Circula, el Proyecto Formativo, la Propuesta Educativa Teresiana, las Constituciones y el documento capitular ”Mira que hago todo nuevo”.

 

 
 

Para entender y acercarnos a la situación de las familias carismáticas leímos un texto de Antonio Botana f.s.c, que nos sitúa en el cambio de modelo Eclesial y la relación entre laicos y religiosos en lo que se refiere al Carisma.

Con la finalidad de acercarnos a algunos  de los sueños de san Enrique en la Hermandad Teresiana Universal  entramos en contacto con artículos de la revista teresiana de los años 1877, 1878, 1881 y 1882.
 
 

Después de una reflexión personal  sobre los artículos anteriormente mencionados, fuimos a los grupos interculturales donde pusimos en común nuestra reflexión.

Con una puesta en común compartimos la reflexión de los diferentes grupos y entramos en contacto con las resonancias y puntos de vista que hasta el momento tenemos sobre quienes integran la Familia Teresiana,  sus formas y niveles de relación con el Carisma

La eucaristía  cierra el día de trabajo y durante la misma proclamamos un texto de la propuesta:

 
 
“Creemos en Jesucristo Amigo, Maestro, revelador del rostro materno-paterno de un Dios apasionado por la humanidad, que nos habita, está presente en lo cotidiano, y en todas las cosas. Jesús nos llama al trato de amistad. Ese encuentro con Quien sabemos nos ama despierta nuestra capacidad de amar. Por la relación con Él nos vamos haciendo de su condición, amándole lo vamos descubriendo y nos descubrimos en Él.

 

 

 
   
 

Abril 8 de 2008

La Provincia Virgen de Guadalupe nos puso en contacto con el Dios de la vida, haciendo presente a todos los que están en las diferentes Provincias. Los encomendamos al Espíritu de Jesús, para que se dejen cautivar de su amor y puedan hacer posible el sueño de san Enrique: meter el fuego del Amor de Dios en la humanidad y transformar así los corazones…

Una vez en la sala de trabajo Carmen Melchor  stj realizó una síntesis de la plenaria del día anterior en la cual se puntualizó:

Quienes integramos la Familia Teresiana hoy  y los vínculos que nos unen.
Hay diversas formas de pertenencia   y  grados de  identificación con la Familia Teresiana según su vinculación y compromiso  con la espiritualidad y la misión.

Carisma: Es una experiencia del Espíritu que supone un encuentro con Jesús y el evangelio, una configuración con Cristo de una determinada manera de mirar al mundo, una sensibilidad a las realidades necesitadas de salvación y unas maneras de responder.

Misión compartida: Vivir el Carisma desde la vocación y la misión particular a la que cada una y cado uno se siente llamado por Dios.

Terminada esta puesta en común, se nos entregó y se nos invitó a realizar una lectura orante  de textos originales de San Enrique sobre La hermandad  Teresiana Universal, el sueño de Enrique, donde  convoca desde su entusiasmo por Teresa a participar en ella.

Mirando quienes formamos la Familia Teresiana hoy vemos que  el sueño de San Enrique era más amplio, más universal y más abierto contemplando varias formas de participación en la hermandad desde el culto a la Santa, los estudios de sus escritos y la vivencia de la espiritualidad.

En la tarde contemplamos desde  el texto: “Enrique de Jesús su itinerario evangélico”, la experiencia de  cómo cautivo Jesús a Enrique, lo enamoro y mantuvo ese enamoramiento.
Realizamos el trabajo personal con la pregunta: “¿Quién fue Jesús para Enrique y quién es Jesús para mi ?”.Luego compartimos en grupo estas experiencias de trabajo personal.
Durante el trabajo en grupo y desde el contacto con los textos de Enrique intentamos encontrar aspectos de la experiencia  espiritual de  Enrique  que nos ilumina para entender y ahondar en la Propuesta Educativa Teresiana.

Cerramos la tarde con  lo que significó e implicó la mediación Teresiana en la espiritualidad de Enrique, por qué sintonizó con ella, porque Teresa es de Jesús, por su propuesta de oración, por ser una mujer nueva transformada por el amor de Dios y porque es apóstol de Jesús .

El itinerario evangélico teresiano busca despertar el deseo de conocer a Jesús.

 
 

Abril 9 de 2008
 
La Provincia de Cristo Rey abrieó el día con una oración  inspirada en el texto evangélico de Lucas 12, 49 “He venido a prender fuego” tan orado y apreciado por nuestro padre Enrique. En forma de salmo fuimos proclamando frases que explicitaban las situaciones en las que el fuego debía arder. “he venido a prender fuego, a eso os envió. El mió es el fuego de la verdad, el amor que quema y cura”…

Carmen Melchor rescata de la oración el  “celo” que Enrique tenía por la educación, a lo que  hoy llamamos  misión.

Por eso tan encarecidamente  invitó siempre a sus seguidores a ser almas de fuego a quienes consuma y abrase el fuego de la salvación de las almas.

El día giro en torno a seguir ahondando en los textos carismáticos del día anterior, haciendo énfasis en textos de Santa Teresa. Nos invita a ir a las fuentes e  intentar destacar los aspectos del carisma  original   y que hoy hemos de vivir de manera nueva de acuerdo a los contextos.

Para realizar la misión hoy  se requiere:

  • Una vida unificada  (integrada, coherencia entre lo que piensa y lo que hace) ya que sólo desde ahí  se puede ayudar a otros.
  • Vivir  con aceptación cordial  la cultura secular.
  • Vivencia de la interioridad, oración.
  • Reconocer que el evangelio sintoniza con los deseos profundos del corazón humano, por muchos elementos que perturben el corazón, trae la paz.

Contextualizó los acontecimientos históricos de los siglos XVI, XIX y XXI que fueron y son desafíos para Teresa, Enrique y nosotros.

Desde el texto de Vida  nos hizo una llamada a la oración recordándonos la conocida definición de Teresa… “oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama…”

Enfatizó que para la oración se  requieren unos presupuestos:

  • Es una relación personal, interpersonal.
  • Es una opción, una decisión, determinada determinación.
  • Es una acto de conciencia que llamamos fe y amor.
  • Supone reciprocidad, dos personas no son amigas si no hay reciprocidad,
  • Amistad significa correspondencia.
  • Supone tomar conciencia de quién es él y quién soy yo.
  • Han de encontrarse las condiciones para el amor
  • Condiciones de incondicionalidad humana que es básico para el crecimiento.

La relación con  Dios genera  un nuevo tipo de relaciones con las personas, con las cosas y consigo misma, con el orgullo a la humildad y del egocentrismo al amor de unos con otros. Capacitada en el trato de amistad  para ese nuevo tipo de relaciones, pasamos de la apropiación de la cosas a la  libertad y desasimiento.

Terminado este momento tuvimos un tiempo largo de lectura, oración, encuentro con los artículos de Teresa.
Teníamos  de fondo la siguiente pregunta para luego compartir en grupos interculturales: Qué elementos subrayamos como fundamentales en la educadora-educador hoy, iluminados por la propuesta de Enrique  y Teresa y la propuesta educativa.

Terminamos el día con la acción de gracias por excelencia la Eucaristía.

 
     
 

Abril 10 de 2008.

La Provincia Virgen de Coromoto motivó la oración de la mañana Con rostros de Jesús, gestos y características de su misión, iluminados con textos de la PET-G.

Carmen Melchor inicia el trabajo del día rescatando las claves del Jesús de Enrique:

  1. Jesús es el hijo amado, enviado, apóstol, encarnado que vive haciendo la voluntad del Padre, que es salvar a toda la humanidad. (Jn 4; Lc 12, 49; Jn 10, 10). He venido para tengan vida eterna y la vida es conocer al padre y a su enviado Jesucristo (Jn 17, 3)  
  1. Jesús es Amigo hermano, maestro .En el conocimiento de Jesús está la vida para el hombre y nos reconocemos nosotros. Es clave de identificación. Jesús es el hombre en quien se aprende a ser hombre, en Él Enrique lo aprende todo (Mt 11, 29; Jn 14, 6; Hechos 10, 38)

Enrique realiza la misión con diferentes ministerios, su despliegue apostólico es una  respuesta a su contemplación y al fuego que lleva dentro, una respuesta le lleva a la reflexión y ésta a una acción y en esto coincide con una de las metodologías de la PET-G ACCIÒN-REFLEXIÒN-ACCIÒN.

Enrique tiene una   mirada educativa al mundo y las personas. En sus miradas destaca a los niños por las siguientes razones: son los futuros hombres y mujeres, son apóstoles y  misioneros de sus familias, son predilectos de Jesús,  son símbolo del Reino de Dios.

Vivir en sociedad es sentirnos responsables de educar, es plenificante sentirnos responsables del crecimiento de los otros.

Enrique se destaca en la cordialidad  en su trato con los niños.

Qué significa ser persona?

En el génesis y la carta a los efesios está el sentido  hondo de lo que significa ser persona en sentido bíblico.
La persona es fruto de la relación con Dios en la medida que Dios se le va haciendo presencia viva y protagonista de su existencia.
 
En Teresa la  visión de la persona se va modificando según la presencia vida de Dios en ellas y va surgiendo una visión muy positiva de su persona.
Como esta experiencia de Dios es inefable, la Santa busca símbolos, metáforas para decir lo que es la persona creada a imagen y semejanza de Dios.
Después de esta breve introducción por grupos se trabajaron las siguientes metáforas
La persona es como un castillo
La persona es como un huerto, jardín.
Teniendo como fondo la pregunta qué nos aporta la santa sobre el ser humano.

En la tarde, Carmen Melchor nos presentó el documento “Conocer y amar a Jesús y hacerle conocer y amar” que es la razón de ser de nuestra vida.  El sentido de nuestra vocación y misión.

La persona es mucho más de lo que ha recibido de la cultura y de la familia ya que esta su libertad, estamos pasando de un cristianismo de sociedad a un cristianismo por opción que se vive en comunidad de  discípulos  y es una ocasión de purificar y acercarnos a las primeras comunidades cristianas
El encuentro con Jesús es don del espíritu, las mediaciones del encuentro son

  • La oración
  • La escucha de la palabra de Dios
  • La comunidad reunidas en su nombre como discípulos y apóstoles
  • La oración comunitaria especialmente en la eucaristía.
  • Su presencia en las personas, especialmente en los pobres, en toda realidad humana, en las culturas y las religiones, en la historia y en la naturaleza.

En síntesis, conocer y amar  es nuestro ritmo propio, el de la relación interpersonal de la familia teresiana, que se convierte en el ritmo de todas nuestras relaciones:
Conocerme y amarme
Conocerte y amarte
ConocerLE y amarLE
Conocernos y amarnos.

Qué significa hacerle conocer y amar?
Colabora con otros, hombres y mujeres, en la construcción de una humanidad más humana.

Necesitamos que nuestra mirada y todos los demás sentidos, empiecen este viaje hacia la visión de Dios en medio del mundo, contemplar la realidad con ojos nuevos, para descubrir el filón de vida evangélica, tanto en la cotidianeidad que nos envuelve, como en lo diferente, lo oprimido y lo secularizado. Para reflejarle al mundo en nuestra propia carne otra imagen de Dios y de la persona humana
 
 
Cronistas: Mª Helena Rivillas y Claudia Quevedo